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EL RELOJ



Como cada día, Ricardo se personaba en su trabajo a la hora que le emplazaba el encargado, no era un trabajo continuado, solamente le reclamaban cuando sucedía una desgracia, esta vez fue una tragedia en un edificio de su ciudad, su trabajo consistía en limpiar edificios, pisos o locales donde hubo una desgracia, fuego, asesinato, derrumbe o cosas similares, tenía que limpiar la zona cero de la tragedia, a pesar de que llevaba más de cinco años en este trabajo, todavía no se acostumbraba, muchas veces solía encontrar objetos, que si tenían algún valor a su entender se los podían quedar, siempre que informaran a sus superiores para que quedara constancia del hallazgo y nadie les pudiera acusar de apropiarse de algo indebidamente.

Ricardo empezó la limpieza en el segundo piso, puerta 3ª,un matrimonio fue encontrado muerto a causa de las llamas que rodearon todo el edificio, todo estaba negro, el fuego se cebó con este hogar, no podía dejar de pensar en los moradores de este oscuro lugar, seguro que sufrieron mucho hasta morir. Mientras realizaba las tareas de recoger todo lo que quedaba en el sitio, le llamo la atención, una pequeña mesita de noche que estaba intacta como si la acabaran de colocar momentos antes de entrar él, una mesita de oscuro roble macizo, con mucho cuidado y mimo abrió el primer cajón, encontró unas cuantas monedas, seguramente serian coleccionistas, eran antiguas, seguro que tendrían valor para algún numismático, mimosamente las recogió, introduciéndolas en una bolsa para avisar del hallazgo. Ya estaba satisfecho con lo encontrado continuo con su trabajo, llevaba más de media hora empleado a fondo y se percató que todavía tenía un cajón que no registro en la mesita, se acercó para fiscalizar su contenido, le costó un poco abrir, al final cedió el cajón y dejo a la vista un maravilloso reloj de pulsera de hombre con cadena dorada, parecía de oro.

Se puso muy nervioso si fuera de oro valdría una fortuna, lo coloco en la correspondiente bolsa y acabo su tarea. Una vez acabada su jornada, se dirigió a la oficina de la empresa para dar parte de lo encontrado, la chica que se encargaba del registro abrió los ojos como platos cuando vio el reloj. --hoy tuviste mucha suerte, el reloj parece bueno-- --no creo era de un matrimonio mayor, no creo que pudieran gastar mucho en un reloj-- --llévalo a valorar a un especialista por si acaso-- Ricardo, se marchó del trabajo con el reloj en el bolsillo, dirigiéndose a una joyería para que le dieran un valor aproximado del cronómetro. El joyero lo miro detenidamente, hurgando incluso en su interior, no está mal, puede tener un valor de aproximadamente 50.000 €, es oro y platino, todo funciona correctamente, la única pega es que le tienes que dar cuerda. --quieres que lo ponga en marcha—pregunto el relojero --no, gracias, ya lo pondré yo en casa-- Cuando llego a su casa se lo enseño a su esposa, ella no entendía de relojes, pero le pareció muy bonito. --podemos venderlo—sugirió Ricardo --no cariño, nunca tuviste un reloj de calidad, es tuyo, te lo mereces-- No lo se ponía cada día, era muy pretencioso para lucirlo a diario, la semana siguiente tenían una boda a la cual les invitaron, era el momento para lucir el reloj. Salieron de su casa elegantemente vestidos hacia la iglesia, todo el mundo estaban vestidos con estilo, algo normal en estas celebraciones. Después de la ceremonia, una vez acabado el banquete, todos los invitados empezaron a desfilar hacia sus hogares. Ricardo miró su brillante reloj, la una menos cuarto de la noche ya. --que te parece si nos despedimos de todos y nos marchamos-- --si cariño yo también estoy cansada ya-- se despidieron de todos marchándose caminando hacia su hogar. En el camino unos desaprensivos los acorralaron con un afilado puñal. --darnos todo lo que tengáis ahora mismo-- la esposa de Ricardo les dio el anillo de casados y los pendientes, él hizo lo mismo con los gemelos y él pisa corbatas, también les dio la cartera. --no tenemos nada más-- --eres muy listo, aunque te escondas el reloj bajo la manga de la camisa, ya lo vimos antes, sácatelo y ponlo en la bolsa-- cuando los ladrones se marcharon corriendo, su mujer se puso a llorar histéricamente mientras él intentaba consolarla. Pusieron la correspondiente denuncia y empezaron a olvidar el maldito incidente. Dos meses después, otra vez en un trabajo rutinario, en una vivienda calcinada en un barrio pobre de la ciudad. A Ricardo le toco otra vez la limpieza. Como otra vez tiempo atrás, vio una mesita de roble oscuro prácticamente intacta, cuidadosamente la abrió, el mismo reloj que le robaron tiempo atrás estaba en su interior. Lo cogió con sumo cuidado, introduciéndolo en la correspondiente bolsa, para seguir los trámites legales. Su mujer al verlo se quedó en shock, dos veces el mismo reloj era cosa paranormal, no podía ser. Ricardo lo miro una y mil veces, sí, era el mismo, decidieron venderlo para no sufrir por lo que pudiera suceder. Una clásica tienda de compra y venta de oro fue la elegida. --le puedo ofrecer 1,500 €-- --ese reloj vale mucho más—replico Ricardo --posiblemente si, pero no funciona-- --si funciona solo tiene que darle cuerda-- el comprador giro la pequeña rosca unas cuantas vueltas, comprobando que efectivamente funcionaba. --vale les daré 5.000 €-- -vale 50.000 por lo menos-- --venga seré generoso les daré 10.000 última oferta-- --de acuerdo. Quiero perder de vista el dichoso reloj-- salió el matrimonio de la tienda un poco indignados, pero satisfechos, el reloj ya no les pertenecía. Al día siguiente los noticieros de las televisiones abrían con una triste noticia. Un fuego en una tienda de comprar y vender oro, causa la muerte de su propietario mientras dormía en su interior. Ricardo miró a su mujer, que asintió con la cabeza. --sí, es la tienda donde vendiste el reloj-- --tenemos que averiguar de quien es el reloj-- fueron a visitar un vidente, les escucho muy atentamente y les explico su conclusión. --el primer reloj de la historia fue diseñado para Carolina Murat, una de las hermanas pequeñas de Napoleón, que el día que le dejo de funcionar, lanzo una maldición, que todo el que posea este reloj, si deja de funcionar, acabe en la hoguera como sucedió con Juana De Arco 380 años antes según los historiadores-- desde entonces todo el que tiene en su posesión el reloj, (que cambia de diseño cada década) si lo deja pararse morirá entre dolorosas quemaduras. P.D. Si tu reloj necesita cuerda, no te olvides, puede ser el tuyo, el de la maldición


 

ESPERANZA PERDIDA, ESPERANZA RECUPERADA


 --Buenos días, el señor Enrique Fernández--.

--si soy yo que desea?-- --Le llamo de la empresa Natipol, nos envió un curriculum hace tiempo y estamos interesados en hacerle una entrevista laboral si todavía no tiene trabajo-- --si, si por supuesto, dígame cuando tengo que presentarme-- --si le parece bien el miércoles 28 a las nueve y media de la mañana-- --no se preocupe, estaré puntual, por quien tengo que preguntar – --es verdad no le dije mi nombre, Andrés Ramírez, gerente y propietario de la empresa-- --Gracias señor Andrés, nos vemos el miércoles muchas gracias-- Enrique colgó el teléfono y se puso a llorar, al fin una entrevista de trabajo. Hace doce años la empresa en la que trabajaba cerro sus puertas de una extraña manera, un día llegaron a su lugar de trabajo y la puerta estaba cerrada, todos los trabajadores se agolparon en la entrada y ninguno sabía nada, pasado un tiempo y poner denuncia en magistratura, no consiguieron nada, el empresario se fugó a Brasil con todo el dinero de la empresa, los trabajadores después de mucho pelear consiguieron cobrar el subsidio de desempleo, la mayoría llevaban muchos años trabajando en el mismo lugar y no pudieron cobrar nada de indemnización.
La mayoría tenían familia, esposa e hijos, no era este el caso de Enrique, solo tenía su esposa que se llamaba Violeta.
Aunque no trabajaba por motivos de salud, tenía fibromialgia crónica, era incapaz de trabajar, acababa agotada ante cualquier mínimo esfuerzo. Mucha gente pensaba que era cuento, físicamente era una mujer preciosa y figura de modelo, los hombres se giraban para mirarla cuando se cruzaban con ella. Violeta muchas veces intento trabajar en diferentes sectores, limpiando casas, hostelería, no podía aspirar a mucho más, ya que no tenía estudios, siempre le sucedía lo mismo, era incapaz de aguantar una jornada completa, algunas de las veces incluso se desmayó del dolor que sentía. Cuando Violeta entro por la puerta de su hogar, encontró a Enrique sentado en el sofá, con síntomas de haber llorado y una extraña sonrisa en sus labios. --Que te sucede cariño, te noto raro-- --Me llamaron de la empresa Natipol que quieren hacerme una entrevista – --es una buena noticia, a ver si tienes suerte-- --esta entrevista significa mucho para mí, la última entrevista fue hace cinco años, te acuerdas-- --si Enrique me acuerdo, esta vez será diferente-- --espero que sea una entrevista seria si ningún tipo de interés oculto-- --seguro que sí, podrás aportar tus conocimientos a esta empresa, ellos si valoraran lo que puedes aportar-- Esta conversación tranquilizo mucho al marido, la historia de la que hablan sucedió hace cinco años, una empresa del sector del metal, llamo a Enrique para ver en primera mano si era un aspirante válido al puesto que necesitaban. Como siempre Enrique llego puntual a la cita, su mujer se quedó en el aparcamiento esperando que saliera su esposo. Un hombre muy elegante, con traje impecable, corbata a juego y gafas de sol, al pasar junto a Violeta se la quedo mirando fijamente, con todo el descaro del mundo se le acercó para preguntarle. --que desea señorita-- --nada estoy esperando a mi marido, que está haciendo una entrevista de trabajo-- --no sé si su marido, entrara en la empresa, pero tiene mucha suerte al tener una mujer tan linda-- ella no dijo nada se metió dentro del coche y cerro la puerta de un fuerte portazo. --eres muy arisca preciosa-- ella desde dentro giro la cara y no se dignó a responder al engreído personaje, mientras esto sucedía en el exterior dentro estaba Enrique esperando a la persona que lo tenía que entrevistar. --no tardará mucho en llegar el jefe –repitió la secretaria ante los gestos de nerviosismo de él --gracias señorita, es que necesito mucho este trabajo-- --señorita Aparicio haga entrar al candidato por favor—sonó por el teléfono --señor Enrique ya puede pasar-- --buenos días— --buenos días, siéntese por favor-- --estudiemos detenidamente su curriculum y pudiera ser que la vacante fuera para usted-- --estoy dispuesto a realizar una prueba si fuera necesario-- --creo que usted es muy válido y tenemos otro puesto en la empresa, que le supondría cobrar tres veces más que en el que solicita-- --desconozco si estoy preparado para ese otro puesto—respondió Enrique --tenemos conocimiento que usted y su esposa suelen visitar caritas para recibir alimentos es verdad?--- --sí, estamos atravesando una mala racha, mi mujer no puede trabajar, y a mí no me llaman de ninguna empresa – --con nosotros tendrás mucho futuro, puedes llegar a cobrar 3.500 € limpios más incentivos-- --si cumplo con la necesidad del puesto, por mi encantado de empezar a trabajar ya mismo-- --si cumples todos los requisitos, solo falta uno, para que firmes el contrato que ya lo tengo preparado-- --que es lo que me falta –pregunto Enrique --¿su esposa es la que está dentro del coche negro?-- --sí, es que tenemos una visita médica-- --lo único que falta para poder firmar el contrato hoy mismo, es que yo personalmente tenga una cena con ella, para saber sus necesidades-- Enrique apretó los puños, tenía ganas de pegarle un puñetazo a esa víbora, intento mantener la calma. --si su mujer accede a una reunión privada conmigo, ¿sabe lo que significa privada? Entrarás a trabajar con nosotros como subdirector comercial mañana mismo y el sueldo ya te le comente antes-- --eres un hijo de perra-- terminada esta frase, se levantó y se dirigió a la salida. --ella se lo pasara bien y tú ganaras mucho dinero, jajajá-- al escuchar esta última frase Enrique se giró acercándose violentamente a su interlocutor, el cual no tuvo tiempo de escapar. Los cristales saltaron por los aires hechos pedazos al atravesar con su cuerpo el gran ventanal del despacho, la caída fue desde el segundo piso, no falleció, aunque estuvo cinco meses en el hospital. Ante la denuncia de Enrique, el argumento del director de la empresa es que ante la no capacitación para el puesto, al no conseguir el trabajo se volvió loco y lo ataco. El miércoles cinco años después puede volver a encontrar lo que busca, un simple quehacer para alimentarse él y su enferma mujer.

PAPEL DE GIRASOL


 Era el mes de marzo de 2020,muchas personas tenían que realizar una misión especial, era una misión muy importante para todos, aunque nadie se atrevía a preguntar

¿por qué?

No tenía sentido, pero toda la familia se reunió en el salón para acordar donde irían cada uno de ellos, entre todos tenían que ejecutar lo encomendado, era muy valioso para toda la familia. --Maria tú eres conocida en el barrio, nadie te pondrá pegas, te encargarás de las zonas más cercanas—ella efectuó una mueca de aprobación --vosotros Juan y Ricardo, os encargaréis de buscar en la parte sur de la ciudad, como hay muchos estudiantes nadie reparara en vosotros—los dos hermanos chocaron las manos en señal de conformidad. --papá. Tu zona será cerca de tu lugar de reunión con tus amigos—era el encargo para el abuelo. --y yo con el coche intentaré salir de la ciudad, y en el siguiente pueblo, con el traje y la corbata, nadie me pondrá reparos, pasaré por un viajante de negocios-- Ya tenían cada uno su zona para ejecutar su misión, cada uno de ellos se puso cincuenta euros en el bolsillo y con la excitación del momento fueron saliendo uno a uno con intervalos de cinco minutos, para evitar que la policía los pudiera detener y multar, el último fue el padre que bajo hasta el parking para coger el coche familiar para salir a cumplir su cometido, posiblemente la unidad familiar dependía de cada uno de ellos. Otra vez dos años después tenían que efectuar otra misión, si aquella vez fue arriesgada, esta vez no lo era tanto para la integridad de todos,el resultado de la mision volvía a recaer sobre cada uno de ellos, si en la anterior ocasión fue un éxito, esta vez no podía ser menos. --Volvemos a necesitar la unidad familiar, tenemos que ser una piña, poner los cinco sentidos y proceder a ejecutar nuestro cometido-- en esta ocasión no tendrían tantos problemas para realizar la misión, pero igual que la anterior, sería difícil de llevar a cabo, tenían que ser rápidos, madrugar, contando que nadie sospechara de ellos, si se daban cuenta se les podrían adelantar, sería el fin de la mision familiar. --juan y Ricardo, iréis a la zona del centro, pero entrar por separado, será la forma de que consigamos más material-- --de acuerdo papa, ya sabemos como actuar, no fallaremos-- --recordar cuando se levante la persiana, tenéis que ser los primeros en introduciros, si lo hacéis de esta manera tenemos casi asegurado el éxito de la misión-- --y sobre todo, si veis a una señora mayor que le cuesta caminar, no os sintáis mal, vosotros continuar adelante, es una estrategia para conseguir el botín otra familia-- --tu Maria no hace falta que te diga como actuar, te desenvuelves bien entre grandes grupos de personas, tu experiencia en las rebajas es una ventaja-- --abuelo usted esta vez ira con una muleta, se hará el cojo un poco más de lo normal, tiene que dar pena a las personas que estén cerca de usted, nadie tiene que sospechar que tenemos el plan preparado, no dude en usar la muleta si algún joven quiere impedir el éxito de su misión-- --yo como la otra vez con el coche iré hasta los pueblos más cercanos, seguro que podre conseguir el material buscado, pasaré por encima de quien lo quiera impedir-- Familia demostremos al mundo que estamos unidos y venceremos otra vez, igual que en el 2020. Todos volvieron con la misión cumplida, se encontraron en el salón y como dos años antes podían ver su triunfo. Dos años antes lograron reunir 650 rollos de papel higiénico(a día de hoy todavía tienen stock). Y hoy estaban orgullosos de tener doscientos litros de aceite de girasol(algo curioso es que nunca utilizan este aceite para consumir en su hogar) Se sentían los más ricos de planeta, ellos tenían en aquel momento papel de wc y ahora tenían aceite de girasol. Se acercaba una huelga de transporte, esta vez sí que sería una misión especial. Compraron un nuevo congelador de urgencia,ahora si que la lucha seria feroz pues tendrían que luchar contra todo el mundo, costara lo que costara,no importaban los daños colaterales PD: esta historia obviamente es una parodia de lo que está sucediendo en la actualidad en muchos lugares, aunque no exactamente como yo lo conté, si de forma parecida, la humanidad es muy fácilmente manipulable.

FALLO EN EL SISTEMA


  Carlos vivía en la calle Zarzamora 45 piso tercero, era muy apreciado por todos los vecinos, tenía 75 años era muy activo, cada día salía a caminar unos seis kilómetros, él siempre decía que.

“Quien mueve las piernas, mueve el corazón” cuanta razón tenía, él se sentía joven todo gracias a la actividad que tenía diariamente. Aquel día se levantó y no se encontraba muy fino, sentía pequeños mareos, él no le dio ninguna importancia, lo achaco al pobre desayuno que hizo, como cada día salió a caminar, al salir del portal se encontró con su vecina del segundo, Jacinta. --buenos días, Carlos-- --buenos días, Jacinta-- --le noto un poco pálido, se encuentra bien--- --si vecina un poco mareado, seguro que es porque dormí mal esta noche—contesto cordialmente Carlos se despidió de su vecina y continuo su recorrido mañanero, seis kilómetros le esperaban, apenas había caminado un kilómetro y se tuvo que sentar a descansar, le faltaba el aliento, se notaba muy sudoroso, tomo la decisión, algo no funcionaba bien en su cuerpo lo mejor era acercarse a las urgencias del hospital que le hicieran un reconocimiento. Fue caminando hasta el centro hospitalario, eran casi dos kilómetros, dos kilómetros de angustia, sudor frío y mareos, cada tres o cuatro minutos se tenía que parar a descansar, le faltaba el aliento. A lo lejos ya visualizaba el emblema del hospital, a él le pareció una maratón lo que tenía que caminar todavía, una pequeña subida le llevaría a la entrada de urgencias. En la recepción se encontró con dos chicas que le preguntaron los datos y que le pasaba, él contestó con voz baja, porque no tenía fuerzas para más. --me falta el aliento, mareos, sudor frío, el corazón me late muy rápido-- --no se preocupe, siéntese que le llamaran enseguida, para valorarle-- unos cinco minutos después por megafonía escucho su nombre. --Carlos García, pase a sala de evaluación puerta tres--- con gran esfuerzo se levantó y se dirigió a la puerta nombrada. Abrió despacio y se introdujo en la sala, un médico o enfermero le atendió desde detrás de la mesa. --buenos días, dígame que le pasa-- por segunda vez volvió a repetir lo que le sucedía. -- me falta el aliento, mareos, sudor frío, el corazón me late muy rápido-. Repitió con las mismas palabras que cinco minutos antes. --vino en coche usted-- Carlos no entendía a que venía la pregunta. --no, vine caminando desde casa-- --¿vive muy lejos?-- --unos dos kilométreos y medio aproximadamente-- –¿qué edad tiene?-- --75--contesto con desgana Carlos --a cierta edad no se puede caminar tanto, que no somos niños ya, espérese fuera que ya le llamaran-- Salió un poco enfadado de esa primera valoración, nada sobre como se encontraba, ni siquiera le auscultaron para escuchar el corazón que le latía fuertemente, tan fuerte que empezaba a sentir dolor en el pecho, se dirigió a una de las incómodas sillas de la sala de espera, ocupo una de ellas y espero que sonara su nombre. --Pedro Hernández—sonó por megafonía la persona que escucho su nombre se dirigió hacia la entrada para ser reconocido, uno tras otro sonaban nombres. Ninguno era el suyo, pasaba el tiempo y pesar de estar sentado y sin moverse los síntomas seguían siendo los mismos, ya llevaba tres horas y su nombre no sonaba las fuerzas empezaban a fallarle, se levantó y se dirigió al mostrador de recepción. --no me encuentro nada bien, necesito que me atiendan-- --usted y todos los que están en esta sala—respondió groseramente la recepcionista --llevo más de tres horas sentado y los síntomas que tenía siguen siendo los mismos, incluso el corazón me late más deprisa-- --siéntese cuando le toque ya entrara—fue la insolente respuesta mientras se alejaba del mostrador, pudo escuchar los comentarios de las dos personas que estaban detrás. --estos abuelos, no tienen nada que hacer y siempre tienen prisa-- la frase le indigno, pero no tenía fuerzas para discutir, en otra situación hubiera contestado, se sentó en uno de los rincones de la sala, continuando la espera, los nombres seguían sonando por megafonía, pero el suyo seguía sin sonar. Miro el reloj, ya hacía cinco horas que entro y todavía ningún médico le atendía empezaba a desesperarse, se volvió a levantar y se aproximó al mostrador nuevamente. --por favor me encuentro muy mal, necesito un médico-- --siéntese y no se ponga nervioso, pronto le llamarán--- --nos ha tocado el impaciente del día –volvió a comentar la chica de ventanilla a su compañera. A pesar de escucharlo claramente Carlos no tenía fuerzas para discutir, se apartó un poco más y se sentó en la última fila de sillas de la sala. Media hora después el sopor le invadió y cerro los ojos para intentar relajarse, aquello era inhumano. --Carlos Garcia-- no abrió los ojos, no escucho nada. --Carlos Garcia—volvió a sonar por megafonía Una de las chicas se percató que estaba en un rincón y se acercó para avisarle que le tocaba su compañera, le comento en voz baja. --muy malo se encontraba, pero de la siesta no lo despierta nadie ja, ja, ja-- --Señor Carlos su turno, señor Carlos-- al ver que no contestaba lo zarandeo ligeramente, al mirar su rostro se dio cuenta de que aquella persona no tenía vida, estaba muerto. Rápidamente, llamarón un médico, por mucho que lo intento, no volvía a la consciencia. Carlos dejó su vida en una sala de urgencias, víctima de una embolia pulmonar, el sistema fallo, nadie detecto la gravedad de la situación a pesar de los avisos del propio Carlos, estamos mecanizando situaciones que requieren la alerta de todos, vale más perder un segundo escuchando a las personas, antes que nadie le suceda lo que le sucedió a Carlos porque nadie escucho sus silenciosos gritos de auxilio.

HERMANOS


 --Un hermano, es un hermano y siempre estará delante de todo lo demás--

Ángel le repetía muchas veces esta frase a su hermano Juan. Desde pequeños eran inseparables. Juan admiraba a su hermano tres años mayor que él, se contaban todos los secretos. Bueno casi todos porque Ángel no le explico nunca aquella vez que estando Juan trabajando en turno de noche en la fábrica, él fue a visitar a su novia con la escusa de llevarle un recado de Juan, la visita solo fue para poder entrar en la casa de ella y charlar y tomar unas copas, después de beber más de la cuenta, los dos acabaron haciendo el amor sin pensar para nada en el tercero en discordia. ---un hermano es un hermano y siempre estará delante de todo lo demás-- tampoco fue de esa manera cuando después de la primera comunión de Juan, pasados unos meses la hucha de lo que recogió estaba casi vacío. Ni cuando Juan buscaba trabajo y Ángel prefirió que en su empresa entrara a trabajar una chica joven y guapa antes que su hermano que estaba en paro. Ni aquella vez que Juan le dejo el coche a Ángel este, regreso muy tarde y bebido destrozando el coche contra un muro, por supuesto Juan no le reclamo nunca nada del coche, estaba contento que su hermano estaba bien. --un hermano es un hermano y siempre estará delante de todo lo demás-- Esta frase siempre le sonaba en la cabeza a Juan cundo veía a su hermano, toda la vida detrás de él, siempre queriendo ser igual que él, la admiración era tal que siempre se ponía su ropa para parecerse a su ídolo Ángel. La madre de ambos llamo a Juan un día llorando. --tu hermano Andrés tiene una enfermedad grave, necesita un trasplante de medula ósea para salvarse-- --lo se mama me llamo él para decírmelo y pedirme que sea yo su donante si somos compatibles-- --que piensas hacer—pregunto la madre --ya sabes mama que hace años que no nos hablamos, gracias a la estafa que me realizo me quede sin mi casa y mi mujer sé suicidio-- --lo sé Juan, él nunca fue bueno contigo, te lo pido yo, no quiero quedarme sin uno de mis hijos—fue la respuesta de la madre con lágrimas en los ojos --déjame que lo reflexione esta noche y mañana daré la respuesta-- Juan paso toda la noche en vela, pensando si hacerlo o no, algo dentro de él decía que no, que todo el sufrimiento que paso gracias a él, tenía que pagarlo. Se levantó temprano, una ducha rápida y se dirigió al hospital donde estaba su hermano esperando la respuesta, tenía un porcentaje muy alto de morir si su hermano rechazaba ser donante. Mientras subía por el ascensor para visitar a su hermano, las lágrimas le resbalaban por las mejillas, el recuerdo de su mujer destrozada en el asfalto por la caída desde el quinto piso, justo en el momento que entraban a su casa para desahuciarlos, por culpa de su hermano. Respiro profundamente con semblante serio se dirigió a la habitación 452,donde estaba ingresado Andrés. Junto a Andrés estaba el doctor. --buenos días, señor Juan, que decisión ha tomado—pregunto el doctor --de acuerdo lo haré-- --gracias, gracias---balbuceo Andrés Una vez salió el doctor de la habitación este se dirigió a su pariente más pequeño. --gracias Juan, sabía que no me fallarías-- --no te equivoques Andrés, no lo hago por ti, lo hago por mí-- --no te entiendo que quieres decir-- --con esta transfusión seguramente te salves de la muerte, pero lo que no te curara es el remordimiento de todo lo que hiciste conmigo y mi familia-- --ya te pedí perdón en su día, ¿no te vale?-- --nunca te podré perdonar, si acepto ser donante es para que sufras el resto de tu vida, con tus recuerdos y la inquietud y el desasosiego te persiga toda la vida-- --porque me golpeas moralmente tan fuerte—pregunto Andrés Juan se acercó a la ventana de la habitación, sigilosamente la abrió y se dirigió a su hermano. --un hermano, es un hermano y siempre estará delante de todo lo demás-- --tú decides, pagas tus deudas conmigo, o prefieres vivir con remordimiento los años que te queden de vida-- acabo esta frase y se dirigió a la salida, sin girarse para ver a su hermano con la cara de pánico que tenía. El cuerpo cayó junto a las ambulancias aparcadas bajo las ventanas, no pudieron hacer nada por su vida, todavía estaba el cuerpo sangrando del impacto, solo pudieron mirar hacia la parte sur del hospital, donde otra persona también se lanzó al vacío. Unos días después fue el entierro de los dos hermanos, el único familiar que les acompaño fue una madre completamente rota por el dolor de perder sus dos hijos.

COLECCIONISTA DE TESOROS


Los vecinos le conocían hace muchos años, era una persona muy normal cariñoso con su esposa y muy mimoso con sus hijos, llevaba más de 50 años en aquel pueblo, las partidas de cartas en el bar, los paseos por las calles principales en familia y de compras un vecino como cualquier otro. Hace diez años que empezó el cambio, no fue de golpe fue gradual, el comienzo coincidió con el fallecimiento de su esposa, ya no era tan habitual verle en las partidas ni jugando a la petanca los domingos en el parque. Después del fallecimiento de su mujer, los hijos se marcharon uno a uno, los cuatro lejos del pueblo, uno a Londres, otro a Mallorca el tercero a Madrid y la chica la más pequeña se casó con un suizo y se marchó a vivir a Suiza. Era muy raro que volvieran al pueblo a visitar a su padre, incluso en Navidad estaba solo, algunos vecinos lo invitaban a sus hogares, él declinaba siempre la invitación con la misma frase. --no quiero ser una molestia y mucho menos que nadie me invite por pena-- pasaba el tiempo prácticamente ya no hablaba con nadie, no se acercaba al bar para nada, los lugares donde había reuniones los detestaba, no quería ni acercarse. Al principio de quedarse solo únicamente, solía salir por las noches y si veía algo en los bidones de basura que le llamara la atención lo recogía y se lo llevaba a su casa, de esta manera comenzó lo que él llamaba colecciones. La casa era muy grande para él nada más, organizo las habitaciones que nadie usaba para guardar sus recopilaciones de objetos para coleccionar. En una habitación tenía las botellas de plástico, como tenía tantas no podía colocarlas y se fueron amontonando desde una pared a otra, llegado el momento si no cabían las chafaba para poder meterlas en la habitación correspondiente. La segunda habitación albergaba los periódicos y revistas, cientos, miles de periódicos y revistas ocupando la mayor parte del cuarto. De esta manera una tras otra todas las estancias estaban casi completas de sus tesoros. Llamaba la atención una de ellas, esta estaba llena de botellas de butano, propano y cosas similares. Nadie suponía que estuvieran en su poder todas esas bombonas, hacía un tiempo que desaparecían de los patios y aceras cuando se dejaban para que se las cambiaran. Nadie sospecho de él, los niños cuando pasaban cerca de la casa se asustaban si lo veían salir, le tenían miedo y si podían no pasaban cerca de la casa, preferían dar un rodeo por temor a encontrárselo. Ya nadie le saludaba, por temor a sus contestaciones. --dejarme en paz, chafarderos---era una de sus favoritas. Cada día solía llevar la misma ropa, no se cambiaba a pesar de tener una de las habitaciones llenas de ropa, toda la ropa que los vecinos colocaban en el contenedor de ropa de caritas, por las noches desaparecía y acababan en casa de él. Varias veces vino la policía para visitar la casa, a lo cual él se negaba, con no abrirles la puerta tenía suficiente, se acababan marchando. Varios vecinos se quejaban de los fuertes olores que salían de su casa, a pesar de toda la policía no consiguió una orden para poder entrar. Aquel día no se encontraba muy bien de salud y después de hacer la recogida nocturna, se sentó en uno de los pocos espacios que le quedaban libres en la casa junto a una mesa, amontono todas las colillas que tenía del día y les saco el tabaco que tenían. Cuando acabo de desmenuzar el tabaco con un papel de fumar que un vecino siempre le daba, lío artesanalmente los cigarrillos que sé fumaria al día siguiente. La recogida del día fue buena, consiguió doce cigarrillos, se premiaría esa noche fumándose una colilla de puro que encontró en la puerta de la iglesia. Encendió el puro, aspiro fuertemente el humo y miro distraídamente los tesoros que le rodeaban, mientras miraba sonreía, nadie en el mundo tendrá tantas colecciones como él, dejo el puro al borde de la mesa, se bebió un vaso de agua, al no tener sueño todavía, decidió dar una vuelta más para ampliar sus colecciones. Quería dar una vuelta cerca del cementerio que mucha gente tiraba sus pertenencias detrás de la tapia y hacia allí se dirigió. El puro seguía consumiéndose en el borde de la mesa, una pequeña brisa hizo que el puro cayese junto a la colección de cáscaras de nueces y cortezas secas de frutas que tenía junto a la mesa. Que prendieran aquella colección fue fácil, lo que tenía aquella casa dentro era gasolina para el fuego. Las llamas corrían como pólvora por dentro de la casa unos vecinos que se dieron cuenta, avisaron rápidamente a los bomberos, estos llegaron en pocos minutos, las mangueras fueron distribuidas por los alrededores, el problema era la parte trasera, justo el lugar donde tenía toda la colección de bombonas, cosa que desconocían los bomberos, a pesar de la intervención rápida de ellos, el fuego avanzaba hacia el polvorín que era aquella habitación, la llamas prendieron la puerta y amenazaban con entrar dentro del habitáculo. El dueño de la casa, al ver el jaleo, empezó a insultar a los vecinos, acusándoles de querer matarlo. Lloraba desconsoladamente y solo repetía. --mi tesoro la mayor colección de bombonas se quemará-- uno de los bomberos al escuchar esa frase le pregunto. --en que parte de la casa están las bombonas y cuantas hay-- --muchas, la colección más grande jamás pensada-- el bombero se asustó, aunque las bombonas de butano no suelen explotar, tantas juntas podían crear un fuego de dimensiones enormes. Tuvieron que trabajar a una velocidad enorme y con un grado de precisión nunca visto en un incendio, justo cuando empezaba a arder la habitación los bomberos consiguieron controlar las llamas y enfriar la habitación para evitar la desgracia. El hombre fue encerrado por problemas mentales,
todo el pueblo desconocía que tuviera un síndrome de Diógenes tan fuerte.
Los hijos vinieron avergonzados al pueblo, por la dejadez que tenían con su padre

EL LIBRO


 Toda la vida había querido escribir un libro, ahora que estoy en una cama, entubado me viene la inspiración.

En el libro saldrá la historia que pase en mi pueblo de nacimiento.
Nada más nacer me tuvieron que hacer una operación a vida o muerte por tener los pulmones obstruidos. La recuperación fue lenta y dolorosa, mis padres lo pasaron muy mal, no tenían trabajo, no tenían dinero y tenían un hijo enfermo que casi se les va. En el libro también saldrá cuando con tres años escasos me trague un caramelo y se me quedo atragantado, gracias a una persona que sabía hacer la maniobra de Heimlich, pude volver a respirar. También contaré cuando con seis años, por una bajada con una bicicleta sin frenos, me estrelle contra un muro, con el resultado final de traumatismo craneoencefálico, durante mucho tiempo sufrí fuertes dolores de cabeza y mareos. Estuve bastante tiempo sin ningún tipo de incidente de este tipo, a los 18 años aprobé el examen de conducir teórico y un par de meses después me presente al práctico, desgraciadamente mi profesor sufrió un infarto cuando yo me examinaba, el sobresalto que pase me hizo acelerar a tope y choquemos contra el camión que marchaba justo delante de nosotros. Varios años después al fin lo pude conseguir, después de muchos esfuerzos, porque la verdad yo era un poco torpe. Contaré también cuando empece a salir con mi primera novia, estando en un descampado pelando la pava, aparecieron tres personas que me golpearon hasta dejarme inconsciente para después violarla a ella. Un tiempo después rompí con ella, por suerte apareció mi segunda y definitiva novia que me ayudo a salir de la depresión que cogí, me ayudo mucho a superarlo y se acabó convirtiendo en mi esposa. Llevábamos casados tres años y estaba embarazada cuando le vinieron contracciones mucho antes de su momento, resultado aborto natural. A los seis años nació nuestro primer hijo, por suerte nació sano. Todas estas cosas contaré en el libro
!! y más ¡¡
como aquella vez que conduciendo el coche viniendo del trabajo para casa un conductor borracho choco de frente contra mí, estuve tres meses en coma, al final pude salir sin secuelas. Tampoco tengo que olvidar contar el fallecimiento de mi padre y de mi madre, suerte que estaba mi mujer para apoyarme, de otra manera quizás me hubiera ido con ellos. No se me tiene que olvidar cuando se me estrangulo una hernia y tuve que ser operado de urgencias, ni la vez que fui atracado a punta de pistola por dos drogadictos. Son muchas cosas las que tengo que poner en el libro, no quiero que se olvide ninguna, y no, no se olvidara ninguna, ahora mismo estoy viendo una luz al final de un túnel y recuerdo las historias que contaron los que pudieron volver del túnel, unos momentos antes de partir ves tu vida como una película para luego abandonar el cuerpo y marchar por el túnel. Yo estoy viendo ya el túnel y la luz, puedo ver como mi familia esta alrededor de mi cuerpo llorando un médico está intentando reanimarme, ya es tarde, ya vi la película, me equivoque no era la inspiración del libro era mi adiós a este lugar de paso que es la tierra, justo en el momento que atravieso la luz mi familia se abrazan y empiezan los llantos, me marcho, adiós familia.

MISTERIO ENTRE OLIVOS



Basado en hechos reales ( NOVIEMBRE 1980)

Acaba el verano y como cada año los dos amigos Juan y Paco estaban preparando sus vacaciones anuales, este año los dos amigos irían acompañados de dos amigas alemanas que conocieron durante la temporada estival, las amigas eran Heidi y Kris. Ya tenían todo el itinerario preparado, este año harían una ruta por los pequeños pueblos de Andalucía, esos pueblos blancos y casi todos entre olivares. Empezarían la ruta desde el aeropuerto de Barcelona, lugar donde llegaban las dos amigas alemanas, una vez en tierra las dos amigas se montaron en el coche de Juan un Citroën cx comprado hacía muy poco con los ahorros de la temporada. Partieron desde Barcelona con destino Valencia, primera parada de su viaje un par de días en valencia fueron suficientes para conocerla, lo que querían sobre todo era llegar a Andalucía, todo lo que contaban los amigos de esa región, tenía a las dos amigas ilusionadas por conocerla. Salida de Valencia para en Murcia, la parada fue corta solo un día de descanso en tierras Murcianas. Llego el día de conocer el sur, salieron temprano buscando la entrada a Andalucía por Despeñaperros, buscando la localidad de Santa Elena, en los parajes más abruptos de Sierra Morena para visitar “La cueva de los muñecos”un lugar que se le puso este nombre por la gran cantidad de figuras de bronce que se encontraron en el interior, los lugareños llamaban muñecos a estas figuras y que representan hombres, mujeres, sacerdotes y guerreros. Las chicas estaban atónitas ante la belleza que estaban observando, se pasaron media noche hablando de que visitaron durante el día y pensando lo que le quedaba el día siguiente, para empezar visita a Cazorla un bien de interés cultural para que todos puedan disfrutarla, continuar por Úbeda punto de nacimiento de Joaquín Sabina, después Baeza y Linares sitio donde murió Manolete y nació Raphael y el gran Andrés Segovia para acabar en un pequeño pueblo Jabalquinto, pasaron la noche hablando de lo pasado y programando el día siguiente. Saldrían de Jabalquinto para ir a la provincia de Córdoba al pueblo de Zuheros para visitar una cueva llamada “la cueva de los murciélagos”las chicas estaban excitadas de todo lo que estaban visitando, amaneció lluvioso y no parecía que parara durante el día, salieron en ruta más tarde de lo habitual en estos días no podrían visitar muchas cosas, el pueblo donde iban estaba rodeado por olivares y para llegar a él, solo podían llegar por un camino de tierra. Se les hizo de noche y aunque no llovía ya la visibilidad era pequeña y Juan conducía tranquilo y despacio llegarían después de la media noche, pero no tenían prisa, en la radio sonaba música de, Bruce springsteen, Beatles y cosas por el estilo. En la noche cerrada aparecieron unas series de luces sin explicación posible, Heidi y Kris se estaban asustando --Was ist das? (que es eso)-- --Lass uns gehen (vámonos) --arranca vámonos de aquí—grito Paco --tranquilos no pasa nada—respondió Juan las luces se acercaron y rodearon el coche, todo el coche iluminado por unos extraños focos. El auto se bloqueó, se paró la radio, todo lo eléctrico dejo de funcionar, fueron un par de minutos infernales ante lo desconocido. ¿Qué pasaba, que era eso? Las luces cambiaban de color, y solo se oía un fuerte pitido en el silencio de los olivos. Las chicas lloraban con un punto de histeria y Paco estaba muy nervioso pidiéndole a su compañero. --arranca y vámonos-- Juan no podía arrancar, el coche estaba bloqueado, pasados unos segundos las luces se empezaron a alejar, los cuatro ocupantes del vehículo miraban hacia arriba y veían como las luces desaparecían en la inmensidad del universo, segundos después la radio empezó a sonar nuevamente y el coche pudo arrancar, tres minutos después llegaban al pueblo, vieron una pareja que caminaban por la calle y se pararon a preguntarle. --habéis visto las luces—pregunto Juan --que luces las de vuestro coche-- --no, no, las del cielo-- --no hemos visto nada, de donde venís vosotros?--pregunto la pareja --De Linares—contesto Juan --cuando llegasteis?--pregunto la pareja --ahora mismo-- --ahora mismo, es imposible el puente que atraviesa el río se derrumbó esta mañana-- --se puede llegar por otro camino?-- --no, no hay ningún camino más para llegar al pueblo-- Juan y Paco se miraron sorprendidos dieron la vuelta en la plaza y volvieron por donde llegaron, pasados unos minutos llegaron al río y efectivamente estaba derrumbado y no se podía acceder al pueblo por ningún otro lugar, el pueblo estaba incomunicado desde primeras horas de la mañana. ¿Cómo llegaron al pueblo? ¿ qué fueron aquellas luces? Cuando acabo el viaje, se juraron que no les explicarían a nadie lo sucedido, les tomarían por locos o borrachos, ellos no pasaron nunca por el río, les hubiera sido imposible, sin embargo, llegaron al pueblo. ¿Cómo llegaron? ¿Existe la teletransportacion? Dejemos que la ciencia algún día de explicaciones a casos como este que suceden en todo el mundo

EGOISMO FAMILIAR


 Juan tenía 59 años, vivía solo en un cuarto piso, sus cuatro hijos vivían fuera de la ciudad, él se quedó solo cuando falleció su mujer, de eso hace ya seis años. Antonia es la vecina de Juan, también vivía sola desde hace muchos años ya, también se quedó viuda muy joven, pero a diferencia del vecino ella no tenía hijos. Como cada año cuando se acercan navidades son momentos de melancolía para los dos.

Juan echa de menos a su esposa y le gustaría pasarlas con sus hijos y nietos, pero ellos tienen muchas amistades y muchos compromisos, no pueden visitar al solitario padre, una llamada de vez en cuando y en navidades por turnos uno de ellos pasan los días de navidad y nochebuena con él.

Juan notaba que únicamente estaban esos dos días por obligación, no veía ningún tipo de felicidad en la cara de sus hijos, ni sus yernos o nueras cuando le tocaban pasar esos días junto a él.

Antonia siempre que salía a comprar le preguntaba a Juan si necesitaba algo, él le pedía lo que necesitaba ese día lo clásico, pan, arroz, tomates, etc. etc. cada uno con su carácter se comprendían y ayudaban, una vez Antonia se rompió un pie, fue Juan el que estuvo con ella en todas las visitas al médico, y durante esas seis semanas él tenía la llave de la casa de ella y le ayudaba en todo lo relacionado en ella, limpieza, cocinar lo necesario para tener una casa decente.

Esas navidades serian diferentes, Juan como tradicionalmente hacia comprada un décimo de lotería, siempre soñó que un año le tocaría, como cada año al día siguiente del sorteo miro los premios, este año tuvo suerte le devolvían el dinero, no lo cobro lo descambio por otro décimo para el sorteo del niño.

El hijo que ese año le tocaba pasar el 24 y 25 con él, le llamo.

--Hola papa ¿cómo estás? –

--bien hijo, como cada año pensando en tu madre--

--Papa deja de pensar en ella, ya no esta, hay que vivir la vida--

--si hijo lo sé, pero la echo tanto de menos--

--algún día te darás cuenta, que es perder el tiempo papa---

--Te llamaba para comentarte que este año no podre estar contigo, el coche se me estropeo y no podre desplazarme, lo siento papa cuando esté el coche arreglado iremos mi mujer y yo con los niños--

--no te preocupes hijo, lo entiendo, disfrutad esos días entre vosotros, ya nos veremos, besos a los niños--

cuando colgó no puso reprimir las lágrimas, se sentó en un sofá mirando por la ventana con la tristeza en su rostro, un rostro que a pesar de no ser tan mayor estaba surcado por las arrugas de la experiencia, el 24 por la mañana la vecina llamo a su puerta, como hacía habitualmente.

--Buenos días, Juan, necesitara algo de compra--

--no Antonia lo que yo necesito no lo encontrara en la tienda-- contesto Juan mientras se le caían las lágrimas.

--que pasa algún problema vecino—pregunto ella

--no, solo que siento un poco de pena, mi hijo que le tocaba este año venir no puede-- contesto él entre sollozos.

--no se preocupe Juan, no seré igual que su hijo y sus nietos, vengase a mi casa, cenaremos juntos y mañana comeremos también juntos, le parece bien--

Juan dio un paso al frente y abrazo fuertemente a Antonia.

--gracias, gracias, menos mal que la tengo a usted, si no moriría de pena y soledad--

--no, vecino no me tienes que dar las gracias, cuando yo lo necesito usted también está junto a mí, tenemos que apoyarnos mutuamente--

--vale haremos lo que dijiste, pero con una condición, yo pago todo lo que compres--

--ni hablar contesto ella, pagaremos a medias como es de ley--

A las ocho de la noche, Juan llamaba a la puerta de ella.

--buenas noches, Antonia--

--buenas noches, Juan, pase, pase--

la mesa ya estaba preparada, el vino en la nevera, se sentaron para escuchar el discurso del rey, les pareció que como siempre no dijo nada nuevo.

Se sentaron en la mesa, degustaron los platos que preparo ella, todo estaba buenísimo.

Entre bocado y bocado y copa y copa la noche fue pasando, cuando se dieron cuenta era la una de la madrugada.

--buena Antonia, tendremos que ir a dormir ya, no te parece--

--si Juan que mañana tenemos que preparar la comida de navidad--

se dieron un beso en la mejilla y se desearon felices fiestas.

Él se marchó a su piso pensando que eran las mejores navidades en muchos años, estaban dos seres solitarios juntos, no necesitaban nada más

Al día siguiente, entre los dos prepararon la comida de navidad, se sentaron a comer a las tres de la tarde, acabaron de comida y sobremesa a las diez de la noche, los dos se contaban las cosas que le habían sucedido en la vida, se sentían muy bien, estaban tan a gusto que quedaron también para comer el día de san Esteban y fin de año.

Esos dos días también lo pasaron entretenidos. Empezó el año nuevo y volvieron a su rutina, solo quedaba de fiestas los reyes y no lo celebraban ninguno de los dos, él les mandaba un giro de cincuenta euros a cada uno de sus nietos, y ella no tenía a nadie que regalar.

Pasaron los días y un día él se acordó del décimo de la lotería que tenía, el sorteo ya se había realizado y no pensó en mirarlo, ese día se acercó a la administración a comprobarlo.

El vendedor conocía de toda la vida a Juan, paso el boleto por la máquina y el semblante cambio.

--juan te han tocado 200000 euros--

--No hagas bromas Jacinto--

--mira la pantalla--

efectivamente le correspondía esa cantidad, cogió el décimo y se marchó a su casa, llamo a sus cuatro hijos para darle la noticia, todos se pusieron muy contentos.

No habían pasado cinco horas de la noticia y los cuatro hijos y los siete nietos estaban en su casa contentos por la noticia que le dio su padre, sonó en ese momento el timbre, abrió uno de los hijos.

--dígame, que desea señora--

--perdone soy la vecina, es para preguntarle a Juan si necesita algo que voy a comprar--

--no, no necesita nada, y si lo necesita ya bajaremos nosotros—respondió cerrando la puerta de golpe

--¿quién era?-- pregunto el padre

--una vecina, pero ya se marchó-- viendo como se comportaban sus hijos, tomo una decisión, uno de los hijos le pregunto.

--que vas a hacer con el dinero papa—esperando una respuesta agradable escucharme, escucharme bien, la mitad de ese dinero, será para la persona que más me aprecia--

todos esbozaron una sonrisa, esperando que dijera su nombre.

--la mitad será para la señora Antonia, esa mujer que acaba de llamar, seguramente para preguntar si necesito algo--

--papa, piénsalo bien, seguro que vino para pedirte dinero, al enterarse de que te toco la lotería--

--esa mujer es la única que se preocupa de como estoy y si necesito algo, y cuando estoy triste me habla hasta que nota que ya estoy bien--

--es más importante que tus hijos?--pregunto otro de ellos

--no, no es más importante que vosotros, pero se preocupa por mí mucho más que vosotros, sois unos egoístas totales, hace pocos días me dejasteis solo sin importaros nada, y ahora en unas horas estáis todos aquí—

la cara de ellos era un poema

--salid, salid de esta casa y volver solo cuando sentáis la necesidad de abrazar a vuestro padre, mientras tanto dejadme tranquilo, que viva los años que me queden en armonía y paz--

acabada esta frase todos salieron del hogar de Juan, pasados unos años comprendieron las palabras del padre, y uno a uno volvieron a pedirle perdón, ya cada año se juntaban para navidades todos juntos y siempre estaba con ellos la señora Antonia que era una más de la familia.

AMOR CIEGO


 Hace unos meses se le empezó a ver por el pueblo.

Los lugareños no recuerdan un forastero nuevo desde hace mucho, llamaba la atención que siempre iba bien vestido y perfumado, muy educado y correcto, a todos los saludaba con un buen día, o buenas tardes dependiendo de la hora que fuese. Vivía en una autocaravana en las afueras del pueblo nadie lo sabía, él cada día salía temprano y se pasaba todo el día en el pueblo, nadie sabía como se llamaba ni de donde provenía, las mujeres se daban golpecitos con el codo cuando lo veían llegar, era un hombre apuesto y llamaban la atención las facciones de su rostro, la piel era morena de bronceado natural, la elegancia era innata en él. Carolina lo vio un sábado por la noche en el pub del lugar, se tomaba una copa y después nada más de alcohol, ella se quedó rendida a sus encantos, no dudo en acercarse para charlar con él. Hablaron de cultura, libros cine teatro, se le notaba que era muy culto, a la hora de cerrar salieron juntos y paseando la llevo hasta la autocaravana, le abrió la puerta como un señor y una vez adentro saco una botella de cava, después de varias copas se entregaron sus cuerpos mutuamente, el deseo reprimido salía como un tsunami de dentro de sus cuerpos, el placer sentido por Carolina nunca antes lo sintió con nadie, estaba claro que ese hombre sabía donde y cuando acariciar a las mujeres, para ella era su segunda vez, antes solo otro hombre la había visto desnuda, fue en una despedida de soltera de una amiga, pero de eso ya hace unos años. Esa velada había sido especial, disfruto de un hombre en mayúscula, cuando se vistió para volver al pueblo el hombre se dirigió a ella. --espera la noche todavía no término-- --que quieres decir—respondió ella --para que sea una velada feliz falta el último toque-- acabado de decir eso, saco un papel del bolsillo, y tiro una especie de harina sobre el cristal de la mesa. Con una tarjeta de crédito fue dándole golpecitos al polvo y dibujo dos rayas blancas. --eso es lo que yo me imagino-- --no sé lo que te imaginas, pero esto es el final más feliz que puedas tener-- --esas cosas me dan miedo, mejor no-- --tu misma, pero si no empezamos el viaje los dos juntos tendré que buscar otra compañera de viaje-- esa respuesta la asusto, ella quería continuar viendo a este amante que la hizo tocar el cielo con las manos, él le acerco un tubito para esnifar el polvo, cogió el tubito se lo acerco a la nariz y esnifo toda su raya, él hizo lo mismo solo que cuando ella no lo vio recogió su polvo y se lo metió en un papel otra vez. Cando la dejo en el pueblo, le hablo claramente. --esto no a pasado, no me conoces, y si se te ocurre decir nada, no me verás más-- Después de ese día, se volvieron a ver más a menudo, cada vez que él quería la llevaba a su caravana le hacía el amor y tomaban cocaína, cada vez era más cantidad y cada vez más veces, ella ya necesitaba aquel polvo blanco para vivir. Pasados tres meses del primer encuentro, un día él le dijo que hoy serian tres en la fiesta privada. --que quieres decir con tres-- --un amigo mío vendrá también y lo pasaremos muy bien los tres juntos-- --no me gusta, yo solo quiero estar contigo-- --si quieres estar conmigo, también tienes que aceptar a mis amigos, y tenerlos contentos tú decides--- --de acuerdo, pero solo porque te quiero-- llegada la noche ya en la caravana, llamaron a la puerta, abrió él y fuera había un hombre obeso y con aspecto de extranjero. La miro fijamente y babeaba la desnudo y le hizo el amor sin ningún tipo de cuidado, ella únicamente pudo que llorar, cuando acabo tenía tres rayas en el vidrio de la mesa. --adelante Catalina empieza tú-- ella ya no necesitaba que se lo comentaran, cada día tenía que tomar más cantidad y a todas horas. No sabe como sucedió ni como llego, cuando despertó estaba en una habitación vieja y cochambrosa que le producía miedo y temor. La policía visitó varias veces la caravana de él, el confeso que mantenía relaciones sexuales con ella que la noche que desapareció, discutieron y ella se fue andando hasta el pueblo, desde aquel día no la volvió a ver. La policía entró en aquel burdel de carretera en un frío país, después ella supo que era Bulgaria, la policía saco a veinte chicas del local, todas enganchadas a las drogas y obligadas a ejercer la prostitución. En la caravana detuvieron a su amante acusado de pertenecer a mafia de drogas y prostitución. Cuando consiguió rehabilitarse Carolina, fue dando charlas por institutos y asociaciones de mujeres, para que ninguna cayera en las garras de las mafias que se dedican a captar mujeres, por medio de la conquista, siempre tiene que saber alguien donde vas, nunca inicies con desconocidos aventuras en solitario.

EL TRABAJO BIEN HECHO


 Sábado 17 de diciembre del 2022.

 Amanece el dia 17,el grupo de 8 personas se ponen en marcha,cada uno desde distinta calle y barrio de la ciudad.la mayoria solo se conocian por internet pero tenian una idea en comun y la llevaban a la practica hoy.

Ese día se conocerían en persona y el resto del mundo también los conocería y hablarían de ellos.

Cada uno saldría desde la ciudad y a una hora diferente no los verían juntos hasta el momento justo alguno se desplazaría en avión otro en coche particular y alguno en tren, pero no fallarían al final del día el mundo los conocería.

Este momento seguramente no lo volverían a vivir.

La luz de la mañana reflejada en la cara de alguna de las chicas,les daba un aire misterioso,el color de la ropa ayudaba a ello,todos vestian de negro y la cara de dormir poco era evidente,los lideres del grupo hablaban entre ellos,para despues pasarles las ordenes al resto de integrantes del grupo,tenian las ideas claras y nadie se las estropearia

En su mochila llevaba todo lo que necesitaba

aunque con algo no contaba y era si alguno fallaba como lo harían ¿y se podría hacer?.

Todos estaban llegando a su lugar de encuentro este era en valencia en el Palau de las arts. que estaría lleno a tope, algo que no ocurría hace mucho por el covid, y de esto se hablaría mucho tiempo.

Ya llegaban por separado, en la estación de Joaquín Sorolla. Los primeros que llegaron fue en el tren de las 18,50 procedente de Barcelona, llegaban dos de los integrantes del grupo no se conocían, pero su misión era la misma.

Los controles de la policía eran minuciosos, pero ellos los pasaron sin problemas, tenían experiencia.

Se dirigieron al punto de encuentro con el resto del grupo no había marcha atrás, recibieron las últimas órdenes de los líderes, que no se pararan en ningún sitio.

Había muchos controles policiales en la ciudad y no podían llegar tarde.

Otro grupo llego por la autopista de Barcelona a Valencia era el grupo más numeroso su destino el mismo Palau de las Arts.respetando todas las normas de tráfico para no tener ningún problema, tenían que llegar todos no podían faltar, un coche patrulla de la guardia civil se les puso detrás de ellos.

El conductor aflojó la velocidad y respeto todas las normas de tráfico.

Pasados unos kilómetros el coche patrulla los adelanto, pero 20 kilómetros después retención de tráfico por un control, se miraron todos

¿detendrían a alguno de los coches?

En este momento aterrizaba un avión procedente de canarias en el aeropuerto de Manises, donde uno de los viajeros estaba de vacaciones era el último miembro del grupo, salió del aeropuerto y cogió un taxi, con sus gafas oscuras no lo reconocería nadie solo su acento lo podía delatar, le dio la orden al taxista

--al Palau de las arts. rápido—

 faltaba menos de media hora y cerca del punto de encuentro solo estaban los primeros que llegaron con el ave.

La caravana de coches provocada por el control policial a la entrada de valencia, se empezaban a poner nerviosos, ya se acercaban a los policías, que con el arma en la mano miraban el interior de todos los coches, los líderes llamarón al que llego en avión, preguntándolo si tuvo algún problema.

La contestación fue clara

--todo ok sigue el plan –

El primer coche en el cual viajaba los líderes se paró junto al control, el policía miro el interior agarrando fuertemente el arma, los miro uno a uno todos, le llamo la atención el color de sus ropas, vestían de oscuro, después de unos segundos interminables dio la orden

--adelante-

con el segundo coche se repitió la operación. Y la misma orden

-adelante-

el último coche tuvo que esperar un poco, querían registrar el maletero, abrió el maletero el único ocupante del coche y ante lo que encontraron tubo que responder alguna pregunta

--quees eso—

--son regalos para unos amigos—

unos segundos tardaron en comprobar la veracidad.

De la boca del policía salió la respuesta esperada

--adelante—

Al fin los tres coches pasaron ya estaban cerca del Palau de las arts.

Cada uno aparco en un parking diferente y por calles diferentes se fueron acercando al destino.

Pasaron la puerta principal y se encaminaron a la puerta de atrás, lugar reservado a los ganadores, los líderes dieron la orden de que nadie entrara, tenían que entrar todos juntos.

Justo cuando estaban todos por los altavoces del escenario sonó la siguiente frase

-Y los ganadores del premio PREMIOS ORTEGA Y GASSET DE PERIODISMO LOCAL

es..........................................

CALELLA COMUNICACIÓ

recoge el premio los líderes de la web TONI Y ANDREA junto con los colaboradores JOSEP MARIA COLOMER, LOURDES, JOSEP MARIA VILA, MERCE, JOSEP BASART, HILARIO

En ese momento salieron al escenario los 8 y recogieron el premio a la constancia ilusión y buen hacer.

ESPIRAL DE MALA SUERTE


 


Nací en un pueblo de la costa catalana, viví junto a mis padres y mi hermano casi toda la vida, y ahora estoy durmiendo en un portal en el cuarto donde se guardan las bicicletas. Una situación desesperada, intentaré que la comprendáis explicándola. Mis padres una pareja normal y trabajadora, siempre trabajando para ahorrar y comprarse un piso, él trabajaba en la construcción ella limpiando casas, portales, locales cualquier cosa que le ofrecieran era bueno para ganarse unas pesetas, si, cuando empieza esta historia estaban las famosas pesetas que tanto echamos en falta actualmente. Hace años cuando mis padres estaban luchando a tope, nací yo y cuatro años después mi hermano, a mi hermano lo quiero mucho, pero tengo que decir que me ha jodido la vida. Sí, suena duro, sin embargo, es la auténtica verdad, lo entenderéis cuando el relato llegue al final. Cuando mis padres ya tenían el piso de sus sueños pagado, se relajaron, ya tenían lo que querían, mi padre se acostumbró a frecuentar los bares del barrio donde vivíamos, y desgraciadamente mi madre también, los dos frecuentaban los bares, mi madre se empezó a acostumbrar a jugar a las máquinas tragaperras, el nivel de ahorros fue bajando y la economía mermando. Al final mi padre se puso enfermo, y tuvo que dejar de trabajar, cada día estaba peor de salud, y al final sucedió, falleció de cirrosis, tanto tiempo en los bares era de esperar el final. Después de enterrarlo, nuestra vida continuo igual, solo que sin mi padre. Yo ya estaba en edad de trabajar, y empece a trabajar, en un restaurante de nivel, era un buen camarero según decían, tenía un horario bastante bueno hacia el pase de la comida y el de la cena, estaba bien considerado por los jefes. Empecé a tontear con la hija del jefe, una chica rubia y simpática (según las malas lenguas, un poco promiscua), lo nuestro duro, lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks (que bien lo explico sabina). Después de ella seguí teniendo romances con otras chicas, debido a mi timidez no me duraban mucho, es un problema que tengo la timidez me puede. Mientras mi hermano estaba en casa a mesa y mantel.no necesitaba de nada, todo lo que quería lo tenía mi madre no tenía reparos en darle todo lo que pedía, ser el pequeño de la familia le daban esos privilegios, a veces si quería comprar una camisa me la pedía a mí para que se la trajera de la tienda, se la probaba en casa y si no le estaba bien, yo tenía que volver a la tienda y traerle otra, a veces hasta cinco cambios, él no se movía de casa, solo para salir de fiesta con sus amigos y amigas, yo no sabía decirle que no (a día de hoy todavía no sé decir no). Yo trabajaba y salía también con algunos amigos, las chicas eran otra cosa, tenía gancho para ellas, pero no me duraban nada, por mi timidez con ellas. El ritmo de mi madre con las tragaperras continuo, y se gastaba prácticamente todo lo que ganaba y gran parte de mi sueldo, lo que quedaba era pagar los gastos del piso, que cada vez estaba más deteriorado se hacía lo justo en él. Un día mi madre se empezó a encontrar mal, fue al médico, y el resultado fue que tenía lo mismo que mi padre cirrosis, el alcohol acabo con los dos, y yo estaba empezando a pasarme con mis visitas a los bares. Falleció mi madre y solo quedemos mi hermano y yo, él seguía sin trabajar, nos manteníamos con mi sueldo, no podía ahorrar no obstante al menos podíamos vivir. Varios años después del fallecimiento de mi madre y mi hermano sin trabajar, al fin me dio una buena noticia, empezaba a trabajar en una portería de conserje, eran dos bloques de pisos y cada uno tenía un conserje, uno de ellos se jubiló, y pudo entrar mi hermano. Al menos los gastos esperaba compartirlos con él, estaba equivocado él no aportaba nada para la casa, ni comida, ni para luz, agua etc. etc. nada. Esa situación la aguanté durante varios años, hasta que un día, mi hermano me dijo. --tete estoy saliendo con una chica y nos vamos a ir a vivir juntos-- --me alegro—le contesté --es que necesito dinero ella tiene una casa grande y quiere hacer un jardín nuevo y poner ascensor y no tiene dinero y como la casa es suya yo correré con esos gastos-- --no tengo dinero para dejarte—respondí --no, no quiero que me prestes dinero, quiero que me des el valor de la mitad del piso-- --no puedo, yo no tengo ese dinero-- --es fácil vas al banco y pides un préstamo, con el aval del piso te lo darán—me sorprendió su respuesta --¿de cuánto dinero hablas?-- --lo que me corresponda, avisaré un tasador y que lo valore-- yo no quería, porque veía que no podría hacer frente a ese préstamo, pero como dije anteriormente no sé decir no. El tasador lo valoro en un precio alto (estábamos en plena burbuja inmobiliaria), y empece a pagar, después de darle el dinero a mi hermano. Entre en depresión al ver que no podría hacer frente a los pagos. Mi hermano se fue a vivir con su amorcito, y yo quede solo y deprimido. Tuve que dejar el trabajo, no podía trabajar imposible centrarme, no podía hacerle la faena a los jefes que siempre se portaron bien conmigo, me fui al paro durante dos años. En este tiempo la bebida empezó a dominarme también, lo que cobraba prácticamente era para la bebida, de pagar préstamo nada de nada, me empece a retrasar en los pagos y el banco empezó a apretar. Al fin encuentre otro trabajo, de vigilante en una fábrica, estuve varios años, muchas veces cuando tenía que empezar a trabajar a las ocho de la noche, me dormía, a causa de estar bebiendo toda la tarde, llegaba tarde, me lo aguantaron un tiempo hasta que se cansaron, despedido otra vez, se portaron bien y me arreglaron los papeles para cobrar el paro. Con lo del paro pagaba un mes de cada dos del préstamo, de mi hermano no sabía nada hasta que un día apareció otra vez, llego a casa con una maleta. --Hola tete—fue su saludo --como estás hace tiempo que no sabía nada de ti—le conteste --me vengo a vivir contigo un tiempo-- como siempre no supe decir no. Él se había gastado todo el dinero que le di por la mitad del piso, y ahora volvía sin trabajo ni dinero, que tenía que hacer yo, era mi hermano pequeño y tenía que ayudarle. Al pesar de ver lo mal que estaba la situación, ni se le ocurrió poner un céntimo para los gastos, lo poco que se pagaba era lo mío, él se compraba ropa y salía a divertirse. Pasado un año, salía con otra chica y se decidió. --me voy a vivir con ella, alquilaré un piso y nos vamos a vivir juntos-- para ayudarme a mí no tenía, pero para alquilar un piso para vivir con una chica sí. Se fueron a vivir a veinte kilómetros, pasaba el tiempo y todo continuo igual yo bebiendo y pagando algo y mi hermano feliz con su chica. Un día volvió a aparecer mi hermano por casa para pedirme un favor. --necesito que te empadrones en mi casa—es lo que me pidió --porque si yo vivo aquí—conteste después de mucho explicármelo lo entendí, solicito una ayuda económica al ayuntamiento y para que se la concedieran necesitaba un familiar más a su cargo y ese era yo. Como siempre la palabra no, no salió de mi boca, en menos de una semana mi hermano me dio de baja en el padrón de mi ciudad y me empadrono en su casa, y por supuesto su casa no la pise nunca. Paso un año más y yo ya no pagaba nada ni cobraba ya el paro, la deuda con el banco se fue haciendo más grande, avisaron de desahucio, y gracias a una asociación y algunos vecinos no me echaron, la luz la cortaron, el agua la cortaron y algunos vecinos se quejaban por la peste que había en mi piso, supongo que era cierto, ya que limpiar no limpiaba nada hace mucho tiempo, y reconozco que la dejadez era muy grande. Un día a las ocho de la mañana me echaron del piso que compraron mis padres, y que gracias a mi hermano perdimos, por supuesto e intentando ponerme en contacto con mi hermano, pero se ha cambiado de teléfono y no contesta, intente pedir ayuda a la asistencia social de mi pueblo y me la deniegan. La causa de que la denieguen es que no estoy empadronado en ese lugar, y el final ya lo sabéis estoy durmiendo en una habitación junto a las bicicletas de momento, porque un día los vecinos se cansaran y me echaran también a la calle, esta es mi historia, nada especial porque como la mía hay muchas. FELICES NAVIDADES

EL ULTIMO DIA

 Juana llevaba treinta y siete años viviendo en aquel piso, treinta y siete años pagando el alquiler sin retrasarse ni un solo día. Había ha...