visitas

7 CABEZAS ( UNA PERSONA INOLVIDABLE )


 

Hoy no quiero inventar ninguna historia.hoy quiero escribir una carta a una persona que no esta entre nosotros.

Este escrito esta lleno de amor y nostalgia hacia esa persona,aunque han pasado bastantes años desde que te marchaste,sigo sintiendo tu presencia en mi vida de una manera muy especial.

Recuerdo diafanamente tus manos,unas manos fuertes y asperas,fruto de tantos años trabajando en el campo,eras un hombre valiente y trabajador,siempre me asombraba tu esfuerzo y dedicacion,nunca olvidare las veces quer montados en el pequeño burro que tenias,yo te acompañaba a “ rebuscar”lo que tocaba en ese tiempo (patatas,remolacha,boniatos etc).tu siempre ibas caminando y yo encima del animal junto a los “serones”,me sentia orgulloso de ti abuelo,mas de una vez vino el capataz de la finca,simplemente lo llamareros “panchacontenta”,(una palabra en catalan que lo define perfectamente) y te obligaba a tirar en el camino lo recogido,para una vez nos marchabamos el cogia lo que tu recogistes para llevarselo a su casa,cuando esto sucedia te enfadabas y de tu boca por lo bajo salian unos insultos hacia esa persona que no te dejaba ganarte la vida,( yo hacia como que no escuchaba esas palabras ).

Eras conocido por tu apodo,en el pueblo todo el mundo es conocido por su apodo,el tuyo era 7 cabezas.

Este sobrenombre te venia por tu destreza para solucionar problemas tu sabiduria y tu experiencia ( yo creo que tambien tenia que ver tu cabezoneria,pero esto son cosas mias ).

los recuerdos mas frecuentes que tengo son cuando en la “zahùrda”alimentabamos a los cerdos para que engordaran y llegado el dia sacrificarlos.

Muchas veces sentados en la fresca de la puerta,escuchaba tus historias y enseñanzas,me quedaba hipnotizado cuando contabas historias,de como siento un “zagal”cultivabas la tierra y cuidabas de los animales enfrentandote a los desafios del campo.

Cuando esto sucedia era por que mis padres marchaban a cataluña a trabajar, entre tu y “mama mena” ( nombre cariñoso que le dabamos a la abuela Magdalena).

Tu conocimiento del campo y la naturaleza dejaron una profunda huella en mi,cada momento junto a ti y la abuela ,eran momentos especiales me hacian sentir amado y protegido.

Aunque tu no estes fisicamente con nosotros,se que sigues guiandonos y cuidandonos desde algun lugar,tus valores y enseñanzas perduran en nuestra familia en cada uno de nosotros,me esfuerzo como tu lo hacias en ser una persona trabajadora,honesta y valiente igual que tu lo fuiste.

Abuelo quiero que sepas que te extraño mucho y que siempre llevare tus recuerdos en mi corazon,te doy las gracia por todos los momentos compartidos y por el amor incondicional que siempre nos dabas.

Algun dia en el lugar que estes nos volveremos a ver y te abrazare, como hacia siendo un “zagal” tu lo hacias conmigo.

Siendo un niño nunca te lo dije ( hay cosas que nos cuesta a los jovenes) hoy te lo digo.

Te quiero abuelo y te hecho de menos.

Un pequeño homenage a mi abuelo Jose,con el apodo 7 cabezas


NOTAS DE AUTOR:

REBUSCAR: Recoger el fruto que queda en los campos después de la cosecha.

SERÒN: Cesta grande, alargada y estrecha, generalmente de esparto, que se coloca sobre los animales de carga y sirve para transportar carga.

PANXACONTENTA : Que no le preocupa,esta contenton con lo que le rodea ( sobre todo en su beneficio )

ZAHÚRDA : Establo para criar cerdos.

ZAGAL: muchacho


NUNO , EL CONTRABANDISTA


 Todo el mundo conocía el pueblo, es un encantador pueblo en Pontevedra, su costa está bañada por el océano Atlántico, las playas son impresionantes y los paisajes enamoran a todos sus visitantes, sus calles típicamente empedradas y sus robustas casas de piedra.

Los visitantes aprecian especialmente su gastronomía, sobre todo sus mariscos frescos. Muchos de sus visitantes lo consideran un paraíso, pero este hermoso pueblo también es conocido por la actividad que ejercían muchos de sus habitantes, uno de ellos y sobre el que está basado este relato es Nuno. Nuno es un hombre de mediana edad, bronceado por el sol, el poco sol que salía, siempre le acariciaba su rostro, habitualmente acostumbra a llevar un sombrero de paja, una camisa de un color indeterminado por la cantidad de manchas de tierra que acumulaba, sus manos estaban llenas de callos de trabajar muchísimas horas en el campo y también en la pesca. A pesar de trabajar tanto, no podía mantener a su familia decentemente, la única actividad que le quedaba, como a tantos otros, era el estraperlo de tabaco (algunos fueron más lejos y llevaban otro tipo de sustancias) Nuno era un hombre atrevido y valiente, los más nuevos en el negocio del estraperlo, acostumbraban a pedirle consejos por la gran habilidad que tenía para evadir la policía y encontrar siempre rutas alternativas para salir airoso de cualquier problema. Un día Nuno recibió una propuesta para transportar una gran cantidad de tabaco desde Portugal a un pueblo alejado del suyo, nunca antes había realizado ningún tipo de encargo tan grande, la cantidad que le daban a cambio era mucho, más de lo que podía ganar en seis meses trabajando sin parar. El día indicado Nuno estaba en el lugar para transportar la mercancía, solo una cosa desconocía nuestro hombre, la carga que debía transportar estaba maldita. La noche que llego al pueblo donde tenía que dejar la carga, empezaron a suceder hechos no muy normales. La gente del pueblo empezó a desaparecer misteriosamente, durante las noches se escuchaban extraños ruidos, los residentes en el pueblo, no podían dormir. Los vecinos sospechaban que algo malo estaba sucediendo. ¿El culpable? El culpable señalado por todos era Nuno, todos los vecinos le culpaban de traer la maldición al tranquilo pueblo Nuno explico una y mil veces que no sabía nada de las desapariciones y los ruidos de las noches, nadie le creía, solo una persona confiaba en él, Anxela, esta mujer conoció a Nuno el primer día de su llegada, a pesar de saber que tenía familia, ella se enamoró perdidamente de nuestro hombre. Los dos juntos empezaron a investigar el problema de la carga que llevo a Nuno hasta el pueblo, Anxela era reconocida por los alrededores como una Meiga, con los poderes que ella tenía, más la valentía de Nuno, consiguieron descubrir que el maleficio que tenía el cargamento, era producto de un hechizo de una bruja de su pueblo para arrastrar a Nuno hasta los infiernos. En una reunión en la plaza del pueblo los vecinos pedían explicaciones a pesar de que los dos intentaban darlas, el pueblo no estaba de acuerdo, empezaban a ponerse nerviosos todos, la violencia se palpaba en el ambiente, la única salida correr los dos para adentrarse en el bosque. Todos los vecinos del pueblo los persiguieron, la huida fue frenética, no podían parar, las intenciones de sus perseguidores, no eran precisamente para felicitarles, al pasar junto a un acantilado sucedió la tragedia, Anxela resbalo y cayó al fondo desde lo más alto, Nuno paro unos segundos, pero se vio obligado a continuar su huida, su vida estaba en juego, se adentró en el frondoso bosque para escapar definitivamente de los perseguidores, era inútil ya los tenía encima. Nuno fue rodeado por la multitud del pueblo, estaban todos, desde niños a mujeres, no falto nadie. Todos los vecinos se proclamaron como jueces del destino del hombre que trajo la desgracia al pueblo según ellos. Una de las vecinas, conocida por ser una de las Meigas más viejas del lugar, pronuncio en voz alta un conjuro para a continuación leer su sentencia. ---tú, Nuno, hombre artífice de traer la desgracia a nuestro pueblo, y según los libros de las más antiguas Meigas del lugar, quedas condenado a morir esta noche antes de que salga el sol, con tu muerte quedara el pueblo libre de cualquier maleficio que trajeras contigo, cúmplase la sentencia--- La multitud mató a Nuno a garrotazos, siendo enterrado a continuación en el interior del bosque, desde entonces los vecinos ven el espíritu de Nuno vagando por el bosque, buscando venganza sobre aquellos que le condenaron injustamente.

ESCULTURAS MORTALES


 Como todas las exposiciones de Evaristo Rodríguez, sería un éxito, había expuesto en media Europa y siempre vendía todas sus obras de arte, todas tenían una cosa en común, todas representaban figuras humanas, la tremenda realidad que les imprimía el artista, hacía que se vendieran todas las obras de arte el primer día.

Era normal ver bajo el nombre de la obra el letrero de vendido. Los críticos lo alababan en sus crónicas, todos los famosos querían una obra de Evaristo, se pagaban auténticas fortunas por cada una de ellas, cuando acababa una exposición en un año tenía preparada otra, era un auténtico cerebro de crear esas obras. Todo le funcionaba bien a Evaristo, tenía más trabajo del que deseaba, solo un lunar, la policía le estaba investigando, llevaban tras él, dos años ¿La causa? En las ciudades donde realizaba su trabajo, sufrían misteriosas desapariciones de personas, casi todos gente sin hogar, personas que la calle era su casa. Dos años tras él y estaban a punto de saber si era culpable o no de las desapariciones, aunque sería cosa del azar. Era habitual sus reuniones con la aristocracia de los lugares donde trabajaba, las autoridades contaban siempre con él para asistir a cualquier evento celebrado en la ciudad. En una de sus exposiciones, la persona encargada de la limpieza de la sala, golpeo involuntariamente una de las figuras, lo que ocasiono su caída al suelo y la consiguiente rotura de la obra, lo que vio le dejo en estado de shock. Evaristo, que estaba en otra parte de la sala, corrió a ver lo sucedido, los ojos de horror de ella chocaron con los ojos de rabia de él. Se acercó a la mujer lentamente para darle un golpe en la cabeza con un trozo de la figura rota. El golpe sonó seco, la chica cayó muerta por el impacto del mamporro que sufrió, a duras penas la pudo arrastrar hasta el coche, una vez en el maletero corrió al interior de la exposición para recoger los desperfectos antes de que viniera el turno de vigilancia que estaba por la noche. Todo lo metió dentro del maletero, limpiando bien cualquier indicio de lo sucedido. Justo en ese instante entro el vigilante. —buenas noches, señor Evaristo— —buenas noches, Juan—este era el nombre del vigilante —donde está la figura de abuelo sin dientes —este era el nombre de la figura rota —la compro un cliente de Dubai, pero quería llevársela ya, no me pude negar, pago al momento y en poco rato ya tenía el camión en la puerta para llevársela— —algún día, si acierto la lotería, compraré una de sus obras de arte— Evaristo salió del edificio para volver a entrar por otra zona hacia el parking, no quería levantar ningún tipo de sospecha, nunca se llevaba el coche por la noche, pero aquel día era necesario. Introdujo el coche en el parking privado de su casa, llevando el cadáver de la mujer y los destrozos de su obra de arte, tenía mucho trabajo que realizar esa noche. La policía en su ronda nocturna se acercó a la sala de exposiciones para saludar al vigilante, algo habitual, ya que habían sido compañeros de patrulla unos años antes. —¿hola Juan, como va el servicio?—pregunto el policía —bien tranquilo como siempre— —en ese lugar no había hace dos días una de las obras— —sí, el señor Evaristo me comento que un jeque de Dubai la compro hoy y tenía mucha prisa por llevársela – —¿cuándo la recogieron?—pregunto el policía —esta misma tarde, pagaron al momento y en media hora se la llevaron— —es muy extraño, antes de empezar el servicio, pase por la comisaria para leer el parte de incidencias y ninguna reseña de que pasaran a recoger ninguna figura— —pasaré otra vez por comisaria a cerciorarme de esa situación— Efectivamente en la comisaria informaron que en toda la tarde no paso nada anómalo y menos recoger una obra de arte. El capitán de la policía quería hacer una visita al escultor para preguntar sobre la venta. El taller del artista estaba plenamente iluminado, el policía llamo al timbre. El artista gritó. —un momento que no puedo abrir ahora mismo— Pasaron varios minutos hasta que se abrió la puerta, todo parecía normal en el taller. —me comentaron que vendió una obra hoy— —sí, ya sabe usted, los caprichos de los jeques lo quieren todo al momento— —está mintiendo, nadie compro ninguna obra hoy— —que está insinuando— ---usted tardó en abrir la puerta, yo espié por la ventana un pequeño resquicio que quedaba sin tapar, usted tiene un cuerpo en aquella habitación--- Evaristo se vio descubierto, tenía que escapar. Intento salir corriendo, su carrera fue detenida por los brazos del policía, en el forcejeo de la lucha entre ambos, un golpe a una de las figuras la hizo caer, automáticamente el jefe de policía lo vio claro todo. Queda usted detenido por hacer desaparecer a personas creándoles la muerte. En el registro policial, no sé sabía con certeza cuantas figuras tenía el escultor, tenía figuras en diferentes etapas de su creación, la obsesión de Evaristo le llevaba a trabajar en múltiples proyectos a la vez. El escultor siniestro utilizaba métodos y técnicas para preservar los cuerpos de sus víctimas, evitando de esta manera el mal olor, técnicas de embalsamiento en las que utilizaba productos químicos para evitar los olores y la descomposición de los cuerpos, a partir de los cuerpos de los asesinados empezaba a gestar su obra, todas las esculturas tenían un cadáver en su interior.

MISTERIO EN OKTOBERFEST


 El inspector Klaus Müller, se desplazaba desde Hamburgo a Múnich, tenía que resolver un caso muy especial en esta ciudad, mientras conducía su automóvil paso justo delante de la catedral Frauenkirche, su traducción es algo parecido a: catedral de nuestra querida señora.

La majestuosidad de la catedral le hizo bajar la velocidad para recrearse con su visión, no tardo mucho en pasar también por el palacio Nymphenburg, pero su destino era otro: su destino era la famosa fiesta Octoberfest. Casi todo el mundo lo conoce, es el festival anual de la cerveza, un evento muy importante que atrae a miles de personas a esta ciudad. Ya se estaba acercando a la carpa que albergaba la fiesta, a pesar de ser alemán le continuaba sorprendiendo la grandeza de esta carpa, decorada con banderas y luces sobre muchos motivos tradicionales Bávaros, una vez dentro de la carpa le invadió un agradable olor a Pretzels recién horneados que junto con los olores de diferentes salchichas le abrieron el apetito. Se paró en uno de los puestos a degustar un Bratwurst con diferentes salsas y por supuesto una jarra de cerveza bien fría. Mientras se comía la salchicha, pudo ver la alegría de un grupo que participaba en un concurso de levantamiento de jarras de cerveza, las carcajadas se podían escuchar a la distancia cuando varios perdieron el equilibrio y cayeron al suelo. Una vez finalizado su tentempié se dirigió para hablar con el jefe de policía local Hans fritman, que le puso al corriente de lo sucedido- Durante la primera semana de Oktoberfest varias personas de las participantes en la fiesta, habían desaparecido sin dejar rastro, todos ellos músicos. Los sospechosos son: Fritz, una extraña persona que miraba fijamente siempre a los músicos cuando actuaban. Lena, una cantante que odiaba este tipo de música y cada año acudía al festival. Dieter, un exmanager de bandas que fue despedido de la última, Con estos detalles se puso manos a la obra el inspector Klaus. Después de observar a los tres sospechosos, estaba prácticamente seguro que sabía quién era el culpable de las desapariciones. Fritz tenía una enfermedad degenerativa y apenas podía caminar varios kilómetros sin descansar, no parecía muy probable que fuera él. Lena, era una mujer alcohólica que difícilmente podría retener a otra persona contra su voluntad. Solo quedaba Dieter, era el único que por corpulencia y fuerza podía retener a alguien. O era él o había otras personas en las cuales no repararon, Klaus estuvo dos días siguiendo al sospechoso y estaba seguro por su comportamiento que había dado con el culpable. En una de las veces que junto a él pudo escuchar como murmuraba a uno o de los músicos. —el siguiente serás tú— esto no fue escuchado por el músico Siguió sus investigaciones cerciorándose de que, efectivamente, las pruebas que encontró lo vinculaban directamente con las bandas y una enemistad total con la mayoría de músicos. En la última actuación de la noche, cuando los músicos se marchaban ya para casa, en la oscuridad de las calles cercanas, Dieter se abalanzó sobre uno de los músicos que en solitario volvía a su casa. Klaus también estaba atento, salió de su escondite para detener al secuestrador de músicos. No se lo pondría fácil, Dieter, monto en su coche y salió a toda velocidad del lugar, por suerte también Klaus disponía de un potente coche policial cedido por el jefe local. Las calles de Múnich parecían una carrera de fórmula uno, dos coches a velocidades de vértigo. Dieter miro por el retrovisor, parecía que ya no le seguían, aminoro la velocidad para que nadie sospechara de que estaba huyendo. Pero no, Klaus lo dejo coger ventaja para que lo llevara donde estaban los músicos secuestrados, desde el cielo un dron manejado por un especialista del cuerpo, estaba siguiendo al fugado. Efectivamente, se dirigió a un antiguo sótano de una vieja fábrica de cerveza, cerrada desde hace muchos años. El sótano prácticamente nadie sabía que existía, parece ser que fue utilizado como búnker durante la guerra. Una gran cantidad de policías rodearon el sitio, Klaus tomo el mando de la operación, quería ser él, el que lo detuviera, no fue fácil el enfrentamiento entre ambos.
Dieter intento escapar, lo cual evito el inspector Klaus consiguiendo arrestarlo y poniendo fin a las desapariciones en la Oktoberfest. La policía pudo dejar en libertad a las personas retenidas a la fuerza en aquel sucio sotano, pudieron comprobar como eran alimentados con una mínima cantidad de agua y alimentos que el secuestrador les proporcionaba durante su cautiverio en el sótano. Desde ese año todos los músicos tienen prohibido marcharse en solitario del recinto de la Oktoberfest.

TOUR DE PELIGROS


 El grupo, al que pertenecía Manuel, necesitaban a una persona para infiltrarlo en un grupo ciclista profesional.

Obviamente, tenía que ser una persona que conociera el ciclismo, pudiéndolo introducir como un nuevo fichaje en el equipo. Manuel tenía todos, los números, era un enamorado del ciclismo, participo en diferentes carreras y gano alguna, a veces pensó en dejar la policía para dedicarse al ciclismo, algo que desecho pronto amaba su trabajo en la policía. La llamada de su superior le dejo un poco intranquilo, que le tenían que decir, entro en el despacho de su jefe un poco nervioso. —Necesitamos una persona para introducirla en un equipo ciclista profesional y que no levante sospechas, pensamos en usted, por su preparación y conocimientos del ciclismo— —me siento feliz de que piensen en mí para esta investigación, estoy preparado para lo que se necesite— Una vez el jefe le explico todos los detalles, Manuel tenía tres semanas para ponerse en forma. Algo que no necesitaba, cada día que no trabajaba recorría en su bicicleta 100 kilómetros. Los entrenamientos fueron duros, se estaban preparando para el tour de Francia, mientras entrenaban Manuel noto ciertos comportamientos sospechosos dentro del equipo, su instinto de policía le alertaba de algo más que simples entrenamientos intensos. Su sospecha se hizo realidad el día que estando solo junto a uno de los camiones del equipo, abrió uno de los baúles, en principio parecía todo ropa de los ciclistas, mirando un poco más profundo descubrió paquetes de polvos blancos, era cocaína, también vio paquetes de marihuana. En la oscuridad de la noche, mientras Manuel descubrió la droga, unos ojos le estaban observando. Conforme fue profundizando en su investigación, Manuel se dio cuenta de que varios miembros del equipo estaba involucrado en tráfico de drogas. Tenía ya muchas pruebas, pero le faltaban las últimas, en uno de los entrenos, al llegar a la cima de una gran montaña, le pidieron que bajara lo más rápido posible, apenas dos minutos de la fuerte pendiente y Manuel se percató de que los frenos no le funcionaban, intento con los pies frenar, imposible su velocidad era demasiada para frenar antes de la siguiente curva Finalmente, decidió poner la suela del zapato entre la rueda y la horquilla delantera, con suerte consiguió detener la bici justo delante de un acantilado de la montaña. Los mecánicos no entendían nada, revisaron todas las bicis minuciosamente como cada día, todas estaban a punto, no tenía explicación el fallo de frenos. Al día siguiente el entrenador les dio día de descanso a todos, Manuel decidió hacer un entreno en solitario, cuando atravesó una zona de bosque, escucho disparos, alguien le disparaba desde alguno de los árboles, su instinto, ese día después de incidente del anterior, le hizo ponerse chaleco antibalas bajo la ropa de ciclista, eso le salvo, una de las balas le dio en la espalda. Los comentarios sobre lo sucedido fue todo lo que se escuchaba en el interior del equipo, se cruzó con uno de los ciclistas más veteranos del grupo, Marcos. Este ciclista al principio no sentía simpatías por Manuel, su edad le hacía sospechoso para dejar el equipo dejando su puesto al nuevo. Marcos le explico que sabía que él no era ciclista, que estaba allí por otra cosa. —te voy a ayudar, yo tengo pruebas de lo que tú buscas, la droga la pasan en bicicletas especialmente modificadas con compartimentos ocultos para esconder las drogas, tengo estas fotos—dándole a Manuel las fotos de su descubrimiento —perfecto con estas fotos y mis informes se podrá desmontar la organización— Manuel cogió las fotos y se marchó a descansar al hotel. Al día siguiente le despertó las sirenas de ambulancias y policías cerca del hotel, se vistió rápidamente y bajo a ver lo sucedido. Lo que vio le dejo helado. Un camión sin el freno de mano puesto se abalanzó sobre una persona, esa persona era Marcos, el camión le paso por encima en la pequeña pendiente que había justo delante. No quiso salir todavía de la investigación, quería descubrir quién mato a Marcos, porque estaba seguro de que fue asesinado por entregarle las fotos. Mientras investigo todo lo relacionado con la trama de tráfico de drogas, Manuel se enamoró de Sofía, una de las secretarias del equipo, tuvieron relaciones sexuales muchas veces en las concentraciones y quedaban fuera del ambiente del equipo. Una de estas veces, la curiosidad le hizo mirar los mensajes del móvil de ella mientras se duchaba, quiso morirse al descubrir los mensajes con uno de los jefes del equipo, estaban preparando matarle antes de que saliera a la luz la investigación, tenía que actuar rápido. —Sofía, bajo a comprar algo para reponer fuerzas— —no tardes cariño—replico Sofía Una vez fuera del bloque de apartamentos donde se encontraban, aviso a su jefe de todo activando la intervención policial. Un grupo de policías entraron en las instalaciones del equipo ciclista, deteniendo a todos los implicados, mientras Manuel tenía una cuenta pendiente con Sofía. —ya estás aquí cariño que traes para recuperar fuerzas— —no traigo nada, me has traicionado, yo estoy enamorado de ti y tú planeas matarme— —¿ya lo sabes todo verdad?— —sí, te voy a detener yo personalmente— —tengo un plan para nosotros, solo yo sé donde hay 2000 kilos de droga en un lugar escondido—Sofía quería salvarse —no te creo, dime donde – Sofía le detallo donde estaba la droga, Manuel se acercó a ella para besarla, un ligero empujón y la caída fue mortal de necesidad, Sofía murió al instante ---al intentar detenerla la mujer salto por la ventana, no pudiendo yo impedirlo— Esto es lo que puso Manuel en el atestado. Un año después se retiró del cuerpo marchándose a vivir a Brasil. Nadie sospecho nada.

SUCEDIO EN NEW YORK


 Me llamo Marc Soler y Puig, soy abogado y quiero contarles la historia de Samuel.

Samuel es un chico nacido en un pequeño pueblo costero, bueno donde nació es lo que menos importa, lo importante es su historia. La historia ocurre en New York, la ciudad de los rascacielos, concretamente en el barrio de Manhattan, me dirijo a este lugar para hacer una entrega muy especial, algo que cambiara la vida de una persona para siempre. Esta persona es Samuel, este hombre lo podías ver frecuentemente en las calles de Manhattan. Es uno de tantos vagabundos que encuentras en la gran manzana, en un rincón de esta ciudad lo puedes encontrar, siempre vestido con harapos y durmiendo en las frías aceras, nadie se puede imaginar que detrás de esos harapos se esconde un gran secreto. Un día, mientras Samuel dormía entre los fríos cartones que recogió la noche anterior, un extraño, con un sombrero al estilo de Humphrey Bogart, se le acercó, dejando un sobre junto a él. Samuel vio como se alejaba sin decir una sola palabra, se incorporó mientras se frotaba los ojos por las pocas horas dormidas, el hombre era una persona elegante, se notaba en su forma de caminar, cuando giraba la esquina más cercana se dio la vuelta y con dos dedos hizo el gesto de despedirse para a continuación desaparecer de la vista, Samuel, nunca más lo volvió a ver. Tembloroso por el frío que hacía abrió torpemente la carta, el corazón sé le acelero, alguien le había dejado una inmensa fortuna como herencia, pero esa cantidad de dinero venía con sorpresa. Para aclararlo todo solo le dieron el teléfono de mi bufete, solo yo podría ayudarle a cobrar esa herencia. Se puso en contacto conmigo telefónicamente, las últimas voluntades de dos personas estaban en mi poder, yo tenía que hacer la entrega a la cual me dirijo ahora, pero no todo era tan fácil. Samuel no recuerda nada de su pasado, fui yo el encargado de conocer su pasado de primera mano. Contrate un detective para que formara el puzzle que tenía delante de mí, comenzó a investigar y descubrió que Samuel fue víctima de una trama cruel. Había pertenecido a una familia muy pudiente económicamente, un día mientras sus padres circulaban en coche con los tres hijos, ya adolescentes tuvieron un grave accidente, del cual resultaron muertos el matrimonio, Samuel gravemente herido, los dos hermanos supervivientes al accidente sacaron el cuerpo de Samuel para dejarlo junto a un río que pasaba cerca de la carretera, cuando llegaron las ayudas no había ni rastro de Samuel. La policía preguntó por el hermano pequeño. —cuantos viajaban en el coche— —nosotros dos y nuestros padres— —tienen otro hermano verdad--- —sí, pero hace tiempo que no vivía con nosotros— La policía no encontró nada que hiciera sospechar que Samuel viajaba con ellos. —¿por qué querían hacer desaparecer a su hermano?— Solo una explicación, los padres tenían puesto a Samuel como único heredero de su inmensa fortuna, los otros dos sabían todo y su avaricia les impulso a hacer desaparecer a Samuel. Como acabo Samuel en estados unidos era una historia demasiado larga para explicar. Decidido a reclamar su herencia se puso en contacto conmigo, lo más difícil fue demostrar que este hombre al cual yo tenía que encontrar era Samuel, el heredero único, sus dos hermanos desaparecieron, cuando se enteraron de que un detective estaba investigando, a día de hoy todavía están en paradero desconocido. Fueron muchos meses de investigación, para tener todo claro, incluso el detective tuvo un intento de asesinato para que dejara de investigar. ¿Quién descubrió que Samuel era, quién era? Una periodista llamada Ana fue la que quedo fascinada por la educación de aquel vagabundo, decidió hablar con el para que le contara algo de su historia, a pesar de no recordar nada, varias heridas en la cabeza dejaban recuerdo de algo que paso. Ana, con una gran pasión por las historias ocultas, se cruzó con Samuel, le compro ropa nueva y cada día se reunían para charlar en el Empire State Building, un rascacielos de 102 pisos y casi 500 metros de altura, solían ponerse a hablar en el piso 82 y también en el 102 donde hay dos observatorios que ofrecen unas impresionantes vistas panorámicas de la ciudad. El lugar hizo que Samuel contara todo lo vivido en esta ciudad tan icónica y cosmopolita, donde dicen que todos tienen su oportunidad de salir a flote en la vida y los negocios, le contó a la periodista sus vivencias en Central Park, un bosque en plena ciudad, donde los habitantes de esta ciudad disfrutan de practicar deporte en medio del bullicio de la ciudad. Hoy le haré entrega de todos los documentos a Samuel, años después de perder a sus padres y la traición de sus hermanos, al fin se puede hacer justicia. Lo recojo en el punto acordado cerca del distrito financiero de Wall Street, mientras nos dirigimos a un bufete de abogados con el cual yo tengo contacto, atravesamos el puente de Brooklyn, no puedo evitar una sonrisa al recordar escenas de la película Fiebre del sábado noche. Entramos en el despacho de abogados, se le explica todo lo que sabemos a Samuel, el cual solo pregunta. —donde están mis hermanos, tengo que ayudarles— —nada sabemos de ellos, desaparecieron sin dejar rastro—le contesté —me gustaría compartir este dinero con ellos— Lo cual me lleva a hacer una reflexión. Las buenas personas siempre perdonan el mal que les hacen, por eso se merecen tener suerte en la vida Cuando me acompañaba en el taxi me quiso enseñar donde dormía, un callejón sin apenas luz y rodeado de basura. Hoy estoy feliz, como abogado pude cambiar la vida de una persona para siempre, Samuel se despide de mí al llegar al aeropuerto, espero que la vida al fin sea justa con él.

112 . EMERGENCIAS DIGAME


 Juan, cuando pudo se sacó el carnet de conducir, el B como la mayoría de jóvenes, con el tiempo le empezó a llamar la atención las ambulancias, se informó de lo necesario, el carnet ya lo tenía, después realizó un curso de formación en servicios de emergencia médica, consiguió certificación en RCP (reanimación cardio pulmonar y primeros auxilios) al principio su pericia al volante no era mucha, con el tiempo se fue acostumbrando y lo que más fácilmente supero fue el trabajar con presión en situaciones de emergencia.

Casi cuarenta años conduciendo la ambulancia le da para contar historias y alegres y tristes, justo en este momento las va recordando. De las historias más tristes está la de Antonio, un compañero. —emergencia en la AP7 a su paso por Salou, choque frontal de dos vehículos, varios heridos graves y como mínimo dos muertos— Antonio aceleró su ambulancia, mientras comentaba con su compañero. —Sábado de madrugada, choque frontal, seguro que serán jóvenes— Al llegar al lugar del accidente, bajaron aceleradamente de ambulancia para ayudar a los heridos, la cara del que le toco ayudar a él le sonaba, cuando le pregunto se le aclararon las ideas. —creo que te conozco— —si soy Andrés, amigo de su hija— —estaba con vosotros ella—pregunto Antonio El chico no le contesto, con su mirada señalo un cuerpo que estaba tapado por una manta térmica. Antonio se acercó, destapo ligeramente la cara del fallecido y.............. efectivamente era su hija. Desde entonces su amigo lucha por encontrar consuelo y sentido en la vida, entro en depresión y nunca más se incorporó al trabajo. También tiene un recuerdo para Maria, una conductora de ambulancias, que muchas veces iba con la misma que Juan. Esta mujer parecía de acero, a pesar de encontrarse en situaciones desgarradoras casi todos los días, parecía que nada le afectaba, aunque la procesión iba por dentro, con el tiempo acabo con problemas mentales que la dejaron emocionalmente agotada y luchando por recuperarse, finalmente abandono el servicio y se dedicó a la limpieza de casas. No puede olvidar tampoco a Ramón. Un conductor experimentado, siempre llegaba a tiempo, a pesar de llevar unos cuantos años, ningún herido había fallecido en su ambulancia, el día que un joven de 14 años con un golpe en la cabeza al caer de la bicicleta falleció, se sintió culpable, al no poder circular más deprisa por problemas de tráfico. Fue su final. No pudo superar esa tragedia y su memoria le perseguía constantemente cuestionándose el mismo, si estaba capacitado para realizar ese trabajo, los psicólogos consiguieron recuperarlo y actualmente continua en activo. Muchos dejaron el trabajo por no poder superar la tristeza de presenciar diariamente la perdida de vidas, cuando su actuación acaba con la salvación, estaban contentos, pero en el siguiente servicio podía volver la tragedia. Hoy Juan se está acordando de todos, y se estaba acordando porque está en el suelo atendido por su compañero, al llegar a un accidente, salió rápidamente de la ambulancia y un coche saltándose todas las señales, le arroyo, el golpe fue casi mortal, su experiencia le decía que al día siguiente sería un número en las estadísticas de fallecidos en carretera. Las noticias de los periódicos al día siguiente era concisa y clara. —conductor de ambulancias atropellado por un joven que dio positivo en alcohol y drogas, sus compañeros no pudieron hacer nada por salvar su vida, deja viuda y tres hijos—

CAOS EN LA FIRA



 
Como cada año en el mes de septiembre desde hace bastantes años. La localidad costera celebra la feria del pueblo, una feria que coincide con la fiesta mayor, esos días el pueblo es muy visitado por gentes de muchos pueblos cercanos. Como casi cada año se esperaban lluvias para algún día de la feria, muchos años las lluvias fueron tan intensas que el pánico cundía entre los visitantes. Una cosa se estaba silenciando, durante los días de fiestas las apariciones paranormales eran frecuentes en las noches, varios vigilantes las vieron, los organizadores les hicieron jurar que no comentarían nada con nadie, querían evitar a toda costa que bajara la afluencia de visitantes. Este año se preparaba algo especial, se cambió un poco la feria que estaba a la baja, intentando reanimarla, se invitaban a varias ciudades de distintos lugares de la nación, una de esas ciudades traían caballos para lucirlos durante la fiesta, el primer día los vigilantes de noche notaron a los caballos muy alterados, se movían mucho intentando salir del recinto, las luces se apagaron durante unos segundos, el guardia pudo ver con claridad como unas figuras luminosas estaban entre los árboles, pasados esos segundos se normalizó, . Aunque los caballos continuaban inquietos. Se escuchaban lamentos durante toda la noche, nadie quería reconocer que las visitas paranormales eran habituales. El tercer día siempre era el que atraía más visitantes, ese año no era menos, largas colas para entrar, todo el mundo tenía ganas de ver la nueva feria del pueblo costero. La noticia empezó a correr como la pólvora por la feria, un terremoto de magnitud 8 había sucedido hace pocas horas en la isla cercana de Mallorca, algunos decían que incluso lo habían sentido mientras visitaban la feria, las alarmas empezaron a sonar, el temblor de tierra, había provocado un tsunami, en pocos minutos llegaría a la costa, mientras el fenómeno se acercaba, las apariciones paranormales se intensificaron, los fantasmas espantaban a los visitantes creando un caos indescriptible, tiraban ramas de los árboles, abrieron la puerta de los caballos que no paraban de correr por la feria, la gente intentaba huir, justo en el momento que empezaba a llover fuertemente, todo el mundo se hacía la misma pregunta. —¿podremos escapar de esta doble amenaza?— El tsunami ya era visible acercándose a la costa, las apariciones se volvieron violentas, incluso golpeaban a las personas que corrían horrorizadas, algunos de los expositores intentaban salvar el género que tenían, algo imposible viendo la ola que se acercaba. La ola ya estaba allí, empezó a arrastrar todo lo que encontraba a su paso, los más fuertes lograron encontrar refugio en las copas de los árboles, a la mayoría no les sirvió de mucho el agua, arranco los viejos árboles que no pudieron oponer gran resistencia, los que aguantaron agarrados a los árboles sintieron el pánico de las apariciones que les obligaban a soltarse y dejarse llevar por la ola. Un grupo de excursionistas que ese día visitaban la feria, viendo lo sucedido desde un edificio cercano donde se pudieron refugiar, los más pequeños lloraban desconsoladamente, los mayores viendo la muerte tan cerca intentaban calmarlos cantando la canción: La vall del riu vermell. Justo cuando el tsunami se alejaba, una fuerte lluvia empezó a caer sobre el desastre, la lluvia haría más difícil el rescate, curiosamente las apariciones desaparecieron, lo bueno de esa lluvia que alivio el calor y la humedad sofocante que había precedido al desastre natural y paranormal de esa feria. Se tardaron tres años el volver a tener normalidad en el pueblo pesquero, la historia siempre recordará aquel verano del 23.

¿ HOMBRE PERRO O PERRO HOMBRE?


 Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr uauuuuuuuuuuuuuuuu.

Todo el mundo escuchaba el aullido lastimero de un perro, pero no era un perro, todos los vecinos sabían de donde provenían. Los más viejos del lugar recuerdan la historia. El hombre se llamaba Jack, de joven sufrió una extraña enfermedad, empezó a comportarse como un perro, se arrastraba por el suelo, ladraba y comía comida para perros. Al principio los vecinos pensaron que era una broma, algo para las redes sociales lo conocido como un tiktoker, con el tiempo se dieron cuenta de que algo no estaba bien en ese vecino. La historia se fue conociendo en diferentes pueblos de alrededor, Jack se convirtió en una especie de atracción turística, venían visitantes de todas partes. La mayoría de la gente se sentía incómoda con su presencia, evitando acercarse a él. Algunos curiosos se acercaban demasiado encontrándose con una mirada fija y amenazante. Un día una anciana del pueblo desapareció sin dejar rastro, la policía interrogo a todos los vecinos incluidos a Jack, nadie sabía nada, muchos empezaron a sospechar que sí que tenía algo que ver. Ana, una periodista que escucho la historia, decidió investigar por su cuenta, se acercó a la casa de Jack, llamo a la puerta. No hubo respuesta, decidió entrar, lo que vio le dejo sin aliento, la casa estaba vacía, menos una puerta que estaba cerrada con una llave en la cerradura. Ana no pudo resistir la tentación de abrir la puerta, cuando lo hizo encontró un sótano húmedo y oscuro, con la luz del móvil ilumino la estancia, estaba llena jaulas vacías y comida para perros. Lo más inquietante fue lo que vio, al final del sótano, una pequeña habitación con paredes cubiertas de extraños símbolos, todo hacía sentir una sensación de presencia demoniaca. Ana sintió algo detrás de ella, se volvió rápidamente y vio a Jack parado frente a ella, con los ojos inyectados en sangre y gruñendo como un perro rabioso. Ana intentó huir corriendo, pero Jack la atrapo y la arrastro hasta su habitación secreta. Allí Ana descubrió algo más horrible, los gruñidos que emitía era porque estaba poseído por el espíritu de un perro demoniaco, lo podía sentir en el ambiente. Vio como Jack se retorcía por el suelo mientras el can entraba dentro del cuerpo de él, Jack quedo agotado y Ana pudo sentir como se estaba acercando a ella el espíritu del perro. Ana luchó para no ser poseída también por él, no lo veía, pero lo sentía como intentaba introducirse en su cuerpo. Pudo escapar, su carrera fue rápida y veloz para alcanzar la puerta y salir a la calle, se dirigió a la policía para informar de su descubrimiento. La policía acompañó a Ana en la visita del hogar donde habitaba el demonio, los agentes encontraron la casa vacía y sin rastro de Jack. Los que sí pudieron verle fue un grupo de excursionistas, decidieron seguirle, pasados unos minutos lo habían perdido. Cuando los caminantes volvían sobre sus pies, se encontraron cara a cara con el hombre perro, el cual empezó a ladrarles y gruñirles, los jóvenes salieron corriendo tan rápido como pudieron. Desde ese día nadie más volvió a tener contacto con Jack, algunos vecinos juran oír gruñidos y ladridos que provienen de la casa abandonada en las noches de luna llena. Y otros vecinos aseguran que el perro demoniaco acecha por las calles del vecindario buscando a su próxima víctima. De momento las calles del pueblo están desiertas por la noche, mientras se escuchan los sonidos lejanos. Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrr uauuuuuuuuuuuuuuuu.

LA SONRISA DE LA MUERTE


 Hace muchísimos años en un pequeño pueblo del norte de España rodeado montañas vivía un niño llamado Alejandro, desde muy temprana edad, había perdido la capacidad de sonreír, nadie en el pueblo recuerda una imagen del pequeño sonriendo.

Un trágico incidente en su infancia había dejado una marca profunda en su corazón, llenándole de miedos y tristeza. Se cuenta una historia entre los habitantes del pueblo, esta fábula dice que cada vez que Alejandro sonreía, alguien cercano a él fallecía. Esta creencia se arraigó en su cerebro, atormentándole durante su vida, evitaba a toda costa mostrar alegría por temor a lo que podía suceder después. Fueron pasando los años Alejandro creció y se convirtió en un adolescente solitario y reservado, su rostro siempre estaba cubierto por una máscara de seriedad y tristeza, aunque muchas veces tenía sentimientos alegres, los ocultaba a todo el mundo. Pero como a todo el mundo la vida le tenía preparada una sorpresa, un día gris de tantos como suele haber en el norte, mientras caminaba por el parque del pueblo, Alejandro se encontró con una chica de su edad más o menos, que también paseaba por el parque, a diferencia de él la chica de nombre Sofía, siempre irradiaba felicidad y alegría en cada uno de sus gestos. Atraído por la felicidad y vitalidad que Sofía tenía. Alejandro varios días después volvió a frecuentar el parque para volver a verla, era feliz viendo a aquella muchacha, siguió acudiendo al parque a la misma hora para encontrarse con ella, se sentía muy a gusto junto a ella, empezaron a conversar de muchos temas, sobre todo de todo lo relacionado con la juventud. A pesar de sus miedos internos, comenzó a acercarse más a ella, descubrió que no conocía nada de su historia. Sofía se convirtió en el faro que iluminaba su camino, compartieron momentos inolvidables, paseos por el bosque, tardes de juegos y risas sinceras, sí, Alejandro volvió a sonreír libremente. La felicidad en su rostro no duro mucho, una soleada tarde, mientras caminaban juntos por el parque, pasando junto a un caudaloso rio, ocurrió algo inesperado, Sofía resbalo y cayó al agua, ella luchaba por mantenerse a flote, sus conocimientos sobre natación eran muy básicos. Alejandro, lleno de desesperación, se lanzó al agua, rescatándola justo en el momento que su cuerpo se hundía en las aguas. Cuando Alejandro salió del agua con Sofía en sus brazos, se dio cuenta de que ya no respiraba. El corazón de Alejandro se rompió en mil pedazos, mientras sostenía el cuerpo inerte de su amiga. Desde aquel día Alejandro se volvió a encerrar en sí mismo nuevamente, la perdida de Sofía le sumió en una profunda tristeza, convenciéndose nuevamente que su sonrisa era una maldición que solo traía dolor y muerte. Los años pasaron y Alejandro se convirtió en un hombre solitario y melancólico. A pesar de todo lo sucedido, nunca dejo de buscar una forma de recuperar su sonrisa sin causar daño a los demás, investigo antiguos rituales viajando por todo el mundo intentando encontrar remedio a su mal. Hasta que un día, en un remoto monasterio en la cima de una montaña, encontró un antiguo libro, en este libro hablaban de la redención y el perdón, según el libro solamente a través del amor verdadero y el perdón podía encontrar la paz interior y recuperar la sonrisa sin consecuencias trágicas. Inspirado en esta revelación, Alejandro decidió regresar a su pueblo natal y enfrentar su pasado. Visito las tumbas de todos los que fallecieron cuando sonreía alguna vez, delante de ellas se arrodillaba y les pedía perdón en silencio. Una a una las visito todas y en cada una de ellas sentía una paz interior, superior a cualquier cosa sentida antes. La última fue la de Sofía, cuando estaba reclinado delante de ella, sintió que un intenso frío le envolvía, una pequeña ráfaga de viento giraba alrededor de él, alguien poso su mano sobre su hombro, al girarse vio la sonrisa de Sofía, mientras le miraba fijamente. A la hora de cerrar el cementerio, encontraron el cuerpo de Alejandro delante de la tumba de aquella chica, tenía rostro de felicidad y una sonrisa que nadie pudo eliminar.

4 AMIGOS Y LA HISTORIA DEL JAGUAR


 Eran los cuatro mosqueteros. Siempre juntos desde su más tierna infancia, bueno en realidad no desde la infancia, en el paso de los años se fueron conociendo, sus nombres:

MarÇal, Dani, Matías y Edgar,
eran tan amigos que durante la adolescencia, trabajaron juntos durante los veranos en una cafetería restaurante, el local tenía el curioso nombre de:
—taza de café— Los cuatro trabajaban sin descanso, el día que tenían fiesta era una fiesta total, muchas salidas con las motos, alguna de ellas peligrosas por las curvas de Tossa, por suerte nunca les paso nada. Pero a veces las cabezas se giran y nunca sabemos por qué. Era invierno, ya no trabajaban, los estudios estaban parados, se reunían en aquel café de la juventud que tenían cerca de su barrio. Dani el más lanzado, propuso una idea para el fin de semana. —¿qué os parece si pillamos un coche que vi el otro día aparcado en el centro?— —no nos metamos en problemas—contesto Edgar —tiene razón Edgar, no nos metamos en problemas—secundo Matías —no seáis acojonados, vamos, es un Jaguar—explico Dani —puede ser una aventura muy interesante—sentencio MarÇal Después de mucho discutir se encaminaron hacia el centro donde Dani vio el coche de sus sueños. Se quedaron los cuatro con la boca abierta, era en realidad una joya de coche brillaba como una luz potente, en la noche. Con el corazón latiendo de emoción y la adrenalina por las nubes se adentraron en un terreno desconocido. Los conocimientos mecánicos de Dani y MarÇal, fueron suficientes para quitar la alarma del coche y conseguir arrancarlo, lo que al principio sería un espacio de tiempo corto, se empezó a alargar, ya llevaban más de cinco días con el coche, cuando necesitaban gasolina paraban en una bien situada una vez lleno el depósito, arrancaban de golpe dejando a los trabajadores del surtidor desconcertados y avisando a la policía. Las discusiones se volvieron cada vez más frecuentes y acaloradas, las personalidades chocaron y los secretos entre ellos salieron a la luz, sus sueños de aventuras se estaban convirtiendo en una pesadilla. Pensaron en dejar definitivamente el coche al día siguiente, durante la noche y mientras conducía MarÇal, al entrar en una curva a toda velocidad.
El Jaguar derrapó y perdió el control, el coche se estrelló contra un árbol, el destino había decidido poner fin a esa peligrosa travesía que empezaron días antes. Uno a uno fueron bajando del vehículo, el único que no se movió fue el conductor, estaba sangrando por la cabeza y totalmente inconsciente, los tres junto al coche, con el compañero malherido, les hizo reflexionar sobre lo sucedido, mientras tanto esperaban una ambulancia para MarÇal. Ya sabían que tendrían consecuencias legales, pero lo importante ahora era la vida de su amigo. La policía se los llevo detenidos, y al herido al hospital, tres meses tardaron en salir temporalmente de la cárcel, todo gracias a la gran labor de su abogado, durante ese tiempo su amigo continuo en coma en el hospital. Desde la salida de la cárcel cada día se acercaban los tres a visitar al ingresado, paso un mes más y los médicos no eran nada optimistas con la evolución, cada día mientras estaban junto a él, ponían música para ver si de alguna manera reaccionaba, una recomendación de los doctores en una terapia alternativa. Mientras hablaban trataban el tema de lo que les sucedió. Habían perdido parte de su amistad, sobre todo la inocencia que les unía desde siempre. Aprendieron una lección dolorosa pero valiosa, que las decisiones impulsivas y las acciones irresponsables, siempre tienen consecuencias desastrosas, se prometieron en ese momento que si su amigo salía bien, volverían a ser los amigos sanos que siempre fueron. Como cada día la música sonaba en la habitación del hospital, concretamente sonaba la canción de Bad Bunny, un verano sin ti. Esta canción le encantaba a MarÇal. Como por obra de un milagro, empezó a mover los ojos, gracias a la música estaba despertando del coma producido por el accidente, los tres amigos se acercaron junto a la cama para abrazarse todos, mientras las lágrimas caían de sus ojos, prometiéndose que nunca más volverían a cometer ningún acto del cual se tuvieran que avergonzar

TAXI ELECTRICO


 

Como cada día Luis miraba hacia delante, la circulación como siempre era bastante lenta, siempre se formaban caravanas en hora punta. 

Muchos años al volante le daban seguridad mientras conducía. Jamás un accidente a pesar de las muchas horas que pasaba en el taxi.

 Siempre escuchando las conversaciones de los ocupantes de su automóvil, a veces ponía música para no escuchar, pero era imposible no enterarse, la radio no podía ponerla muy alta para no molestar a los ocupantes.

 Muchas escenas de amor, de calenturas momentáneas de las parejas que recogía, casi siempre al salir de las discotecas. El cómo siempre se mantenía al margen, una de las cosas que más le preocupaba es que no le mancharan la tapicería, tenía que seguir trabajando.

 Aquella noche sería diferente. Dos hombres subieron a su taxi, dándole una dirección normal, era una plaza en las afueras de la ciudad, una de las menos concurridas siempre. Los hombres discutían en voz baja, aunque no lo suficiente para que él no escuchara diversos fragmentos de la disputa verbal. La parte que escucho era sobre el sitio elegido para enterrar el cuerpo del hombre que acababan de matar. 

Luis sintió un escalofrío recorriendo todo su cuerpo acompañado de la aceleración de los latidos de su corazón, por primera vez en su vida de taxista, conducía muy automáticamente, sin prestar atención a la circulación, era demasiado grave lo que estaba escuchando. Intentando disimular se esforzaba en conducir un poco más rápido para llegar al lugar de destino y una vez se bajarán decidir lo que tenía que hacer.

 El ruido del roce de dos chapas resonó en metros de distancia, de todas maneras nadie vio ni escucho nada, la zona por la que pasaban en ese momento no era muy transitada ni de vehículos ni de peatones.

 Los ocupantes se dieron cuenta en ese momento que el taxista lo había escuchado todo, uno de ellos saco una pistola del bolsillo de su chaqueta, apuntando hacia Luis, este sabía cuál sería su final si no actuaba rápido.

 Acelero bruscamente mientras se desabrochaba el cinturón de seguridad de su asiento, al mismo tiempo que abría su puerta, bloqueo las puertas traseras del auto, todo sucedió en segundos, el acelerón provocó que el que tenía el arma le cayera al suelo, fueron segundos mientras Luis podía escapar.

 Seguido del golpe en la puerta al cerrar bruscamente el taxista, sonaron dos disparos, estos hicieron saltar los cristales hechos añicos. Una vez fuera del coche solo corrió en diferentes direcciones para evitar los disparos de sus seguidores, nadie por la calle, parecía una ciudad fantasma en ese momento, nunca en sus años de conducir se paró a pensar las pocas personas que circulaban por esas calles. 

No podía pararse, tenía que llegar a una comisaria de policía para denunciar lo sucedido, se escondía en cada rincón que encontraba, cada sombra se convirtió en una amenaza y cada ruido en un peligro. Pasaba el tiempo muy lentamente, no podía avanzar demasiado rápido para no ser descubierto, se dio cuenta Luis que solo tenía una opción, enfrentarse a sus perseguidores y poner fin a esa pesadilla. 

Con valentía y astucia planeo como desarmar a sus seguidores, el primero llego a la esquina donde Luis estaba encerrado en un viejo portal, se aferró a un palo de madera encontrado cerca del lugar, justo cuando quería golpear al perseguidor, lo repensó y continuo en el rincón escondido, al mismo tiempo que escuchaba la conversación telefónica que mantenían los dos perseguidores (como echaba de menos su móvil que se quedó en el coche)

. Segundos después vio como los dos maleantes se paraban a hablar, mientras un policía se les acercó para hablar con ellos, en ese momento reflexionó en salir gritando para que el policía los detuviera, pero, al ver la familiaridad que hablaban, los tres se dio cuenta de que también estaba al tanto de lo sucedido.

 Tenía que desplazarse a la ciudad más cercana y allá poner la denuncia correspondiente.

 Fueron varias horas de camino, no quería fiarse de nadie, después de lo visto con la policía. Una vez llego a la comisaria, pidió hablar con el jefe superior, a solas en su despacho pudo explicar todo lo sucedido, al día siguiente eran detenidos los dos perseguidores y no tardaron en dar el nombre del policía que les dio cobertura, días después la prensa se hizo eco del asesinato de un hombre acaudalado, al parecer la causa fue el robo, los autores estaban detenidos, ni una sola menciona a la valentía de un taxista.

EL ULTIMO DIA

 Juana llevaba treinta y siete años viviendo en aquel piso, treinta y siete años pagando el alquiler sin retrasarse ni un solo día. Había ha...