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D.E.P`. NALA


 

Era el año 2011,creo recordar que cerca de navidad, temprano cogí uno de los primeros trenes dirección Barcelona Sans, tenía que encontrarme con una mujer que no conocía de nada, a ti tampoco te conocía, pero estaba seguro de que eras lo que estábamos buscando. Toda la vida he tenido algún tipo de animal de compañía en casa, varios perros, pero ninguno como tú, eras la perra más inteligente que he conocido, hoy nos dejas tristes, tu partida no la teníamos asumida todavía, tampoco eras tan mayor solo 13 años.

 Nunca olvidaré cuando de regreso de Barcelona, cuando volvíamos con el tren, descubrí que con tu mirada, podías hablar, me miraste fijamente y te entendí, querías sentarte encima de mí para viajar juntos, no me importo, te di la autorización y te subiste ágilmente de un salto. 

Cuando lleguemos a Calella, paseando en dirección a casa, paremos en el pipi can para que dieras unas carreras, no quisiste te paraste a mi lado y no te moviste, te agarre con la correa (no te gustaba la correa, pero tenía miedo que te asustaras y salieras corriendo) al llegar a casa te solté, me senté en el sofá, mientras tú inspeccionabas toda la casa, saliste al balcón, subiste a las habitaciones continuamente oliendo todo, cuando ya tenías todo el territorio dominado, viniste junto a mí y te acostaste en mis pies, no te moviste hasta que se abrió la puerta y entraron dos personas, al principio les ladraste esas personas eran tu jefa, y tu mamá (muchas personas no entenderán tampoco quiero hacer que entiendan nada) tu jefa era Judith, gracias a ella entraste en esta casa (no queríamos perros en casa, su voluntad y tozudez lo consiguió) la otra era Encarni tu mamá (era tu mamá porque tú la elegiste como tal) eras su sombra donde estaba ella estabas tú, como olvidar las carreras locas que te pegabas cuando te decíamos “”donde esta mamá, recorrías toda la casa buscando hasta que al final encontrabas su escondite, le reñías ladrando por esconderse para asustarte.

Después paz y a seguirla nuevamente, yo para ti era el otro jefe, nunca desobedecías una orden mía, siempre obediente, menos cuando alguien venía a casa, te sentías amenazada y vigilabas al intruso, cuando pasaba un rato y comprobabas que era amigo, dejabas de ladrar, pero seguías vigilando.

 La última persona de la casa David, no te querías juntar con el cuándo era pequeño era muy bruto jugando y a ti no te gustaba, aunque cuando nos veías marchar a todos y solo quedaba él, siempre acababas en la cama jugando con él, él te cambiaba el nombre y eso a tu jefa la cabreaba, tú eras Nala, no quería otro nombre o apodo para ti. 

Tampoco podre olvidar nunca, durante la pandemia, en el patio de casa, monte un circuito para entrenarte, solo necesitaste 15 minutos para saber lo que tenías que hacer, tengo un par de videos donde demuestras tu inteligencia.

 Tu forma de hablar con la mirada, cuando nos mirabas, sabíamos lo que querías, agua, comida, abrir una puerta, siempre te hacías entender, igual que por la madrugada, intentabas despertar a mamá y como no lo conseguías venías a mí, tenías que salir al patio a hacer tus necesidades, nunca las hiciste dentro de casa. Salias te dirigías al lugar reservado para eso y en menos de cinco minutos corrías dirección a casa otra vez, nunca hacías nada en las aceras ni en el asfalto, de pequeña nos diste un susto, gracias a dios lo superaste.

Volviste con más fuerza y energía, cuando regresábamos a casa cualquiera de nosotros tu alegría era increíble, sabías cuando salíamos si podías o no venir con nosotros, nunca te quejabas.

 Durante trece años, hemos sido una familia de cinco (mucha gente no lo entenderá, tampoco quiero que lo entiendan), tenías tu mutua veterinaria, siempre vigilada por profesionales, esta vez nada pudieron hacer por ti el 13 de febrero te fallaban las piernas, no seguías a mama.

 Caminabas con lentitud y apatía, una visita al veterinario varias pruebas y después de una ecografía el mazazo, tenías cáncer muy extendido. Los llantos empezaron por la casa, no sabíamos cuanto durarías ni cuál sería tu calidad de vida, estaremos contigo hasta el final no lo dudes.

 El último día fue muy duro para todos, te tenías que marchar, no valía la pena más sufrimiento para ti, nunca olvidaremos tu mirada de despedida mientras te acariciábamos todos, después del dolor que dejaste, creo que no volveré a tener otro perro con nosotros, no porque no nos gusten al contrario, pero saber que un día lo tendremos que despedir como a ti, o él se quedara sin alguno de nosotros echándolo de menos, no creo que pudiéramos soportarlo, si algún día volvemos a tener otro será lo más parecido a ti, sobre todo en carácter y alegría.

Cuando entre en casa ya no estarás en la puerta esperando que te acaricie y te dé dos golpecitos en el lomo, nadie me saldrá a recibir, nadie me avisará cuando suene el timbre si no lo escucho, estés donde estés serás la estrella que más brille, tus ojos eran signo de alegría y felicidad, siempre estarás en nuestro corazón, pensaremos mucho en ti.

Trece años de amor, cariño, lealtad no se pueden olvidar fácilmente descansa en paz NALA

INMORTALES


 En la oscuridad de la noche, cerca del frondoso bosque del parque nacional de Yellowstone, en el estado norteamericano de Wyoming, el nombre del pequeño pueblo donde vivía nuestro personaje: Moran

Su nombre James, desde tiempos inmemorables, había vagado por la tierra convencido de su inmortalidad, cada día que amanecía nuestro amigo estaba más convencido de su superioridad sobre los vulgares seres humanos mortales que le rodeaban. James era un hombre alto, fuerte, con cabello moreno y lacio, sus ojos negros azabache producían una mirada tan penetrante que el miedo se apoderaba de aquel sobre el que se posaban. Por contra, su piel era pálida, una palidez amarillenta, casi enfermiza, normal, ya que en el profundo bosque donde solía pasar mucho tiempo, el sol prácticamente no se podía ver, por los frondosos árboles que tenía. Los habitantes de Moran, lo veían pasar por algunas de sus calles y sus miradas eran de intentar descifrar el aura de miedo y misterio que le envolvía. A lo largo de su vida James había visto nacer y morir muchas generaciones, también había visto pasar, guerras, hambre y tragedias inimaginables, el todo esto lo observaba como algo ajeno, algo que a él nunca le sucedería, para él la muerte era algo que solo sucedía a los demás él era inmortal. Al estar tan seguro de eso, inicio una frenética carrera desafiando a la muerte, no le importaba pelear contra tres, cuatro o diez, él estaba seguro de salir victorioso, para el matar era una forma de demostrar su superioridad sobre el resto de humanos, lugar por el que pasaba, lugar que quedaba sembrado de muertes innecesarias. Los vecinos de Moran. Lo miraban con auténtico terror, nadie osaba mirarle fijamente a los ojos, cuando él no estaba cerca se contaban historias en voz baja para no ser escuchados por él, auténticas historias de horror, sobre el hombre solitario que pisaba las mismas calles y frecuentaba el mismo bosque que ellos. A James esas opiniones no le importaban, al fin y al cabo eran simples humanos que en cualquier momento podían perder la vida en un simple giro de sus manos. Un día apareció por Moran, Emma, una mujer rubia, pelo rizado con ojos azules como el cielo en una mañana de verano, desde la primera vez que se miraron, James quedo cautivado por la extrema belleza y el vigor que desprendía, por primera vez veía a una persona diferente a todas las conocidas durante los siglos de estancia en la tierra, lo que más le atraía era su misteriosa presencia. Cuando reía ella, a James le parecía una bella melodía y si solo sonreía enseñando sus blancos dientes, iluminaba la noche más cerrada, nuestro hombre se había enamorado. Poco a poco James se fue enamorando más y más de Emma, por primera vez se empezó a cuestionar su inmortalidad, cuando no estaba con ella, sentía miedo de perderla algún día, aunque su seguridad le impedía pensar mucho sobre ese asunto. Emma también guardaba un oscuro secreto, al igual que James, también estaba segura de ser inmortal, igual que él, había vagado por la tierra durante muchos siglos, ahora en el mismo lugar se encontraban dos almas gemelas en pensamientos, Moran podía convertirse en una olla a presión que en cualquier momento podía explotar. Cuanto más días pasaban juntos, más grande e intenso era el amor que sentían el uno por el otro, ya era un amor obsesivo, juntos exploraron los rincones más ocultos del frondoso bosque, descubriendo algunos secretos desconocidos para todo el mundo, la pasión en el bosque se hacía mucho más intensa, eran dos animales en celo continuamente. El destino tenía preparada una sorpresa para los dos enamorados inmortales, una noche de tormenta cuando los dos se dejaban llevar por la lujuria en una cueva escondida dentro del bosque. Emma le revelo a James su verdadera identidad. —James, quiero que sepas mi secreto, soy inmortal---- —que quieres decir—pregunto James —somos criaturas de la noche, o sea, somos inmortales— —el único inmortal, soy yo, tú solo eres un humana— —ja, ja, ja eres un arrogante, vanidoso— Lleno de furia y negación, James se negó a creer las palabras de Emma, rabioso y furioso, no dudo ni un momento en lanzarse a atacar a ella, convencido de que ella no podía hacerle ningún tipo de daño, por la sencilla razón de que era inmortal. Emma, con lágrimas que resbalaban por sus mejillas, lo miró fijamente a los ojos, mientras susurraba unas palabras —perdóname, perdóname, me estás obligando a hacerlo— Para a continuación, con una daga antigua que llevaba siempre en uno de los bolsillos, clavarla en el corazón de su amado. El dolor le atravesó como un cuchillo ardiente atraviesa la mantequilla, James cayó de rodillas, sintiendo el calor de su sangre mientras se derramaba sobre la fría tierra del bosque, mientras se desvanecía miro fijamente los ojos de Emma, comprendió en ese momento la auténtica realidad.no era inmortal su arrogancia había sido su perdición. Con su último aliento, sintió por primera y última vez como el frío de la muerte le envolvía, mientras Emma lloraba desconsolada por el amor que no podrían disfrutar en la eternidad. En la oscuridad del bosque, dos almas se separaban, condenados a vivir en solitario el resto de la eternidad, nunca más volverían a encontrarse

"" BARRERAS ""


 Toda la historia comenzó aproximadamente hace ocho años.

Cristian era un joven activo y lleno de vida, le gustaban los deportes, le encantaba pasar tiempo al aire libre, los deportes que más le gustaban practicar eran los deportes extremos. El día amanecía soleado y Cristian decidió aquel día, practicar senderismo en las montañas cercanas a la localidad donde residía, eran un grupo de cinco amigos, todos ellos de la misma edad 15 años. Exploraban un camino empinado y rocoso cuando sucedió la tragedia, mientras descendían por una pendiente pronunciada, una roca se desprendió provocando que Cristian perdiera el equilibrio y cayera barranco abajo, la caída fue rápida y violenta, cuando llego al fondo del despeñadero, quedo inconsciente entre las rocas. Sus amigos corrieron hacia él para socorrerle, viendo el estado en que se encontraba, urgentemente llamaron a los servicios de emergencia, la cobertura por la zona era escasa, casi nula, varios minutos después pudieron al final pedir socorro para su amigo. Cristian fue rescatado y llevado de urgencias en un helicóptero al hospital más cercano. Los médicos hicieron todo lo posible para salvarlo, desgraciadamente las lesiones en la columna vertebral eran graves, dejando a Cristian paralizado de cintura para abajo. Todos los amigos y familiares se volcaron en el apoyo de la recuperación del lesionado, a pesar de la grave lesión Cristian demostró una fuerza mental muy grande para luchar contra el percance tan grave sufrido. Este traumático suceso fue el que le dio fuerzas para luchar a favor de los derechos de la comunidad con discapacidad, al principio no le escuchaba nadie finalmente se hizo oír en todas partes. A pesar de su limitación física Cristian era indomable y su pasión por la justicia le impulso a su lucha. En su ciudad las barreras arquitectónicas eran una realidad, dificultando enormemente el desplazamiento en sillas de ruedas, calles sin rampa, aceras estrechas y muchos edificios sin accesos adecuados eran los obstáculos más normales en su día a día Cristian y muchas personas más. Cristian decidió no quedarse de brazos cruzados y pelear contra el silencio administrativo. Con determinación y coraje organizo manifestaciones pacíficas para exigir que se hicieran cambios en las calles de las ciudades, cada marcha que organizaba, más fuerte era el silencio administrativo, la burocracia no se hacía eco de lo que reclamaban, no tenían ningún interés en atender las necesidades de esta comunidad. A pesar de las dificultades, Cristian no se rindió, siguió convocando más manifestaciones, en una de ellas, ante la negativa de los manifestantes de abandonar la vía publica, la policía los intento desalojar, Cristian con rapidez cogió unas esposas y se encadenó a otro compañero de la manifestación, al no poder quitarlos de en medio, los cogieron de los brazos arrastrándoles varios metros por el sucio asfalto. Si se tenía que desplazar desde su casa a la ciudad, cuando regresaba ya era noche cerrada, su trágico final sucedió un día que su regreso rondaba las 12 de la noche. —tu lisiado, dame todo lo que tienes— —no tengo nada, solo la silla— —no te creo, dame el móvil, dinero, tarjetas de crédito, reloj, todo y rápido— Cristian se dio cuenta de que no podía escapar de aquella peligrosa situación. Le fue entregando todo poco a poco, las manos temblorosas del asaltante, dejaban bien claro que estaba pasando el mono. La droga deja ciego y sin sentimientos a quien la consume. La lentitud de la entrega, puso nervioso al asaltante, el cuchillo de cocina que sostenía en la mano izquierda, se introdujo en su pecho atravesando el corazón, fue una muerte instantánea. Aunque Cristian ya no está físicamente entre nosotros, su espíritu vive en cada una de esas personas que las barreras arquitectónicas no le dejan integrarse dentro de una sociedad que desgraciadamente no ve los problemas hasta que se los encuentra en su casa o en una persona cercana. P.D. Si ves cualquier barrera arquitectónica en tu ciudad (aceras sin rampa, aceras estrechas que impide pasar una silla de ruedas, coches que impiden circular por las aceras, motos entorpeciendo la movilidad, edificios sin rampa para acceder, coches en párquing de minusválidos sin serlo etc. etc.) puedes aportar tu pequeño grano de arena, haciendo una foto, y poniéndola en las redes sociales, comenta en ella donde está y porque molesta, si todos lo hacemos al final puede ser que llegue a la persona que puede solucionarlo y la lucha de Cristian no sea en vano.

EL DETECTIVE

 

La noche caía sobre la ciudad de Ozum, era unan ciudad bastante fría, no solo por el clima, también sus habitantes eran bastantes fríos en el trato con los demás. El detective Frank un veterano de la policía y su ayudante Fidel, se encontraban en la fase final de una investigación que llevaban hace años. Varios años, siguiendo pistas de un asesino, siempre dejaba algo en el lugar del crimen, era muy fácil relacionarlo. —¿pero quién era el asesino?— Por muchas pistas que dejaba era imposible relacionarlo con alguien. —¿por qué dejaba pistas siempre?— Eran muchos casos sin resolver y muchas muertes, los habitantes de Ozum, tenían miedo, con toda la razón del mundo. —Fidel, esta noche puede ser la definitiva— —¿quieres que te acompañe?— —no ya sabes que esto me gusta resolverlo yo solo, tú descansa con tu familia— Frank no sabía por qué siempre le decía que descansara con su familia, si Fidel vivía solo con la única compañía de un gato. Podía sentir la adrenalina como le dejaba un gusto amargo en la boca por la intensidad del momento. Más de 10 asesinatos, todos ellos brutales con ensañamiento y sin aparente motivo, ningún nexo para poder unirlos entre sí, lo único las pistas que dejaba el asesino. La investigación de los crímenes llevo a Frank a sumergirse en los más bajos fondos de la sociedad, lugar donde la corrupción y el miedo eran monedas corrientes. Cuando le propusieron resolver el caso, no lo dudo, quería atrapar al asesino y llevarlo delante de la justicia. Cada asesinato era un rompecabezas que no encajaba por ningún lugar, cuando aparecía un posible testigo, el miedo les impedía hablar, nadie contestaba nunca. A pesar de que muchas veces se sentía desmoralizado por no poder avanzar en la resolución de los casos, Frank continuo intentando ligar todos los cabos. Tenía que capturar al asesino en serie que tenía atemorizada la ciudad. Cada día cuando llegaba a su despacho se sentaba en su mesa, le pedía un café bien cargado a su ayudante Fidel, mientras miraba la pizarra de corcho con todos los puntos donde habían sucedido los terribles sucesos. —acabaré con el Fidel, te lo aseguro— El ayudante lo miraba y esbozaba una leve sonrisa, muchos años escuchando la misma frase, y nada concluyente. Cuando todo esto empezó, Frank estaba a punto de cerrar la agencia de detectives de la cual él era el jefe, llego a tener diez investigadores en nómina, finalmente solo quedo él y su ayudante Fidel, el cual lo tenía en nómina todavía por amistad y edad, aún le quedaban unos años para jubilarse y le quería ayudar, cuando resuelva este caso cerraré y me marcharé lejos de esta fría ciudad que me produce depresiones. Frank había descubierto un patrón en todos los crímenes, por eso estaba seguro de que esa noche sería la definitiva. Se dirigió al sur de la ciudad, cerca de un pequeño almacén abandonado en las afueras, pudo ver claramente como una sombra arrastraba un cuerpo hacia el interior del local, al verse descubierto el asesino empezó a disparar para acabar con la vida del detective. Los disparos resonaban en la oscuridad, mientras Frank intentaba sobrevivir para detener al maleante, en su vida había peleado contra mafiosos, traficantes, y sicarios a sueldo, nunca tuvo la sensación de que podía morir, esta vez sí, tragaba saliva con un ligero regusto ha salado, el dramatismo alcanzo su punto más alto, cuando Frank descubrió la identidad del asesino. Era alguien muy cercano a él, algo que nunca hubiera sospechado, las balas seguían resonando, tenía que actuar rápido o acabaría con su vida. Pudo despistar al asesino tras dar una vuelta a unos palets abandonados en un rincón del local, apareció por sorpresa tras el homicida, este no pudo reaccionar, le coloco las esposas dándole la vuelta mientras lo interrogaba. —¿por qué?— pregunto Frank —por miedo— —¿miedo de qué?— —Estabas a punto de cerrar el despacho, solo estábamos tú y yo, si cerrabas sería el fin para mí, por edad y conocimientos, nadie me contrataría, de esa manera si te hacías cargo de la investigación yo continuaría trabajando, mi vida es este trabajo ahora tú lo acabas de destrozar todo. —Fidel, que culpa tenían las personas que matabas—pregunto el investigador —ninguna, pero tenía que hacerlo, era mi futuro— —me has hecho mucho daño, nunca pensé que mi ayudante pudiera cometer estas atrocidades— —¿cómo me descubriste?—pregunto el asesino. —no supe que eras tú, hasta que te detuve, sabía que esta noche actuarias en esta zona porque siempre seguías el mismo patrón, atacabas norte, sur, este y oeste luego vuelta a empezar, siempre atacabas en jueves y la hora casi siempre era la misma, eras muy básico en tu forma de actuar, por eso estábamos todos tan despistados demasiado simples— Varios meses después Frank dejo la ciudad cerro el despacho y nunca más volvió a aparecer por el lugar, lo único que hizo fue cada mes le llevaba tabaco a la cárcel a su excompañero Fidel.

BAR SECRETO EN UN CRUCERO


 Los reflejos del sol rebotaban en las azules aguas del mediterráneo, los brillos que despedía el agua parecían brillantes de muchos quilates, mientras esto sucedía el famoso crucero Universo, surcaba los mares en dirección al siguiente puerto.

El barco fue bautizado con este nombre, por su inmensidad, grandeza y belleza, era un lujo flotante. En ese momento estaba repleto de pasajeros que disfrutaban de las comodidades que solo un barco de esta envergadura podía proporcionar. En esta vida todo tiene un punto negativo, en este caso era un secreto que pocos conocían, en la cubierta 6 detrás de una misteriosa puerta, se encontraba un bar secreto, algo que muy pocos conocían. No aparecía en ningún mapa del barco, en los planos de todas sus plantas tampoco aparecía, por supuesto en las recomendaciones para visitar a bordo tampoco. Los que conseguían entrar, era a través de una misteriosa invitación, una vez le abrían la puerta eran guiados a través de un estrecho pasillo, hasta llegar a una puerta donde gracias a una contraseña de golpes, los ocupantes del bar te franqueaban la puerta y podías entrar. Una vez dentro, la suave música creaba una atmosfera de exclusividad. A medida que pasaban los días una sombra sobrevolaba sobre el Universo, rumores de desapariciones comenzaron a escucharse en los rincones oscuros del bar secreto. Algunos decían que los que entraban al bar secreto nunca volvían a salir. Otros decían que eran simples leyendas para añadir misterio y emoción al viaje. Sin embargo, las desapariciones eran reales y las historias envolvían de misterio la atmosfera del lujoso crucero. Casi todos los desaparecidos viajaban solos, el primer caso que se supo fue el de:Manuel, un hombre de negocios que siempre llevaba un traje impecable. Entro en el bar con una sonrisa nerviosa y nunca nadie lo vio salir. Al día siguiente su camarote estaba vacío, ni la tripulación ni nadie podía explicar su ausencia, la última persona que le vio, fue cuando atravesó la puerta del bar secreto. El segundo caso, fue Elena, una jubilada que viajaba también sola, desapareció después de pasada la tercera noche, su habitación estaba intacta, pero había dejado de existir para el resto de pasajeros, las preguntas empezaron a surgir, pero nadie tenía respuesta. A medida que la historia de los desaparecidos corría de boca en boca, una sombra de terror invadía el crucero. Algunos decidieron no buscar el bar secreto por temor, pero la tentación y la curiosidad era demasiado fuerte para otros. En Palermo subió a bordo del Universo Ana, una mujer atrevida y decidida, subió con la esperanza de encontrar a su prometido Alfonso, planeaban casarse después del crucero, pero él había desaparecido después de visitar el bar secreto, justo el día anterior a ella embarcar. Ana, todo vitalidad y decisión, decidió descubrir el misterio del bar secreto, consiguió después de mucho buscar una invitación para el lugar de las desapariciones. La puerta se abrió y por primera vez pudo ver un lugar con luces tenebrosas y muchos secretos, se sentía observada en cada paso que daba en el interior del local, entre las muchas mesas vacías, tenía la sensación de estar en un espacio tenebroso, observó como todos los que entraban perdían brillo en sus ojos, como si el sitio absorbiera energía de los visitantes. Fue entonces cuando vio un hombre vestido de negro que parecía controlar todos los rincones del local. Siguiéndolo con todo el temor del mundo, se encontró con una puerta oculta tras una cortina, tras ella unas escaleras que descendían a un sitio oscuro total. El corazón latiendo a mil por hora y con el sabor del miedo en la boca, descendió las empinadas escaleras, encontrándose con un pasillo iluminado por unas mugrientas luces rojas, al final del pasillo una puerta de hierro. Ana con determinación la abrió y lo que encontró la dejo sin aliento, una sala circular, todo ella llena de espejos, en el centro una figura encapuchada, estaba realizando un rito con un medallón de uno de los desaparecidos, en ese momento comprendió la realidad, el bar secreto no era un lugar para divertirse, era un espacio para absorber la energía de los visitantes, era una puerta a una dimensión desconocida, las almas de los desaparecidos no estaban entre nosotros estaban atrapados en esa dimensión. Unas manos agarraron por detrás a Ana, la arrastraron hasta un punto oscuro del barco, fue lanzada por la borda, a sabiendas de que ella no sabía nadar. No se sabe de donde saco las fuerzas, pero Ana consiguió llegar a la orilla, justo en el momento que perdió la consciencia. Fue encontrada por unos pescadores locales, cuando escucharon su historia la llevaron a la policía, lugar donde explico todo lo sucedido. La policía se personó en el buque, registraron todo el barco y ni rastro del dichoso bar secreto, desde la primera planta hasta la más alta no se encontró nada, en los registros manuscritos del barco no figuraba ningún desaparecido. La historia del bar secreto del crucero Universo, a día de hoy todavía se escucha entre todos los pasajeros. ¿Verdad, mentira? Lo único cierto es que nadie sabe el significado de la cabina de teléfono roja en la planta 6. ¿Será la entrada a otro mundo?

SUCEDIO EN............


 En los vibrantes días de la década de los 70,con una gran agitación política en Latinoamérica, en México, por ejemplo, empezaba la gran lucha social de las mujeres para liberarse, comenzaron a ejercer su sexualidad con más libertad, y la moda era lo nuevo. Otras mujeres en otro país tenían problemas.

María Fernanda se vio enfrentada en un cruce de ideologías políticas contrarias, ella era una madre cariñosa y muy religiosa (como la mayoría de mujeres en Latinoamérica). Sin entender de política, se le complicó mucho la vida. En un pequeño pueblo situado en las montañas de Guatemala, concretamente en la sierra de Cuchumatanes, este es lugar donde vivía María Fernanda, todo el mundo la conocía por ser una mujer luchadora y sobre todas las cosas por el amor y cariño que le dedicaba a su hijo Hugo. En cambio, su marido Alejandro, sí que era un ferviente luchador de los derechos humanos, en todas las asambleas y manifestaciones que se realizaban en las cercanías de su hogar, su voz era la que sonaba más fuerte, siempre por la justicia y libertad del pueblo. Un día, mientras se celebraba el cumpleaños de su hijo Hugo, la policía militar se presentó en su casa para detener a Alejandro. —¿Alejandro López?— —sí, soy yo que desean— —quedas detenido por revolucionario contra el gobierno de Carlos Arana Osorio--- Ante la mirada incrédula de María Fernanda y Hugo, salió de la casa esposado sin saber el destino que le esperaba. María Fernanda quedó sumida en el temor a todo, lo que más le preocupaba es el futuro de su joven hijo, al principio espero unas semanas esperando que Alejandro quedara libre, las semanas se convirtieron en meses, no podía preguntar a nadie, porque la respuesta era la misma. —si se llevaron a su marido, es porque algo hizo— Con la incertidumbre de no saber nada de su marido y la preocupación de que su hijo corriera algún peligro al ser hijo de un revolucionario, tomo la decisión de que su hijo tenía que salir de ese país. María Fernanda pasó toda la noche llorando, al día siguiente era el día indicado para separarse de su hijo, se levantó muy temprano para poder abrazar a su hijo fuertemente durante bastante rato. Alguien amigo de su esposo le proporciono un contacto para que pudiera sacar a su hijo de aquel infierno. —te quiero más que a mi vida hijo, cuando todo pase nos volveremos a juntar toda la familia— El joven Hugo no entendía nada, ver a su madre llorar y escuchar esas palabras, le dejo descompuesto y triste. —hay cosas que no puedo explicarte ahora, pero es necesario que te marches un tiempo— Con estas palabras se despidió María Fernanda de su hijo. El joven niño, confundido y asustado, miro a su madre con los ojos llenos de preguntas que no sabía realizar. María Fernanda besó por última vez a Hugo en la frente. Con gran dolor en su corazón y los ojos inyectados en sangre después de las horas de llanto, entregó una carta a su hijo para que un día pudiera leerla y entender lo que estaba pasando. Los meses al final se convirtieron en años, y María Fernanda, ahora si se involucraba en manifestaciones y reuniones clandestinas, semanalmente enviaba una carta para su hijo, aunque nunca sabía si esas cartas llegaban a su destino, en el fondo de su corazón esperaba que él las pudiera leer. El joven Hugo creció y se volvió un hombre, siempre comportándose de forma ejemplar, en todas las asambleas de revolucionarios, María Fernanda preguntaba a todos por su esposo, nadie nunca le supo decir donde estaba Alejandro. Veinte años después de la detención de su marido, el gobierno de aquel dictador fue retirado del poder, empezando a mandar los revolucionarios. Un día le mandaron llamar, Alejandro estaba vivo, se encontraba en una cárcel al sur del país, lo acaban de liberar y en unos días estarían juntos nuevamente. La estación del tren estaba vacía, el tren llegaba lentamente, de uno de los vagones bajo Alejandro, bastante envejecido por el trato recibido en este tiempo, los ojos de María Fernanda se llenaron de lágrimas, varios días después la pareja estaba en la estación llena de nervios viendo como un tren se detenía, de él bajaba un apuesto hombre con una elegante gorra en su cabeza, el día era soleado y los rayos del sol, iluminaban los rostros de las tres personas que se abrazaban en el andén de la vieja estación. Ni Alejandro ni María Fernanda, tuvieron que explicarle nada a Hugo. Durante estos años, él leía cada día la carta que le entrego su madre, nunca dudo que todo fue por salvar su vida, ante la fuerza dictatorial de un país gobernado por corruptos. P. D. aunque se desarrolla el relato en América latina, podía haber sucedido en muchos países del mundo donde gobiernan las dictaduras.

EL MILAGRO DEL ROSCON


 Eran una familia normal, tenían su pequeña fábrica de géneros de punto, unos ahorros de todos sus años trabajados y una bonita casa.

La familia era conocida por su unidad ante las adversidades, la firmeza y determinación con la que afrontaban las dificultades, siempre estaban unidos. Josep, el padre, trabajaba muchas horas en la pequeña fábrica que tenían en los bajos de su casa, Montserrat se encargaba de la casa y el cuidado de los tres hijos que tenían, Enric, Rosa y Carmen. La familia era modesta, pero la casa siempre estaba llena de amor, cariño y risas. La vida no siempre es de color de rosa, llegaron las vacas flacas, una continuación de sucesos golpeo fuerte a la familia, fue tan fuerte todo lo sucedido, que perdieron todo, la fábrica, los ahorros, lo único que le quedaba era la casa, para coronar las desgracias, la casa fue arrasada en un devastador incendio. Se enfrentaron a tiempos difíciles luchando por llegar a fin de mes y poder comer cada día. Unos vecinos de toda la vida les dejaron una vivienda para poder vivir decentemente, mientras pasaban penurias. Aquel invierno era duro, mucho frío, en medio de la desolación se acercaba la víspera de reyes. Era tradicional regalar “Tortell de reyes”, (para quien no lo conozca, es un rosco decorado con frutas confitadas y relleno, con sorpresas incluidas). La familia difícilmente podía permitirse lo esencial, mucho menos un lujo como este. En estas ciudades pequeñas, la solidaridad siempre sale a flote, fue una solidaridad silenciosa y anónima. Una misteriosa caja con un elaborado y hermoso “tortell” en su interior. La familia quedo sorprendida por el detalle de la comunidad, no pudiendo evitar derramar lágrimas de alegría y agradecimiento. Con emoción Josep corto el primer trozo, en su interior encontraron una pequeña figurita de porcelana que simbolizaba la prosperidad. —esta figura es un símbolo muy importante— —que quieres decir papa—pregunto Enric —es la figura de la prosperidad, hay que tomarlo como una señal de esperanza—contesto el padre Degustaron con emoción el rico pastel, al acabar la primera porción llamaron a la puerta. Enric recibió en ese momento una oferta para trabajar en la biblioteca, se abrazaron todos de alegría. Estaban degustando el pastel, el padre aprovechó para abrir el buzón, encontró en el interior una carta. Era una confirmación de beca y alojamiento para Rosa, en la universidad de Barcelona. La pequeña Carmen salió a dar un pequeño paseo, en su recorrido encontró una cartera con mucho dinero, acompañada del padre, se la entregaron a su propietario, el cual les entrego una buena cantidad de euros en agradecimiento por devolverla. La familia estaba perpleja por los acontecimientos, se formularon una pregunta. —Tendrá algo que ver el “tortell” con la buena suerte— Cada día comían “tortell”el resto lo guardaban en la nevera, aunque comían cada día el pastel no disminuía, parecía infinito. Cada día, después de comer el rico manjar, la suerte continuaba, una nueva noticia de felicidad le llegaba a la familia. Una parte de la comunidad, empezó a comentar los cambios positivos que sucedían en la familia, ellos nunca quisieron explicar lo del “tortell”prefirieron disfrutar de la suerte que les proporciono, y no intentar explicar lo inexplicable. Con el tiempo, Josep, consiguió un puesto de encargado en una fábrica que se instaló en la ciudad. Montserrat vendía sus bordados además de hacer trabajos de modista, arreglando todo tipo de ropa, los hijos cada uno continuo con su camino avanzando todos en estudios y trabajos. La familia siguió adelante, recordando siempre como un gesto de generosidad el día de reyes, cambio para siempre sus vidas. A día de hoy, pasaron muchos años de este suceso, todavía la familia guarda un trozo del roscón de ese año, no para ellos sino para cualquier persona que lo necesite.

RABO DE TORO


 Era uno de los restaurantes más famoso de la ciudad, el restaurante Lùbar, lleva muchos años abierto, sus clientes son personas influyentes en los sectores que trabajaban, cuando entrabas por primera vez al restaurante te quedabas asombrado por tanta belleza en un local, su sofisticada y refinada decoración, con muebles de gran valor tanto económico como sentimental, la tenue iluminación lo hacía más interesante y romántico para sus visitantes, todo en general creaba una atmosfera muy íntima. La música de fondo, suave y relajante te transporta al Milán de los 80,el olor que desprenden los platos transportados por los camareros te hace tener la obligación de sentarte a alguna de sus mesas, una vez que atraviesas sus puertas estás seguro de disfrutar una experiencia gastronómica sin igual.

A través de un ventanuco se podían ver los diferentes cocineros con sus uniformes blancos, acompañados de sus gorros de chef, preparando sus platos, se podía distinguir por lo menos a ocho cocineros en pleno servicio de comidas. Entre ellos por su altura y por las dotes de mando que tenía se podía distinguir a Eduardo. Eduardo es el jefe de cocina principal, él da todas las órdenes a todo el grupo, y lo más importante, se encarga personalmente de realizar algunos platos especiales que pedían los clientes. Eduardo era un apasionado de la comida, siempre estaba buscando nuevas formas de impresionar a sus clientes. Él personalmente era el único que realizaba un plato especial “Rabo de toro al vino tinto” Pocos clientes lo pedían, cuando esto sucedía Eduardo se marchaba de la cocina principal y se dirigía a una más pequeña para realizar el pedido. Cuando estaba trabajando en la pequeña cocina, nadie podía entrar en ella. Entre las cuatro paredes, se escondía un secreto que nadie conocía, pero hoy se descubriría. Llegaba al restaurante una clienta habitual, nunca antes había pedido el plato, pero hoy le apetecía probar el famoso “Rabo de toro al vino tinto”. La comanda llegó de forma usual a la cocina, Eduardo recogió el papel y se dispuso a realizar el plato en su particular cocina. Extrajo de diferentes estantes todo lo necesario para realizar el plato. Ese plato tenía algo especial, nunca ningún cliente volvió para quejarse del plato realizado por Eduardo. Ni del plato ni de ninguna cosa sobre el restaurante Mientras Ana degustaba el famoso plato. Comenzó a sentirse mal. Eduardo estaba mirando desde una de las ventanas que daban al comedor principal, Ana empezó a toser y vomitar, los demás comensales, al darse cuenta de lo que sucedía, llamaron a las ambulancias. Los sanitarios llegaron acompañados de la policía, atendieron a la paciente y salieron raudos hacia el hospital custodiados por la policía. Al día siguiente la policía llego al restaurante, esposando y arrestando a Eduardo, acusado de envenenar a sus clientes, la policía recibió los informes de los análisis efectuados a la paciente, con una clara sentencia, había sido envenenada, con algún producto de la comida, después de mirar más casos similares descubrieron que varias personas avían fallecido después de cenar en el restaurante Lúbar, todos cenaron “Rabo de toro al vino tinto”. Todos tomaron la cantidad de veneno para fallecer en menos de 24 horas, esta vez al plato de Ana se le fue la mano con el veneno haciendo su efecto mucho antes. Las preguntas del interrogatorio fueron directas. —porque asesinaba a sus clientes cuando pedían ese plato--- —estoy en contra de las famosas corridas de toros, y que alguien me pidiera este plato, me producía repugnancia y asco, me veía obligado a acabar con sus vidas— Eduardo fue sentenciado a diez años por cada una de las personas que fallecieron por los efectos del veneno en los platos del restaurante.

CALELLA FIN DE AÑO 2050


 Queridos amigos, hoy quiero contaros una historia muy especial.

Los hechos sucedían en una ciudad de la costa mediterránea, concretamente en un lugar del Maresme. Era el último día del año, la ciudad como siempre estaba llena de vida y alegría, desde la mañana temprano las calles estaban llenas de gente, muchos extranjeros, la mayoría ingleses y alemanes (el turismo era la mayor riqueza del municipio). Todos vestidos con sus mejores galas, las calles estaban todas iluminadas las 24 horas del día, el último día del año era muy importante y no podía faltar nadie. A través del ayuntamiento, se alquiló un hotel para que los sin techo (no eran de esta ciudad, aquí la gente vivía bien) pudieran pasar las navidades. En todas las calles se encontraban grupos de personas cantando nádalas o villancicos, era una de las mejores fiestas que se celebraban. Las tiendas, cafeterías y restaurantes estaban abiertos, todos ofrecían ofertas especiales para los visitantes de fuera, que todo el mundo se pudiera llevar un buen recuerdo. La gente se reunía en los cafés y restaurantes después de comprar los últimos regalos, para tomar un pequeño refrigerio, los dependientes de las tiendas y las cafeterías, estaban felices de poder atender a los visitantes, todo el mundo tenía detalles con ellos, valorando el esfuerzo de estar trabajando dejando la familia en casa. A partir de las ocho de la tarde, la ciudad se llenaba de música y baile, en cualquier esquina o plaza había fiesta, los lugareños, comían temprano para poder estar en calle celebrando con todos los turistas que los visitaban. La unión entre los locales y los visitantes era total. Las calles estaban limpias, nadie recuerda en la ciudad quién fue el último en tirar un papel al suelo, los dueños de los perros, recogían la caca y fregaban el suelo (el ayuntamiento coloco hace tiempo unos pequeños armarios para que se usaran en esos menesteres. Casi todos los visitantes venían en coche particular, la bolsa de parkings gratuito, era tal que incluso los del pueblo vecino, creo que se llama Pineda De Mar, venían a aparcar en el lugar. Los niños corrían por las calles a jugar con los increíbles columpios que tenían en todas las plazas. Al llegar la noche era tal la cantidad de luz que tenían por las calles, que no necesitaban encender las farolas habituales. Faltaba muy poco para las campanadas de media noche, todo el mundo estaba en la plaza de la iglesia, alcalde, concejales, etc. etc., no quería faltar nadie al comienzo del año con su gente, la gente que les votaron en las últimas elecciones. Por cierto estaba tan unido el pueblo que solo se presentaba un partido a las elecciones, todo el mundo estaba contento con la gestión del alcalde. Empiezan las campanadas,1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,11,12, al ritmo de las campanas los asistentes se comían la correspondiente uva, (detalle del ayuntamiento, como cada año). La fiesta continuaba por todas las calles y los locales hasta que el cuerpo aguantara, los vecinos estaban felices de irse a la cama escuchando la felicidad en su pueblo, nunca jamás nadie se quejó de ruidos o alborotos en la calle, eran tan educados los que celebraban que siempre miraban de no molestar. Las personas de otras religiones, no se sentían molestos por esta fiesta, al contrario, se unían a ella, en una hermandad nunca vista. De esta manera, querido amigo que estás leyendo, acabo la fiesta del año, nuevo en una localidad costera del Mediterráneo, espero que hallas sentido la alegría y esperanza que llenaban esa ciudad. Antes de marcharme quiero contaros un par de anécdotas vividas esa maravillosa noche. Una pareja de ancianos cuando se dirigían a la celebración se confundieron de camino, terminando en una plaza equivocada, en la plaza se encontraron un grupo de jóvenes que cantaban y bailaban al son de una música creo que se llama Reguetón, los cuales al verlos llegar se pusieron muy contentos ofreciéndoles algo para beber sin alcohol (los jóvenes del pueblo no bebían alcohol), los ancianos pensándose que era la fista oficial se pusieron a bailar y cantar con ellos toda la noche, al marcharse a descansar no podían quitar de su rostro la sonrisa de felicidad. Otro de los sucesos fue cuando durante los fuegos artificiales una niña se despido de sus padres, pararon la música y todo el pueblo buscándola, al final la encontraron y la devolvieron con sus preocupados padres, la fiesta pudo seguir. Pequeñas historias de una ciudad, espero que os haya gustado,
feliz navidad,
feliz san Esteban y por supuesto.
feliz año nuevo

CUENTO NAVIDEÑO


Juan era un niño que vivía en el pequeño pueblo donde nació y nunca salió fuera de él. Tenía una ilusión: ver a los Reyes Magos el día que le traían los regalos. Siempre lo hacía desde la edad de cuatro años. El sistema era sencillo: cuando sus padres se acostaban, él se levantaba y se escondía en un rincón del comedor de la casa. Se tapaba con una manta intentando no ser descubierto por nadie.
El final siempre era el mismo: cuando llegaba la madrugada, le entraba el sueño cayendo en los brazos de Morfeo, sin enterarse de nada. Esta historia no tendría nada de particular.
Muchos infantes lo han intentado, con la misma suerte que Juan.
Lo que no es tan normal es que él continuó con la rutina del día de Reyes muchos años.
Él cumplía años el día uno de enero.
El año que cumplió los dieciocho, también estaba agazapado en un rincón del comedor esperando poder ver a los Reyes de Oriente.
Cada año aguantaba más despierto. Aquel año fue diferente.
Con ojos somnolientos no paraba de mirar hacia la chimenea donde siempre dejaban los regalos.
La inquietud le invadió cuando se sintió observado desde una de las ventanas.
A pesar del miedo que sintió en ese momento, no dudó en salir de su escondite y mirar a través de los cristales quién lo miraba desde el exterior.
No pudo ver a nadie, solo unas huellas de barro en el suelo.
Las marcas del suelo eran frescas, alguien acababa de pasar por ese lugar. Las marcas de los zapatos lo llevaron hasta un camino nunca antes visitado por los vecinos.
Estaba descubriendo un nuevo sendero. La vereda de tierra lo acercó a unas rocas. Pudo distinguir una puerta escondida entre maleza.
A pesar del miedo que sentía, empujó la puerta con decisión.
Estaba seguro, acababa de descubrir el lugar donde se ocultaban los Reyes Magos. En la parte izquierda pudo distinguir un pasadizo secreto. Adentrándose en él, llegó hasta una habitación oculta llena de juguetes donde duendes mágicos trabajaban incansables para fabricar los juguetes para todos los niños. Juan, asombrado por el descubrimiento, decidió que todo el mundo tenía que enterarse.
Cuando se dirigía a la salida, fue rodeado por los duendes. — No puedes explicar a nadie lo que viste - comentó el jefe de los duendes. — Tengo que contarlo, esto es increíble. — No lo hagas. — ¿Por qué? - preguntó Juan. — El secreto de la Navidad tiene que permanecer oculto para poder continuar con la magia de las Navidades. Es el momento donde se unían personas que durante el año ni se hablaban, culminando todo con el día que los Reyes vienen a repartir todos los juguetes que nosotros fabricamos. — De acuerdo, lo haré de esa manera. No revelaré a nadie lo que he visto. Juan salió del lugar para dirigirse a su casa.
La oscuridad de la noche y las bajas temperaturas no le impidieron girarse antes de entrar en la casa nuevamente. El frío que entraba por la ventana, despertando a Juan, seguramente no la cerró bien y se abrió durante la noche Abrió los ojos y pudo ver los regalos que le dejaron, todos los soñados durante el año solo tenían una duda:
¿Quién trajo los regalos? A la mente le vino el recuerdo de lo vivido aquella noche. Pero, ¿fue un sueño o realidad? La duda la tendrá toda su vida.
Él se quedó sin padres tres años atrás, vivía solo, no tenía familiares ni amigos en el pueblo y la puerta estaba cerrada con llave. ¿Quién puso los regalos? Esta situación pasó muchos años. Él seguía durmiendo en el rincón de su comedor a la espera de que entraran los Reyes con sus regalos, pero nunca los vio. Un año antes de cumplir los cincuenta, una noche intentando dormirse, distinguió a uno de los duendes de aquel año.
Abrió la ventana dejándolo entrar. "Juan, este año tú ayudarás a repartir los regalos”. “¿Yo?" "Sí, Juan, es tu momento”. ¿Cuándo, dónde, cómo?” "No te preocupes, lo sabrás en su momento”. El día de los regalos de Reyes, los vecinos del pueblo, extrañados de que Juan no saliera a comprar el pan que cada día le traía el panadero, decidieron acercarse para avisarle. La ventana estaba abierta y pudieron observar cómo Juan estaba en el suelo sin vida, arropado con una manta, cerca de los regalos de Navidad que él mismo se regalaba. Desde ese año, en todas las casas del pueblo, cuando abren los regalos, encuentran una nota escrita a mano: “La verdadera magia de la Navidad está en el amor y la bondad que compartís con los demás”.
¡Feliz Navidad!

NAVIDAD DIFERENTE


 El hombre estaba tirado sobre unos cartones en una tienda cerca de plaza Cataluña en Barcelona, su nombre, Francisco, este hombre tenía muy pocos recuerdos de la navidad, bueno, en realidad si tenía, solo que evitaba recordarlos, evocando alguno de ellos, todos estaban llenos de tristeza y dolor.

Hace aproximadamente 20 años tomo una decisión, una decisión que le seguiría toda su vida, decidió salir de su casa en busca de tabaco, quería buscar una libertad que él creía necesitar, dejar atrás todo y ser libre, las brillantes luces y el sonido de los villancicos, lo único que le aportaban eran sus recuerdos de la soledad. Francisco hace mucho que no sabe lo que es el calor de una chimenea compartida, ni siquiera un, —feliz año nuevo—, pronunciado por un ser querido. Mucho menos las risas de un niño abriendo sus regalos del árbol. En lugar de eso, paseaba por las frías calles de una ciudad como Barcelona en invierno, tratando de olvidar su error y dejando atrás su pasado. Un año todo cambio. Aquella fría noche de diciembre, mientras buscaba un sitio donde refugiarse esa madrugada, tropezó con una bolsa de basura que se encontraba en el suelo, la caída no fue grave, pero la poca energía que tenía su cuerpo, por falta de alimentos, la hizo más considerable para los transeúntes. Entre las personas que le estaban ayudando, destacaba los ojos brillantes de una joven chica, ella se llamaba Marisa. Sus ojos y su sonrisa iluminaban todo a su alrededor, todas las personas que le ayudaron poco a poco se fueron marchando, solo quedo ella. Hablaron durante un par de horas, a Francisco no le dolía nada del golpe, mientras charlaba con ella se sentía feliz. Ella le contó sus sueños, quería ser doctora, le contó también como era su familia, la única pega era que no estaba su padre con ella, se marchó de viaje a Sudamérica en busca de dinero para ayudar en la casa, era un hombre fabuloso, cada mes le mandaba dinero a su madre para que no les faltara de nada, aunque su madre también trabajaba mucho —y tu francisco de donde eres—pregunto la joven —mi vida no tiene importancia, prefiero no hablar de ella— —como se llamaba tu padre —pregunto él —se llama como tú, Francisco— Francisco sintió un pinchazo en el estómago. Por varias cosas que ella le estaba diciendo, era el padre. Era él, el hombre que había dejado atrás a su familia, el que odiaba las navidades desde hace 20 años, la verdad le golpeo fuertemente, Marisa era su hija. El corazón de Francisco se llenó de remordimiento, como podía haber sido tan ciego, como pudo en su día dejar a una familia que le amaba. Decidió que era el momento de enmendar sus errores y pedir sincero perdón. —me gustaría hablar con tu madre Marisa— —si quieres puedes venir a cenar en nochebuena a casa, siempre tenemos un sitio para algún pobre sin techo como tú— —y tu madre que opinara— —cada año llevamos a uno a casa, no te preocupes— Marisa le apunto su domicilio en un papel. —gracias muchacha, estas navidades serán muy importantes para mí— Cuando ella se marchó, Francisco se puso a llorar como un niño. Veinte años después pudo ver a su hija, aquella que, siendo casi un bebe, dejo abandonada. Faltaban dos días para el 24,en estos días, pidió dinero a la gente que pasaba por la calle, en estas fechas la gente tiene el don de la generosidad más a flote. Se compró ropa y se cortó el pelo, aprovechó para visitar también una ducha pública. Era una persona completamente diferente, estaba en la puerta, el miedo le impedía tocar al timbre, se dio la vuelta y se marchaba otra vez sin dirección. Cuando estaba a cien metros del lugar se paró en seco, giro sobre sus pasos y firmemente se dirigió a la puerta, ni se lo pensó, el ring ring del timbre acelero su tensión. —¿como reaccionaria su esposa?— Fue Maria, su esposa, la que abrió la puerta. Las miradas se mantuvieron durante más de un minuto, solo la presencia de Marisa los saco de aquel trance. —mamá, este señor es Francisco— Apenas pudo acabar la frase, cuando sus ojos vieron el cambio. Pero. Porque estaban llorando los dos. Maria lo abrazo fuertemente, en ese momento Marisa empezó a entender la situación, se unió al abrazo, sumando su llanto a la pareja, el abrazo duro mucho, nadie quería separarse después de tanto tiempo. No pudieron comer nada, los nervios no les dejaron, cuando Marisa se marchó a la cocina Francisco le pregunto a Maria —porque te inventaste que yo mandaba dinero cada mes— —yo sabía que un día volverías, no quería que tu hija tuviera una mala idea de su padre— —gracias, espero que me perdones, puedes contarle la verdad a la chica, fui mala persona con vosotras— Acabadas esas palabras, Francisco se levantó dirigiéndose a la puerta. —¿dónde vas?—pregunto Maria —a la calle, ya sé que estáis bien, y no quiero romper vuestra armonía y tranquilidad, despídeme de Marisa— —Francisco, quédate, volveremos a ser una familia--- Esas palabras aceleraron su corazón, las lágrimas volvieron a sus ojos, giro lentamente acercándose a Maria, se fundieron en un abrazo mientras se besaban, cuando esto sucedía Marisa salía de la cocina, viendo lo que sucedía se giró sentándose en una silla de la cocina mientras no podía parar de llorar de felicidad. A partir de aquel año, todo fue diferente, Francisco decoro al árbol.
Canto villancicos, compartiendo risas alrededor de la mesa, encontrando al fin la paz que tanto buscaba. Marisa acabó siendo doctora, la felicidad que ese día sintió solo era comparable a aquellas navidades que ayudo a un vagabundo. En estas fechas de luces, abrazos y felicidad, no olvidemos que hasta el corazón más roto, puede sanar, que el perdón y el amor puede hacer crecer un nuevo horizonte, y un pequeño suceso en nuestro día a día, puede cambiar nuestro futuro. FELIZ NAVIDAD

SANTA CLAUS


 Como cada año, después de noviembre, llega diciembre, con todo lo que eso significa, una de las cosas más esperadas es la llegada de papa Noel, todas las ciudades y pueblos tienen al gordito de pelo blanco entre sus visitantes.

En la ciudad de Alcañiz, en Aragón, un profesor de nombre Rodolfo, era conocido por todo el pueblo por una sencilla razón, era muy huraño, su carácter era muy agrio, no podía aguantar los cantos de villancicos de esos días, una vez empezadas las vacaciones del colegio, siempre compraba gran cantidad de comida para todas las fiestas, de esa manera no tenía necesidad de salir a la calle, se recluía voluntariamente para apartarse de la sociedad. ¡Mientras eso sucedía, el resto de habitantes disfrutaban de las fiestas, un poco confusos por los hechos que sucedieron los últimos años en la ciudad y otros municipios cercanos! En navidad siempre se veían los Santa claus por todos los centros comerciales y muchas calles. Retrocediendo tres años en el tiempo sucedió la primera vez, un grupo de ladrones tenía asustado a todo el mundo, robaban diariamente en todas partes, eran muy escurridizos, nada podía hacer la policía. Un día dejaron en la puerta de la comisaria, dos personas amordazadas y atadas de pies y manos, junto a ellos una nota con fotografías de todos sus robos en el pueblo, y una dirección donde encontrarían al resto de la banda y los objetos robados, firmado por Santa Claus. En las imágenes del video de la puerta de la policía, solo se puedo ver como una persona vestida de papa Noel, los dejaba en la puerta. La policía encontró en el lugar todo lo que había desaparecido en los últimos días. El año acabo feliz, ningún robo más. Otra de las cosas que se recuerdan sucedió en el asilo “San Genaro”, las dificultades económicas del centro eran muy grandes, la mayoría de sus moradores estaban allí sin pagar, no tenían nada para poder pagar su estancia, el 23 de diciembre, a la hora de cerrar la puerta, una persona vestida de Santa Claus llamo fuertemente, el conserje abrió la puerta, y sin mediar palabra le entrego un sobre, despidiéndose con un leve giro de muñeca. La carta que le entregó era muy clara, mañana por la mañana llegara un camión con comida y regalos para todos los que vivían en esa residencia, efectivamente al día siguiente un gran camión aparca en la puerta y empezó a descargar todo lo que cargaba. —¿quién pago todo esto?— —no lo sé, una transferencia con remitente desconocido— —y el pedido alguien lo haría— —solo sé que dejaron un papel con todo lo que teníamos que traer y nada más— Indudablemente, fueron unas de las mejores navidades en esa residencia, nadie pudo descubrir quién fue el benefactor. Un día, mientras unos ladrones intentaban vaciar una de las más grandes tiendas de juguetes, fueron atacados por un Santa Claus muy agresivo, todos quedaron malheridos y fueron llevados a urgencias del hospital más cercano. ¿Quién era el Santa Claus que protegía al pueblo? Era la pregunta que todos se hacían. Una de sus últimas intervenciones, fue justo hace dos años. Se presentó en un domicilio de un humilde barrio, cuando abrieron la puerta los padres, se acercó al niño, le dio un fuerte abrazo al mismo tiempo que le entregaba unos regalos, también entregó una carta a los padres, donde explicaba que su hijo era abusado sexualmente por un profesor de su colegio, dando todos los detalles. Todo el pueblo comentaba que seguro que era el profesor Rodolfo, una `persona tan poco sociable, el culpable del abuso. Dos días después era detenido el director del colegio por tenencia de material pedófilo. Almacenaba gran cantidad de fotos de los niños desnudos. El año pasado fue el último que actuó Papa Noel, una fría noche, mientras perseguía a un delincuente, recibió dos tiros en la cabeza, cuando pudieron ver la identidad del personaje, todos quedaron consternados, la noticia corrió como la pólvora, ya sabían quién era. Tres días después, justo antes de nochebuena. Los alumnos de Rodolfo, organizaron un emotivo homenaje en su honor. Durante el funeral cantaron la canción “Imagine”también “We Are The Word” y uno a uno todos sus alumnos subieron al altar junto al féretro del profesor asesinado por defender al pueblo, contando todo lo que habían aprendido con él. Todos estaban de acuerdo que a pesar de su seriedad (ninguno recordaba una sonrisa en su cara) les inspiro y les enseño a ser mejores personas, fue un momento de tristeza, pero también de gratitud por haber tenido a alguien tan especial en sus vidas. Al fin todos los habitantes pudieron entender el porqué de su amargura cuando llegaban estas fiestas, diez años antes, justo la nochebuena, cuando volvía a su casa junto a su mujer y su hija, una persona embriagada los arrollo produciendo la muerte de su esposa e hija, él estuvo tres meses en la UVI. Nunca más celebro una navidad, salía a la calle para ayudar a las personas y acabar con la delincuencia. D. E.P.— Rodolfo

EL ULTIMO DIA

 Juana llevaba treinta y siete años viviendo en aquel piso, treinta y siete años pagando el alquiler sin retrasarse ni un solo día. Había ha...