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LOS JUBILADOS SON PELIGROSOS
Muchos años esperando que llegara este momento y al final todo me lo complican.Hoy 25 de junio, acudo al instituto de la seguridad social, para jubilarme, al final me tocaba por edad. Un señor muy amable me atiende. --buenos días que desea-- --a mediados de septiembre cumplo los 65 años y quiero activar mi jubilación-- --vamos a ver, dígame su DNI-- --346543481 letra M-- --vamos a ver, tengo malas noticias para usted-- --malas noticias ¿qué quiere decir?-- --hace cinco años entro un hacker en las computadoras de la central, pidió un dinero a cambio de dejarlo todo tal y como estaba, al negarse a pagar el gobierno, actuó-- --que quiere decir actuó-- --borro todos los datos de tres millones de españoles-- --y eso a mí en que me afecta-- --usted no existe para nosotros-- me empece a poner nervioso, entendía que yo no tenía derecho a nada. --pero alguna manera tendréis de solucionar el asunto-- --la única manera es que usted valla a las empresas donde trabajo y si todavía tienen sus datos en los archivos, tráiganos una copia y mediante esa copia podremos actuar en su jubilación-- --la empresa actual donde trabajo, si me la podrá dar, pero casi ninguna empresa donde trabaje existe a día de hoy-- --pues tiene que intentarlo, es la única manera, sintiéndolo mucho tengo que continuar trabajando, por favor deje el sitio libre-- solo podía recurrir al jefe de hoy día. --buenos días, señor Jacinto, tengo que pedirle un favor, necesito una copia de los contratos que tengo con ustedes-- --ya llego su hora, me alegro mucho, sin problemas, los pediré a la gestoría y que se los preparen, le pasa algo le veo muy serio-- le explique mi situación, él se puso a mi disposición automáticamente. --los días que necesite, tómeselos de fiesta, los diez años que lleva con nosotros, es un salvoconducto de buen trabajador, desgraciadamente yo únicamente le puedo aportar los años que ha estado con nosotros-- --lo sé, señor Jacinto gracias por todo-- --y por supuesto tiene a su disposición un coche de empresa para todo lo que necesite, los días que no trabaje se los pagaré igual-- --le repito muchas gracias-- salí del despacho contento, por una parte, y triste por otra, contento por la ayuda que me brindaba la empresa y triste porque no sabía por donde empezar. Las tres empresas anteriores ya no existían y sus dueños fallecieron, nadie me podía facilitar los papeles necesarios. Diez días buscando y solamente pude encontrar una empresa donde trabaje dos años, gustosamente me facilitaron lo que pedí, pero no llegaba para poder jubilarme, toda la vida cotizando y al final, me veo como un perro. Después de mucho pensarlo, tomé una decisión, y esa decisión la ejecutaría en Madrid y tendría resonancia mundial. A mi jefe le dije que marchaba unos días para arreglar una parte importante del asunto, como siempre me apoyo, y me autorizo a faltar los días que fueran necesarios. El ave fue puntual en su salida, y también en su llegada, salí de la estación de Atocha en dirección al barrio de Vallecas, allí encontraría lo que necesito, una pistola Glob G19,una arma de gran precisión, con ella encima y su munición salí caminando del lugar, no quería ser grabado en ninguna cámara, aunque en el fondo me daba igual, mi destino el hotel Ritz. Mucha vigilancia, policías por todas partes, conocía la forma de entrar en el hotel, conseguí una copia del traje de la policía nacional, con galones suficientes para que no fuera fácil que lo pararan, por supuesto nadie se extrañaba de que llevara un arma. Me acerqué a la puerta del hotel y nadie me impidió la entrada, los galones impresionan mucho, una vez dentro subí hasta la tercera planta, un guardaespaldas me paro. --en esta planta no puede entrar nadie, haga el favor de marcharse-- --soy el nuevo comisario general, encargado de todo el operativo, solo quería constatar que todo estaba bien-- --todo en orden, perdone por no reconocerlo-- --no se preocupe, es normal tendría que haberles avisado antes-- volví a introducirme en el ascensor, mientras bajaba pude acceder a la parte alta y colocar otra vez el techo, pero conmigo fuera de él, estuve más de seis horas. Con cierto retraso sobre mi horario, se introdujo en el ascensor mi objetivo, por la forma de hablar supuse que estaba un poco bebido, nada sorprendente en él. Tenía poco tiempo para actuar, si fallaba, acabaría como un colador yo, mi presa se salvaría, se hablaría durante un tiempo y luego se olvidaría todo, yo quería que mi acción pasara a la historia, con la carta que llevaba en el bolsillo todo el mundo se enteraría. Solo podía realizar un disparo, después sería el fin, pero no me importaba. Levante con un brusco gesto la parte del ascensor que me molestaba, apreté una sola vez el gatillo, fue un sonido seco, estoy seguro de que callo fulminado, no pude verlo, sus dos guardaespaldas del ascensor me acribillaron a tiros, pase a mejor vida. Los que pudieron leer el diario al día siguiente quedaron sorprendidos. “” El último día del encuentro de jefes de estado de la OTAN, un loco asesino al presidente de Reino Unido (BORIS JOHNSON) pegándole un tiro en la cabeza, su acto fue causado según una carta que dejo escrita, como protesta por no poder cobrar la pensión de jubilación a pesar de tener más de 45 años cotizados, se está investigando como se pudo introducir sin levantar sospechas en el hotel más protegido de Madrid en estos días, también se creó una agrupación para luchar contra los casos de personas que se quedan en la indigencia a pesar de trabajar toda su vida”” espero que mi acto sirva para algo, él no tenía culpa, pero era la única forma de que el mundo se enterase.
PUERTAS DE INFRAMUNDO
Buenos días, no soy muy creyente de fenómenos paranormales, bueno, tengo que corregirme, no era en pasado, la primera vez que me sucedió algo anormal, yo tenía apenas 17 años, cuando lo normal en esa edad era tener sueños de carácter erótico a mí me empezó uno de los muchos sueños paranormales que tuve.Como os conté anteriormente con 17 años me sucedió, una noche después de dar muchas vueltas para dormirme, al fin lo conseguí, llevaría apenas un par de horas durmiendo y me invadió la pesadilla, abrí los ojos y podía observar toda la habitación, mi armario, mi mesita mi ropa como siempre tirada en el suelo y mi cama y en ella estaba por supuesto yo. Me veía con una gran angustia, no podía casi respirar e intentaba chillar para avisar a mis padres, mire el reloj eran las tres y diez, yo podía ver perfectamente lo que estaba sucediendo en mi habitación, no estaba dormido, pero podía ver mi cuerpo en la cama durmiendo y teniendo una pesadilla
¿o era una realidad?.
Mi madre entró en la habitación, me zarandeo intentando despertarme, no podía, en ese momento vi una puerta oscura al final de la habitación, me fui acercando a ella lentamente, mientras mi madre intentaba despertarme, cuando iba a atravesar la puerta el cuerpo que mi madre estaba moviendo se despertó, y como una luz que se apaga la puerta sé cerro lentamente mientras yo volvía al cuerpo de la cama, mi madre me abrazo fuertemente mientras lloraba.
--no te preocupes mama, estaba bien--
tarde tiempo en volver a tener otro sueño, esta vez tenía caso 18, y empezó igual que el otro, solo que esta vez, no estaba inquieto, el cuerpo de la cama estaba relajado y la puerta oscura estaba en el mismo sitio, esta vez la atravesé, dejando mi cuerpo en la habitación y el reloj volvía a marcar las tres y diez.
Aparecí en un lugar lleno de aguas embarradas y humeantes, unas vistas fantasmales, se escuchaban gritos de gente torturada, con el tiempo supe que ese lugar estaba en Japón y su nombre Beppu.
A pesar de estar totalmente dormido mi madre fue a la habitación y como la otra vez me zarandeo hasta que desperté, mi otro yo abandono el sitio para volver al cuerpo que mi madre tenía en sus brazos.
--no te preocupes mama, estaba bien--
La siguiente vez sucedió igual que las, anteriores dejaba mi cuerpo a las tres y diez salía por la puerta oscura y aparecía en otro paraje, esta vez era un manantial de agua en una cueva, el agua la inunda y los cuerpos de las personas que en ella fallecieron, forman esculturas macabras, nunca descansaran en paz eran víctimas de los sacrificios humanos de los mayas su nombre Belice, mi madre siempre atenta me volvía a despertar en el último momento, repitiendo la misma historia de llantos y la frase.
--no te preocupes mama, estaba bien--
las siguientes veces fueran igual, una de las veces en un volcán, en ese volcán se sacrificaban mujeres y niños era espeluznante, todo para apaciguar al volcán, supe que estaba en Nicaragua, como siempre mi madre me despierta y yo le digo la frase.
--no te preocupes mama, estaba bien--
otra vez otro volcán, esta vez en Rusia, en Turkmenistán, aquí cuenta la leyenda que para quitar el olor de los gases que salían, encendían la colada, y desde entonces no se ha apagado.
Siempre mis sueños eran a las tres y diez, mi cuerpo siempre lo veía yaciente en la cama, después de los que os he, relatado siguieron otros lugares, una de ellas en Grecia, en la llamada entrada al Hades griego, también aparecí otras de las veces en Grecia, en la llamada cueva de la sibila.
Y hoy vuelvo a soñar, vuelvo a salir de mi cuerpo, estoy flotando dentro de mi habitación viendo la cama ocupada por mi otro yo, algo me atrae desde la puerta oscura y me dirijo hacia ella, la atravesaré como siempre a las tres y diez con dirección desconocida después de unos segundos de espera viendo lo agitada de la respiración de mi cuerpo en la cama decido volver a pasar la misteriosa puerta y aparezco en la montaña de Ming en China.
Este complejo se llama la ciudad de los fantasmas, está construida en la montaña de Ming, en China. Los muertos te pondrán a prueba si osas entrar, primero deberás atravesar un puente que solo admite personas muy virtuosas, luego superar un juicio de ultratumba y finalmente permanecer tres minutos a la pata coja sobre una piedra sin caerse.
Conseguí los tres retos y pude entrar, todo era gris y oscuro, el miedo se apoderaba de mi cuerpo, decidí salir y volver a mi casa con mi madre que me estaba esperando, esta vez tarde mucho en intentar regresar, la puerta oscura para llegar a mi habitación sé cerro, no podía regresar.
Una figura con forma demoniaca se acercó a mí.
--te llamé muchas veces y tú siempre me abandonabas, pasaste por:Japón, Perú, nicaragua, rusia, dos veces en Grecia y está al fin viniste a China, sabes lo que tienen en común todos estos lugares que visitaste?---
--no, no sé, pero todos eran fantasmales—respondí
--todos los lugares que visitaste son puertas del inframundo, dan acceso directo al infierno y solo se abren a las tres y diez, tienes de tiempo diez minutos para regresar a tu cuerpo, pasado ese tiempo tu cuerpo se quedara con nosotros para siempre en el infierno, jajajajajaaja--
acabo de pronunciar esa frase y tuve la oportunidad de ver como mi madre lloraba junto a mi cuerpo fueron unos segundos en los que comprendí que ya estaba muerto, unos seres demoniacos me agarraron y me arrastraron a un pozo oscuro habitado por monstruos horrorosos que me atacaron sin piedad.
Únicamente os puedo dar un pequeño consejo, si sonáis y veis vuestro cuerpo en el sueño no paséis por ninguna puerta oscura, si pasáis os estaré esperando.
MIGUEL,INGENIERO INFORMATICO
LA CASA JUNTO AL MUSEO
A lo largo de toda sierra morena,he visitado muchos pueblos, uno de ellos me encanta y cada vez que paso cerca me desvío para visitarlo, la hospitalidad de sus gentes es muy grande, te sientes como en tu casa propiamente, siempre paseo por sus encantadoras calles,está en el conocido valle del Guadiato, rodeado de una increíble vegetación, y los típicos olivos, tiene varias fortalezas en ruinas, llama mucho la atención sus casas todo blancas e impolutas, su iglesia una preciosidad con una torre de estilo musulmán y el museo del cobre, a grandes rasgos este es Obejo, el pueblo donde me sucedió la siguiente historia.Como cada día yo paseaba extasiado por sus calles y cerca del museo de cobre, una de las casas estaba muy dejada con relación a las demás, siempre realizaba fotografías de sus calles, me sorprendió la dejadez de esa casa en concreto, busque en mi archivo de instantáneas del pueblo.
Efectivamente, todos los años estaba igual de dejada, este año a diferencia de los demás me llamo la atención, me acerqué a la panadería donde Gaspar cada día me dispensaba los manjares en forma de pasteles que hacía.
--buenos días, Gaspar--
--Buenos días, Antonio, ¿unas tortas de hornazo como siempre?
--si por supuesto hoy me pones cuatro por favor--
--aquí tienes--
--gracias, ¿qué te debo?--
--dame dos euros, sabes que tienes un precio especial--
--toma cinco euros y quédate con el cambio, te quiero preguntar una cosa, la casa tan dejada junto al museo de quien es--
--es una historia muy larga otro día te la explico--
--tengo tiempo--
--otro día Antonio--
salí un poco confundido de la panadería, me dirigí al bar a tomarme un café, otro lugar que siempre frecuentaba, donde gentilmente atendía Francisco.
--buenos días, Francisco--
--buenos días, Antonio, ¿el cafelito de siempre?--
--aquí tienes tu café--
--gracias, una pregunta ¿qué pasa con la casa que está junto al museo?--
---supongo que te refieres a la casa de los fantasmas--
--no sé cómo se llama, ni conozco nada de ella, pero Gaspar no me quiso decir nada, ¿alguna historia extraña?
--mejor no quieras saberlo, llevamos años esperando que la tiren a tierra--
--porque--
--en esa casa murió un matrimonio, los vecinos avisaron por el fuerte olor que salía de la casa, los dos cuerpos estaban tumbados en la cama, como si estuvieran durmiendo, la autopsia revelo que fueron ahogados en ella, no tenían enemigos, no tenían familia, nadie en el pueblo sospechaba de nadie, nunca se descubrió quien fue, la puerta está abierta, nadie se atreve a entrar porque los que pasaron cerca por las noches, cuentan que vieron la silueta de dos personas en las ventanas--
llegue al lugar donde pasaba las noches, una fonda muy conocida por los visitantes, realmente era la única fonda en el pueblo.
Recordé que alguna vez yo pase por las noches por esa zona, como siempre realice fotos,volvi a buscar en mi archivo.
¡¡ bingo !!
Efectivamente, pase junto a la casa y efectúe fotos.
Los pelos se me pusieron de punta, en una de las ventanas de la casa, se veían dos siluetas, una de hombre y otra de mujer, al día siguiente hablaría con Francisco, él me podía ayudar.
--te quiero hacer una pregunta Francisco, a quien le tengo que pedir permiso para entrar en la casa--
--a nadie, nadie te dirá nada, todo está igual que estaba el día del hallazgo, nadie se atreve a entrar, todos tienen miedo--
cuando llego la noche, me dirigí hacia la famosa casa, todo el pueblo dormía, nadie por las calles, la floja luminosidad de las farolas apenas te dejaban ver más allá de tres metros.
Tengo que reconocer que tenía miedo, mucho miedo, al mismo tiempo sentía una gran curiosidad por ver esa casa por dentro.
Me quede un largo tiempo contemplando la silueta de la casa, me esforcé en fijarme en las ventanas.
Nada, ninguna silueta, ninguna sombra, el pulso lo tenía disparado, la adrenalina apretaba fuerte.
Pasados veinte minutos me decidí, entraría en la casa.
Los fantasmas no existen, pensé, aunque quería creerlo, yo sabía que en aquella casa había alguien, tenía la necesidad de ver con mis propios ojos el lugar del crimen.
Empuje la puerta que cedió fácilmente, la luz de la linterna me ayudaba a orientarme, empezó un sonido clásico de alguien bajando unas escaleras, dirigí hacia el punto la linterna, nadie bajaba por ellas, el sonido de los peldaños pisados llegaba a mis oídos claramente, me acerque y efectivamente nadie bajaba por ellas, levante la linterna hacia el primer piso, pude ver meridianamente clara la silueta de un hombre.
Me entraron ganas de salir corriendo, cuando me gire para hacerlo la lámpara del techo se estrelló contra el suelo junto a mis pies.
Mire, entre los restos de la lámpara ,había una nota escrita a lápiz.
“”el que encuentre esta nota, nos tiene que ayudar a pasar al más halla, estamos aquí retenidos, hasta que alguien nos ayude, solo tiene que denunciar que otros dos cuerpos están en el interior de la chimenea, son los cuerpos de las personas que nos mataron, cuando acabaron con nosotros, ya tranquilos empezaron a comer, antes de marcharnos a través de la luz al final del túnel, pudimos realizar nuestra venganza, acabemos con ellos de la forma más cruel y sanguinaria que pudimos, nuestro castigo es permanecer aquí hasta que alguien nos libere y podamos descansar en paz””
me dirigí a la chimenea, con miedo no, ahora era pánico a encontrar lo que decía la nota, en la parte de arriba de la casa no cesaban de escucharse pasos, antes de mirar la chimenea quise cerciorarme de que nadie más estaba en la casa.
Subí los quince peldaños atemorizado, los pasos se seguían escuchando, cada vez más deprisa iluminé la puerta del que fue el dormitorio principal, allá estaban los dos fantasmas apoyándose en la puerta, con las manos juntas como rogándome que les ayudara,baje la mirada al suelo y cuando levante otra vez los ojos,ya no estaban ,se esfumaron.
Baje las escaleras presuroso,queria ver el interior de la maldita chimenea,me acerque temerosamente,ilumine el interior,el horror se apoderó de mí,doscuerpos mutilados estaban encajados en el interior de la chimenea,sali del lugar velozmente,me dirigí a la policía.
Estaba cerrada como en el pueblo nunca pasa nada,por las noches no hay nadie de guardia,estuve vagando toda la noche por el pueblo,hasta que abrió la panadería Gaspar.
--tengo que contarte algo--
le explique todo lo sucedido,con pelos y señales,su cara cambiaba por momentos,sentia miedo de lo que le estaba explicando,cuando acabe él se dirigió a mí
--si quieres hacerme caso y por tu bien,no digas nada a nadie--
--porque si hay dos cuerpos en el hueco de la chimenea--
--esos cuerpos no son de los asesinos,esos cuerpos son de las dos personas que antes que tú entraron y me contaron lo sucedido antes de ir a la policía,yo mate al matrimonio,y ahora ellos quieren que me descubran,los tuve que matar igual que haré contigo antes de que salga el sol--
cumplió su palabra y ahora somos tres los fantasmas que habitamos la casa,os cuento la historia para que no os suceda lo mismo,alejaros de la casa si pasáis por Obejo, si es posible seguir vuestro camino sin parar junto a la casa.
AUTOBUS :245
Entre por una de las puertas de la estación de autobuses, mucha gente unos esperando que partiera su bus, otros esperando a alguno que regresaba a la ciudad, era muy curioso ver el tipo de personas que esperan, no sueles ver gente elegante, la mayoría somos gente normal que elegimos este medio de transporte por su precio, es más económico que el resto.Después de media hora esperando, en los paneles pusieron el número de mi transporte. BUS: 245 DESTINO:Ayamonte, Huelva HORA:18,30 ESTACIONADO:parada 13 Bueno, ya sabia donde montarme, el número de parada no me hizo mucha gracia. Aunque no soy muy supersticioso. Fuimos subiendo todos los pasajeros tranquilamente, a mí me toco una chica un poco obesa, y yo que también lo soy, sería un viaje un poco incómodo para los dos. Una fila más adelante, una pareja, que por todos los arrumacos que se deparaban eran recién casados o hacía poco tiempo que eran pareja. Justo detrás del conductor, un hombre bastante dejado en su aspecto físico y con la ropa muy sucia, también una madre con su hijo de corta edad, unos jóvenes bulliciosos en la parte trasera, todo el autobús lleno. Según mis cálculos eran 17 horas de viaje, y con huelga en las estaciones de servicio, todo cerrado, surtidores, cafeterías y tiendas. Uno de los conductores nos dio la bienvenida. --Buenas tardes, son las seis y media, en unos segundos emprenderemos la marcha, no podremos parar en ninguna gasolinera porque están todas cerradas por la huelga, esperemos que no surja ningún problema más durante el trayecto, gracias por viajar con nosotros-- El billete del bus era barato, solo 20 €, pero estaba en buenas condiciones a pesar de los años que parecía tener.
Llevábamos más de dos horas de viaje y empezó el primer contratiempo, alguna persona necesitaba ir al baño, cosa totalmente imposible en el autobús,
el conductor pidió un poco de paciencia, que más adelante saldríamos de la carretera y nos desviaríamos por una regional, donde podría parar unos momentos.
Ese ratito se transformó en horas, tanto que yo me quede dormido, note un frenazo y que nos deteníamos en medio de la nada, una vieja carretera, rodeados por árboles y matorrales, todos los pasajeros fueron bajando para poder hacer sus necesidades, mire el reloj y eran las dos de la mañana, noche cerrada y luna llena.
--por favor no se alejen mucho en diez minutos, emprendemos la marcha—comento uno de los choferes antes de bajar también.
Nos fuimos desperdigando por la zona, los más atrevidos se introducían en el bosque, otros se alejaban lateralmente, en medio de la penumbra sonó un grito desgarrador.
--ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh--
después silencio absoluto, entre los árboles la madre con el niño continuó buscando un lugar para hacer pipi ajena a todo, fue la última vez que la vimos.
Intente localizar a alguno de los pasajeros, nada no se veía, nada solo oscuridad y silencio.
Tengo que reconocer que sentí miedo, mucho miedo, nadie de los casi cincuenta pasajeros contestaba, la luz del autobús también se apagaron, la oscuridad era aún mayor.
Intente guiarme en la oscuridad en dirección al bus, tropecé con algo y di de bruces al suelo, me incorpore y a tientas intente ver con lo que tropecé.
¡¡¡dios mío era un cuerpo!!!
Ya no tenía miedo, ahora tenía pánico, seguí mi camino mientras gritaba.
--hola, alguien me escucha--
únicamente el silencio estaba presente, seguí avanzando y más cuerpos entorpecían el camino, todos estaban muertos, nadie contestaba a mis gritos y nadie más gritaba.
No sabía que hacer, hacia donde ir, a lo lejos se escuchaba el sonido de agua, seguramente un río, yo me sentía más seguro si conseguía llegar al camino donde paro el autobús y entrar en él.
Al fin vislumbré la silueta del transporte, todo oscuridad, el motor parado ningún movimiento en los alrededores, volví a chillar fuertemente.
--donde estáis, no hay nadie--
nada, ninguna respuesta, recordé que al bajar uno de los conductores se quedó al volante, tenían orden de no abandonar el vehículo durante el trayecto.
Seguramente estaba dentro y no escuchaba mis gritos.
La puerta estaba abierta, mire hacia el lugar del chofer, que horror estaba con la cabeza apoyada en el volante con un gran corte en el cuello.
No sabía que hacer, me esconderé entre los asientos, nadie me podrá ver, cuando amanezca puedo pedir ayuda.
Cuando avance hacia la parte trasera, una voz sonó fuertemente.
--buenas noches, te estaba esperando--
una linterna me alumbro a los ojos, impidiéndome ver quien era.
--has tardado mucho, pensé que no volverías jajajaaja--
--quien eres, que quieres--
la linterna ahora se dirigió a la cara del que la sostenía en su mano. Con parsimonia se iluminó su rostro.
Era el hombre con ropaje sucio y desaliñado.
--que quieres, porque lo has hecho—pregunte
--hace tres años, no me dejaron viajar en este autobús, me obligaron a bajar y riéndose de mí, me dejaron en medio de un descampado como este, jure que la siguiente vez que viajara acabaría con todos los ocupantes y hoy es el día, solo quedas tú y será por poco tiempo—comento mientras empuñaba un cuchillo de grandes dimensiones.
Fue lo último que dijo, le golpee con una piedra que encontré antes de subir al autobús, también murió, al día siguiente la policía me encontró dormido y en todo los alrededores los casi cincuenta muertos.
La policía me interrogo una y otra vez, era el único superviviente, después de varios meses dejaron de molestarmeL.
Hoy estoy esperando el autobús con destino a Ayamonte otra vez, espero que esta vez sea más fácil y no tenga que usar tanta fuerza, acabe agotado.
DISCO INFERNO
El número 65 de la calle “Jacinto Velasco” en la ciudad San Andrés De Rabanero, era un pequeño bloque de dos plantas.Solo eran dos vecinos, una alegría para cualquier persona que anteriormente ha tenido problemas con la comunidad de propietarios, este no era el caso de las dos familias que convivían fraternalmente desde hacía varios años. En el primer piso vivían la familia Marín Garcia, eran tres personas, Juan el padre, Noelia la madre y la hija Susi. En el segundo vivían la familia Martínez Condal y también tenían una hija Mónica, y ellos Rafael y Vicenta, las dos chicas eran muy amigas y siempre salían juntas de fiesta, los matrimonios quedaban para comer y cenar bastante habitualmente, eran unos grandes amigos. Desde hace unos años, pasan cosas muy extrañas en el pueblo, varias chicas han sido violadas y golpeadas, los matrimonios hablaban frecuentemente de ese asunto cada vez que las chicas salían a divertirse, siempre les repetían la misma recomendación. --las dos, siempre juntas, no os separéis-- --si tranquilos no nos separamos en toda la noche-- después de darles los correspondientes besos a sus progenitores, salían con la alegría característica de la juventud. Realmente siempre estaban juntas, pero a veces aparecía un chico apuesto que durante unas horas las separaba, esta noche era Alfredo el que se acercó a Susi. --hola como te llamas-- --Susi y tú – --Alfredo-- cuando empezaba estaba conversación la otra siempre sabia que tenía que desaparecer durante un par de horas. Alfredo y Susi estuvieron charlando un buen rato, él propuso. --que te parece si salimos a tomar el aire fresco-- --si por supuesto, aquí el ambiente está muy cargado-- la joven pareja pasearon durante unos minutos alejándose de la discoteca, al final del paseo encontraron un lugar donde solían acabar muchas parejas para tener algo de intimidad.
La sangre de la juventud, les impulso y acabaron haciendo el amor entre árboles, césped y la luz de la luna, una vez saciados del deseo, emprendieron el camino de regreso, hasta el punto de partida, dentro de la discoteca, Susi busco a su amiga para explicarle lo maravilloso que fue todo.
--Mónica fue fantástico, hemos quedado para vernos la próxima semana--
--ten cuidado, Susi, ya sabes lo que está pasando últimamente, violaciones y agresiones muy frecuentemente--
como siempre regresaron juntas a casa.
La que más se preocupaba era Vicenta, su marido muchas veces lo llamaban y tenía que salir de guardia por averías en las alarmas, cuando se quedaba sola no podía dormir hasta que regresaba su hija,
la semana paso muy lentamente para Susi, tenía ganas de estar otra vez con Alfredo, este le envió un wasap para quedar en otra discoteca más alejada.
--que te parece Susi, si quedamos en la disco “galaxia”--
--es que tengo que ir con Mónica, nuestros padres no nos dejarían salir por separado--
--no tienen por qué enterarse, ella que se quede en la disco de siempre y tú y yo juntos en la otra--
--no sé, me sabe mal por ella--
--piénsatelo, mañana me dices algo--
a través del wasap se pusieron de acuerdo las amigas, lo harían como estaba planeado.
Una vez acabados de cenar, las chicas se prepararon para la salida semanal.
--Chicas que os parece si os llevo yo con el coche, tengo avisos de averías y pasaré cerca de vuestro destino--
las dos amigas se miraron, los planes podían torcerse.
--no te preocupes, iremos caminando--
--de ninguna manera, os llevará tu padre—respondió Vicenta a su hija.
Bueno, los planes tampoco variaban mucho, tendría que dar una vuelta más grande Susi, pero al final acabaría entre los brazos de Alfredo.
Una vez en la puerta de la disco se despidieron de Rafael.
--adiós papa--
--adiós y gracias—repitió Susi
una vez alejado el vehículo, las dos amigas se separaron, no sin antes desearse suerte.
Antes de llegar a su destino, tenía que pasar por una zona muy solitaria, el corazón le latía a 1000 por hora, en parte por el deseo de encontrarse con su amado y, por otro lado, el miedo a la oscuridad del tramo por el que estaba pasando.
Un ligero ruido la asusto, intento girarse para ver si alguien le seguía, no pudo, unos fuertes brazos la agarraron para arrastrarla hacia el interior de un pequeño bosque.
No sabe el rato que estuvo en el suelo, con las braguitas en los tobillos y desgarrada en su interior, su amiga al ver que tardaban acabo avisando a los padres de ambas, que inmediatamente avisaron a la policía.
Esto sucedió hace seis meses, nadie averiguo quien fue solo una persona, continuo investigando, quería saber quien fue el violador de su hija, ya casi lo tenía.
--Juan, déjalo ya, la policía acabará encontrándole y le hará pagar su fechoría--
--no puedo Rafael, encontraré quien lo hizo y le pegaré dos tiros, ya casi lo averigüe--
los dos padres hablaban a menudo.
--porque no me lo dijo y yo la hubiera dejado en la otra discoteca-- repetía Juan
--supongo que el miedo a que no la dejáramos salir--
durante toda la investigación, el sospechoso número uno era Alfredo, en todo momento él podía demostrar donde se encontraba, era el único que sabía que iría a ese lugar y la hora.
Después de mucho investigar, el padre de Susi, ya sabia quien fue el violador y como siempre dijo, lo buscaría y le pegaría dos tiros.
Al fin pudo encontrar el día para realizar su venganza, no le dijo nada a nadie, cogió una escopeta, la puso en el maletero del coche y se marchó en su busca.
Justo en el momento que arrancaba el coche, sonó el teléfono de Rafael, tenía una avería en la parte alta del pueblo, con desgana salió a proceder al arreglo.
Juan regresó una hora después de salir en busca del violador.
Vicenta llamó al timbre muy preocupada, su marido salió y nadie sabía nada en la empresa, tampoco responde al teléfono.
Cuando estaba hablando con sus vecinos, sonó el celular.
--si dígame--
--es usted la señora Vicenta--
--si dígame, ¿le paso algo a mi marido?--
--sí, hemos encontrado a su esposo con dos tiros el frente--
las mujeres se pusieron a llorar histéricamente, mientras en los labios de Juan, se dibujó una pequeña sonrisa.
El violador de la zona nunca más volvería a hacer daño a nadie.
SOTOV, EL FINAL
Ernesto llevaba más de 30 años en la lucha contra la delincuencia, muchas detenciones y muchas trifulcas, por supuesto, muchas veces ante el juez, aunque siempre era lo mismo, entraban por una puerta y salían por la otra, excepto en casos muy concretos, tenía muy pocas ganas de continuar en la lucha, su mujer lo notaba.--que te sucede Ernesto, te veo muy apagado-- --me queda poco tiempo para jubilarme toda la ilusión que tenía al empezar, se me está acabando-- --normal cariño, muchas detenciones en tu hoja de servicios-- --no son los delincuentes los que me causan esta desmoralización, eso forma parte del trabajo y entra dentro del sueldo-- --entonces, ¿qué te pasa?-- --veo cada día nuestra ciudad, peor con la delincuencia-- --no te entiendo, eso es normal, hay más gente-- muchas veces mantenía con su esposa ese intercambio de opiniones, a él escasamente le quedaban dos años en activo, pero no sabía si los podría acabar. Dos días después de la charla con su mujer, llego a casa casi llorando. --Ernesto, no me asustes que te pasa--- --tuvimos una reunión con las autoridades locales, ¿sabes lo que sugirieron?-- --no, por supuesto que no, pero me lo explicaras tú si puedes—Ana tenía claro que su esposo tenía ganas de hablar. --según ellos, nosotros tenemos culpa de muchas cosas que están pasando-- Ernesto ya no pudo parar. --según los políticos de turno, tenemos que ser más discretos en nuestras actuaciones, que estamos espantando a la sociedad--- --¿qué podéis hacer vosotros?--pregunto Ana --a pesar de explicarles que cada día que pasa, hay más bandas organizadas y más violentas ellos insisten en que lo que tenemos que hacer es nuestro trabajo más delicadamente-- --estamos cansados de decirles que ellos tienen que crear nuevas fórmulas para que entre todos acabemos con la lacra que nos está comiendo, ellos se limitan a reírse en nuestra cara-- Ana abrazo a su marido, secándole las lágrimas de impotencia que caían por sus mejillas, nunca en todos los años que llevaban de casados lo había visto tan mal psicológicamente. --quieres creer que nos están acusando de no hacer nuestro trabajo para generar inseguridad y exigir aumentos de sueldo-- --cuando se darán cuenta de que la mayoría de policías lo somos de vocación, queremos que se cumpla la ley, esas que ellos tienen que gestar, para que la sociedad las cumpla-- -no te hagas mala sangre, te falta poco para jubilarte y ya difícilmente podrás cambiar nada—intento calmarlo Ana cuando acabaron de cenar, Ernesto se quería fumar un cigarrillo, pero se les acabaron. --me acercaré a la gasolinera a comprar tabaco-- --espera a mañana nos metemos en la cama y mañana ya comprarás—pidió Ana --no tranquila, son cinco minutos y regreso-- Ernesto arranco su coche para acercarse hasta la gasolinera que estaba a menos de dos kilómetros, dejo aparcado el coche en un lateral y se introdujo en el interior de la tienda a comprar tabaco como muchas veces anteriormente lo solía hacer. Esta vez sería diferente, no se percató que en la entrada una persona con gorra, estaba vigilando, mientras otra estaba atracando al trabajador. Cuando se dio cuenta de la situación, intento ayudar al dependiente, pero no pudo hacer nada, el que venía tras él atravesó su espalda con una catana, malhiriendo los dos pulmones, fue una muerte instantánea, no se pudo hacer nada por salvarle, la ambulancia fue rápida en la actuación pero con resultados estériles. Dos días después, en el entierro estaban todos los gobernantes locales y autonómicos, el féretro tapado con una bandera, que fue retirada por una de las autoridades para entregársela a la viuda, ella recogió la bandera y una medalla por el mérito al valor. Ana se dirigió donde estaban las autoridades, se parió delante de ellas, lanzándole la bandera y la medalla a la cara del más cercano. --Podéis hacer con esto lo que os dé la gana, él no volverá, pero vosotros continuaréis diciendo que todo está bien, que los periodistas y la policía son los que crean alarmismo, espero que mi marido sea el último caído por falta de oídos que los escuchen, porque la culpa no la tenéis nunca los políticos, la culpa es de los demás-- acabada la frase Ana se alejó de ellos para no girarse ni una sola vez, a pesar de las muchas llamadas que recibió nunca contesto a ninguna de los políticos, ella los consideraba culpables de la muerte de su marido. ¿Es solamente un relato de ficción? Eso lo sabremos en poco tiempo, la sociedad está cambiando a marchas forzadas, pero los políticos están estancados, a muchos de ellos solo le interesa una cosa, y esa cosa se denomina VOTOS…
AVISOS HORARIOS
Como cada año la familia se reunía para celebrar el cumpleaños del patriarca, el señor Ramón.Es como le llamaban la mayoría de vecinos y conocido señor Ramón, el señor delante del nombre era muy acertado. Ramón estaba casado con Conchita, todo el mundo en el pueblo lo apreciaba mucho. Esa noche vendrían a cenar con ellos sus hijos, Montserrat y Agustín. Como solía suceder desde que abandonaron el nido los hijos, ese día estaba reservado para la familia, siempre se reunían los cuatro para cenar, todo lo preparaba Conchita, que desde la mañana no paraba de preparar cosas para agasajar a sus hijos. Por la mañana se levantó un poco más tarde de lo normal, el despertador estaba parado a las 7,15 de la mañana, antes de sonar. Ese pequeño retraso no le impidió realizar todas las cosas que tenía en mente para la cena. Ramón, como cada año, les tenía preparada una sorpresa para sus hijos (él siempre decía que no quería regalos, que prefería tener un detalle con ellos por poder celebrarlo juntos). Algunos años les obsequiaba con ingresos en sus cuentas. --el dinero que tengo a mí ya no me sirve, prefiero dárselo a mis hijos y que lo disfruten—solía comentar. Se acercaba la noche y los padres estaban nerviosos esperando a sus hijos, ninguno de los dos estaba casado ni tenía pareja. Sonó el timbre y corrieron Ramón y Conchita, para abrirles y darles los primeros achuchones –buenas noches-- gritaron al unísono los dos hermanos Conchita fue la primera en abrazarlos, después Ramón la siguió. --cuantas ganas de volver a veros—siempre repetía lo mismo la madre, a pesar de verlos semanalmente, porque se desplazaban casi cada semana para estar un rato con sus padres --mama no digas esas cosas, ya sabes que siempre que podemos venimos mi hermano o yo---replico Montserrat --tenéis razón, pero es que os añoro tanto-- --cuando vais a venir acompañados—soltó Ramón --ya sabes papa que eso son palabras mayores, estamos bien y eso es lo importante--respondio Agustin los padres tenían ganas de que tuvieran pareja y poder reunir más gente en la mesa, ellos estaban solo por la labor de acabar sus correspondientes carreras y después estabilizarse, antes de formar una familia. Soñaban los dos con formar una familia como la de sus padres, siempre encontraron amor y ayuda en esa casa todo el que se acercaba. Mama tienes el reloj de cuco parado a las 7,15 acuérdate de darle cuerda y ponerlo en hora. --si no te preocupes de que lo pondré en hora más tarde. Después de cenar y como cada año llegaba la entrega del regalo que les hacía Ramón y Conchita. --Queridos hijos, cada año os hago un regalo, casi siempre económico, esta vez será diferente hace siete años que marchasteis de casa a vivir vuestra vida y nosotros nos alegramos, también hace quince que falleció vuestro hermano, como él siempre comentaba que quería conocer Paris, y ya que desgraciadamente no será posible, aquí tenéis dos pasajes para la ciudad de la luz, con las consiguientes reservas en los hoteles. --estos pasajes son para dentro de un rato—interrogo el hijo- --no puede ser, tenemos que trabajar mañana-- --tranquilos, una parte de la sorpresa es que ya hable con vuestros jefes y está todo solucionado --pero papa como hiciste eso—lloraban los dos de alegría. --como soléis tener ropa en casa, mama ya os preparo las maletas-- los dos hermanos estaban supercontentos. --tenemos que marcharnos a descansar, el vuelo es a las 7,15 de la mañana, tenemos que estar un par de horas antes para facturar—comento la pequeña de la familia. ---hijos, quiero que tengáis un gran recuerdo de esa ciudad, vuestro hermano siempre soñó con ir un día, vosotros seréis sus ojos, recordadlo, todo es en su memoria--- --lo sabemos, tendremos a nuestro hermano siempre en el pensamiento durante el viaje-- los cuatro se marcharon a descansar, pero la verdad es que durmieron poco los nervios no les dejaron pegar ojo. A las 3,15 todo el mundo se levantaba en la casa, un poco de café caliente y alguna magdalena para meterle algo en el cuerpo Ramón saco el coche del garaje para acompañar a sus hijos al aeropuerto, el equipaje ya lo dejaron en el maletero la noche anterior, todos contentos y un poco tristes porque el tercer viajero no podía estar. Durante el trayecto, ya que se acercaban al aeropuerto, una gran caravana impedía ir más deprisa. --raro esta retención—comento el padre --parece que hay un accidente un poco más adelante—comento el hijo la caravana avanzaba muy lentamente, eran las 4,15,suerte que salieron con tiempo, la madre daba cabezadas y no se enteró de lo que comentaban. Al pasar cerca del accidente, Conchita abrió los ojos y se espantó mientras estaban pasando junto a los coches accidentados, le causo una sensación de repugnancia y tristeza cuando vio dos cuerpos tapados con unas mantas, habían fallecido en el accidente, le sorprendió que el coche era el mismo modelo que el suyo, y lo que más le llamo la atención era el reloj del salpicadero marcaba las 7,15. Una vez pasado el accidente ya se divisaba la entrada al aeropuerto, aparcaron en uno de los grandes parkings y acompañaron a sus hijos hasta el lugar de facturación. Un rato charlando y tomando un café en la cafetería, les ayudo a hacer más llevadero el tiempo de espera, abrieron la puerta de embarque y empezaron a entrar los pasajeros, todos con caras de felicidad, los hijos se despidieron de sus padres y entraron en el avión. Los padres recogieron el coche y abandonaron el aeropuerto, estaban felices de poder hacer felices a sus hijos. El avión de Air France, cerro puertas y enfilo el principio de la pista de aterrizaje. Ramón y Conchita regresaban por la misma carretera que anteriormente les llevo al aeropuerto, parece que todo está normalizado. --Air France 747,destino Paris, puede comenzar las maniobras de despegue, pista libre adelante y buen viaje-- --gracias torre de control, iniciamos despegue-- 7,14 de la mañana las turbinas se revolucionan para despegar, los motores rugen atronadoramente. --7,14 este sol mañanero molesta mucho la visibilidad para conducir—comento Ramón --buenos días, pasajeros son las 7,16 de la mañana, temperatura que nos espera en Paris 20 grados disfruten del viaje, las azafatas les proporcionaran un pequeño refrigerio gracias, pueden desabrocharse los cinturones. Las ambulancias y bomberos llegaron rápidamente al lugar de los hechos, un camión arroyo a un coche que volvía del aeropuerto, los dos ocupantes murieron el acto, todo sucedió a las 7,15 de la mañana, es lo que les contaron a sus hijos, durante el reconocimiento de los cuerpos.
48 HORAS EN URGENCIAS
9,30 horas de la mañana, con signos de cansancio y fatiga, me dirijo a la recepción de urgencias del hospital.--buenos días, que le sucede-- primer momento comprometido, si está para la recepción de los enfermos, y no puede solucionar, para que pregunta, al final me enviara a la “sala de triaje”como a todos. --señor Hilario Marín, pase a la puerta de “triaje”--se escucha por megafonía. Una vez dentro la misma pregunta. --que le sucede—aunque esta vez si tiene sentido, me evaluara y sabrá si tiene que dar prioridad. Le explico mis síntomas y me envía de regreso a la sala de espera. Aproximadamente una hora después suena por megafonía, Enrique Garcia, justo la persona que entro después que yo (lo encuentro lógico, él va a una especialidad diferente que yo) cinco minutos después suena mi nombre, Hilario Marín. Una agradable enfermera me está esperando en la puerta para entrar en urgencias. --que tal señor Hilario-- --no muy bien, si estoy aquí la verdad—intento ser tan simpático como ella. La diligente enfermera me acompaña hasta un Vox, lugar donde pasaré las próximas 24 horas. Varios doctores y enfermeros me visitan, unos para tomarme las constantes y otros para averiguar, cuál es mi mal, uno de ellos, cirujano, decide que llego la hora de las torturas, informando al enfermero las pruebas que se me tienen que realizar. La primera tortura (de gran ayuda para solucionar mi problema de salud) una sonda nasogástrica (creo que se llama de esta manera) mientras te efectúan esta prueba es como si estuvieras en una montaña rusa, pero acordándote de los familiares del que la practica. En mi caso fue Jordi Correa, costo lo suyo, después de varios intentos al final lo consiguió(tiene mucho mérito, los pacientes no solemos colaborar mucho en este tipo de pruebas). Tengo que confesar que la última vez que llore de esa manera, fue el primer año que los reyes no me trajeron nada. Volvió otra vez uno de los primeros doctores y con una gran corrección me pidió que me pusiera en posición fecal lateral (pienso que se llama de esta forma, tan indecorosa posición) supongo que para evaluar mis problemas, una vez acabado salió del box (no pude ver su cara, si era sonriente o con cara de profesional de la medicina)la dichosa prueba la tuvo que repetir otro doctor, entre pruebas el amigo Jordi (ya casi lo consideraba un amigo a pesar de sus torturas)se acercaba al box para volver a tomar las constantes y todo estaba correcto. En una de esas visitas pude charlar un momento con él, es hijo de Calella, pero actualmente vive fuera de aquí. Ya era media tarde y empieza el baile en la discoteca. Una criatura de pocos años no para de chillar “no quiero, no quiero”y la madre en el pasillo era un manojo de nervios, los enfermeros y auxiliares consiguieron calmar al chico y realizarle la prueba que necesitaba, la tranquilidad parecía llegar a urgencias (que equivocado estaba) --enfermera, enfermera--una persona mayor gritaba continuamente(supongo que desconocía el funcionamiento del timbre de llamada) el personal sanitario, acudía lo más rápido posible a la llamada, una vez comprobado que no sucedía nada anormal, volvían con el resto de usuarios. --enfermera, enfermera--volvió a gritar desconozco por qué se refería en femenino y no en masculino. Ya vemos otra vez a Jordi y sus compañeros, acudir a la llamada angustiosa del paciente, lo clásico comprobación que estaba todo correcto, y a seguir. --enfermera, enfermera-- durante bastante rato fue la música ambiental de la sala. Nos acercamos a las 8 de la tarde, hora del cambio de personal que cuidan a los ingresados por urgencias. Antes de marcharse, Jordi, paso a desearme buenas noches, le pregunté. --cuando regresas-- --el martes, el lunes, descanso después de unas jornadas maratonianas del fin de semana-- le deseo buen descanso y le comento que espero no estar cuando regrese. Pasados unos minutos de las 8 entra en el box otra encantadora persona. --buenas noches, soy Lorena, la enfermera de noche, cualquier cosa que necesites me llamas por favor-- nos acercamos a las 10 de la noche y empieza el nuevo baile. Nuevo grito. --que pasa nadie me escucha- (tendrían que poner claramente el funcionamiento del timbre) gritaba un paciente el box contiguo al mío. Lorena y otros compañeros se acercan a ayudar a esa persona. A pesar de toda la corrección y educación de los sanitarios, el paciente seguía chillando, un doctor pidió que le realizaran una prueba de alcohol y drogas, estaba muy alterada esa persona y no pensaba acceder a ninguna prueba. --solo tome alcohol—gritaba a los enfermeros y auxiliares --solo tome alcohol, no sabéis tratar a la gente, no tenéis mano izquierda-- los gritos eran claros, ninguna prueba se pensaba hacer. Después de muchos gritos, los sanitarios decidieron avisar a seguridad, dos miembros intentaron dialogar durante bastante tiempo con el personaje, al final casi consiguen que se calle, pero fue un espejismo, una vez se marcharon los de seguridad. --quiero una pastilla para dormir—era el nuevo grito ya eran casi las dos de la mañana, y los gritos resonaban en todas partes. --no te podemos dar una pastilla para dormir si no sabemos lo que te tomaste—dejaban bien claro, Lorena y sus compañeros. No sé cómo lo consiguieron, pero al final se calló y pudimos descansar. Lorena me confirma que por la mañana me vendría a buscar una ambulancia para llevarme al hospital de Mataró para realizarme más pruebas. Acabada su jornada laboral, Lorena paso por todos sus pacientes para despedirse de ellos, igual que anteriormente hizo lo mismo Jordi. A las 9 de la mañana, como predijo Lorena, una ambulancia me recogía para llevarme a mi nuevo destino, urgencias de Mataró. Me encanto sentir la tibieza del sol en mi rostro, después del tiempo que estuve en un box cerrado. Varias ambulancias llegamos al mismo tiempo, aunque lo mío estaba programado, igualmente tuve que hacer cola para entrar, a estos sitios siempre hay que ir sin prisas y yo no tenía ninguna. Nuevos tubos entraron por mi cuerpo, esta vez por la boca y con una cámara mirar mi interior, desde las 9,30 en espera y aproximadamente a las 14,30 ya tenía las pruebas efectuadas. Más que una visita a urgencias, lo mío fue lo más parecido a un tour turístico por esta zona, estaban tan desbordados que me tuvieron que cambiar hasta siete veces de lugar, unas veces en box, otras en pasillo, tuve para todos los gustos. Por supuesto, aquí también tenían baile, Mossos controlando a un amigo de lo ajeno, que se lesionó (me sentí un poco discriminado, él tenía su box y le dieron de comer cuando lo reclamo, aunque anteriormente rechazo la cena). Una señora con muchas marcas encima (parecía la victoria Beckham) no estaba dispuesta a esperar por ver a su familiar ingresado por urgencias, se saltó todos los protocolos posibles, y para el box donde estaba su familiar que se introdujo, los vigilantes de seguridad detrás de ella. Esa persona no atendía a razones, incluso tuvo la osadía de pedirle el nombre a uno de los vigilantes para denunciarlo, obviamente el de seguridad se negó si quería algún dato, tenía su número de placa. No hubo violencia física, pero violencia verbal de la mujer, mucha y gran escala. Poco a poco se fueron despejando los pasillos y yo esperando una ambulancia para regresar a Calella, la espera creo que fue de récord güines, estuve esperando hasta 10 horas para que me recogieran. Supongo que hasta el santo Job hubiera perdido la paciencia en mi situación, a las dos de la mañana llegaba al sitio de partida, hospital de Calella. Verdaderamente, me siento relajado, cuando veo el campanario iluminado y la luz anaranjada de las farolas del parking. Apago la luz y cierro los ojos. Los fantasmas de la noche vienen a visitarme, (no eran los fantasmas, era un enfermero a tomarme las constantes). Sirva este relato como un pequeño homenaje a todos los Jordis y Lorenas silenciosos que cuando entremos en un hospital, nos cuidan y muchas veces aguantan nuestro mal humor, sin tener ellos ninguna culpa. Jordis, Lorenas no cambiéis, nunca sois grandes profesionales y grandes personas. Hasta aquí mis 48 horas en urgencias.
TODO PERDIDO EN MEXICO
Como cada año Juan preparaba la tournée de la compañía de danzaél era el primero en marcharse, tenía que realizar la venta de entradas directas, todas las que se pusieron a la venta en internet ya se agotaron, faltaban 500 que se tenían que reservar para la venta en taquilla. Le gustaba mucho México, incluso tuvo una novia de allí, son tan dulces las mujeres mexicanas que cuando la conoció quedo encantando, aunque la relación no duro mucho, la distancia tuvo la culpa. El avión tenía la hora de despegue a las 19,35 del aeropuerto de Barcelona, le esperaban casi quince horas de vuelo, con solo una pequeña escala en Madrid. A pesar de la cantidad de horas no se le hacía largo el viaje, solía cambiar sus horarios para dormir durante la semana anterior a la partida, era un hombre previsor. El aeropuerto internacional de México es inmenso, siempre le parecía que aquello era una gran ciudad, recogió su equipaje de las cintas de su terminal, no tardo ni dos minutos en enfilar la salida para coger un taxi, le daba más seguridad que los transportes públicos. A la puerta del hotel Le Méridiem, le esperaba siempre el botones para acompañarlo a su alojamiento, el chico siempre le saludaba con una gran sonrisa que dejaban a la vista sus blancos dientes. --bienvenido señor Juan, le estábamos esperando-- --gracias Santiago, me alegro de volver a verte, siempre tan alegre y sonriente-- En el hotel todos le saludaban, se sentía como en casa, la comida siempre, la elegía él personalmente si le tenían que preparar algo difente algún día nunca ponían problemas al contrario dispuesto a todo para servirle. Cada día salía temprano del hotel, se dirigía al centro City Banatex, lugar donde cada día hasta la primera representación vendía las entradas del espectáculo. Intentaba siempre estar alerta a cualquier extraño movimiento cerca de él, la inseguridad estaba a la orden del día en este encantador país (ya sabemos la necesidad crea pequeños monstruos). Llevaba ya varios días con la venta a buen ritmo, tenía la sensación que las entradas las acabarían antes del estreno, a pesar de no ser baratas, el espectáculo merecía la pena y los mexicanos lo valoraban. La recaudación de ese día era superior a tres meses de trabajo de una persona normal, tenía en sus manos una cajita con más de, 45000 pesos mexicanos, lo que equivale a más de 2000 € mucho dinero para llevarlo a la vista, dentro de la cajita no se adivinaba su contenido, junto al dinero una navaja que le regalaron hace unos años, en el lateral se podía leer su nombre. JUAN GONZÁLEZ. Siempre la usaba para abrir cartas y sobres de la correspondencia que le llegaban, le tenía mucho cariño, era un recuerdo de los que no tienen precio. Al salir del centro, como cada día miro a los alrededores por si veía algo sospechoso, nada le llamo la atención, con paso firme se dirigió al taxi que estaba justo enfrente cruzando la avenida. Al llegar al semáforo, le inquieto las dos personas que se pusieron junto a él en ambos lados, el primero se dirigió con sonora voz. --Güero, no seas pendejo y dale a mi compañero la cajita ahora mismo-- --la cajita no tiene nada, solo recuerdos familiares—mintió Juan --dásela ahora mismo o te dejo seco—dijo el más alto de los dos enseñándole una pistola.no le quedo más remedio que entregarle la cajita y también la cartera, donde estaba toda su documentación, junto con el pasaporte y el móvil. Únicamente le dejaron el reloj, porque no lo vieron seguramente, era un buen reloj, valorado en varios cientos de euros. Los siguientes días, fue un trasiego de estamento oficial en estamento oficial para solucionar el asunto de la documentación, la policía no le hacía mucho caso, los robos estaban a la orden del día desgraciadamente, lo más triste es que todos lo ignoraban, una de las cosas que más le dolió, es que en el hotel donde tan bien lo trataban siempre le avisaron que si no podía presentar una Visa para hacer frente a los pagos, tendría que abandonar el hotel, que tristeza más grande sentía, estaba solo muy lejos de su país y nadie estaba dispuesto a ayudarle. Al día siguiente cumplía el ultimátum del hotel o pagaba o se tendría que marchar, se pasó todo el día pateando la ciudad, sin un triste peso para comprar nada absolutamente nada, sus pasos le llevaron al Zócalo. Una plaza impresionante donde se puede encontrar, el palacio del ayuntamiento, del gobierno local, y la Catedral Metropolitana, con sus treinta y cinco campanas, algo majestuoso para los visitantes. Hoy ni siquiera se para a mirar nada, únicamente caminaba sin rumbo fijo, desorientado y sin saber donde ir. Se le acercó un hombre hablándole en voz baja. --Güero, quieres droga, tenemos de todo-- aquella palabra lo saco de su letargo, Güero, la misma palabra que escucho de los que le robaron, levanto la cabeza y pudo ver la cara de uno de sus asaltantes. --Devolverme mi documentación—Juan se encaró con uno de ellos -- chinga de tu madre, pendejo Granizo, que te crees tú, ahora me darás también el reloj-- --no os pienso dar nada más—acabar esta frase y se puso a chillar Juan --socorro, ayuda, que alguien me ayude me están atracando-- no pudo acabar la frase, fue atravesado por varias cuchilladas en varias partes de su cuerpo, la policía, detuvo a los intimidadores y agresores de Juan, lo único que desconocían era de donde salió la navaja que le propicio las heridas mortales, era una navaja no muy grande y con un nombre escrito. JUAN GONZÁLEZ. Fue asesinado por su propia navaja, paradojas de la vida.
HORROR EN EL ANDAMIO 3ª PARTE
La redacción de la carta era muy clara. “”señora Maria Fernanda, no pudo decirle quien soy, mi miedo es muy grande, me enviarían para mi país si el patrón descubre, que soy yo el que le escribió esta carta, su esposo Walter falleció en el trabajo, yo formaba parte de la cuadrilla que estábamos trabajando, no se crea lo que el patrón está haciendo correr de boca en boca, su marido no entro a robar nada, su marido era una persona muy trabajadora y amaba mucho a su hija, a usted también, siempre nos hablaba de ustedes en el descanso para almorzar, la empresa está situada en el pueblo de Tordera cerca del lugar donde ocurrió el fallecimiento póngalo en manos de la policía, el patrón y su hijo tienen que pagar por lo que hicieron, no descanse hasta que Walter pueda descansar el sueño eterno, me gustaría ayudarla más, pero tengo mucho miedo y también quiero que se haga justicia, D.E., P, amigo Walter.”” Maria Fernanda, con la carta en la mano, no podía parar de llorar mientras abrazaba a su hija, que era el vivo retrato de su padre, acariciandole el pelo negro azabache. Con la carta en la mano se dirigió a la comisaria de policía más cercana, uno de los vecinos que la vio caminando por el arcén de la carretera, paro para recogerla y llevarla a su destino en Blanes. En la puerta de la comisaria un Mosso le pregunto si tenía algún problema, viendo los rastros de llanto en su rostro. --si quiero denunciar que han matado a mi marido-- --tranquilícese entre conmigo en un despacho que hablaremos tranquilamente-- el mosso escucho toda la descripción de lo sucedido, cuando acabo le pidió que esperara un momento que llamaría al sargento de guardia. --sargento, tenemos un hilo para cerrar un caso con detenciones-- --de que se trata—pregunto el sargento --una vez acabado el relato, ambos se dirigieron a la sala donde estaba la esposa de Walter, que nerviosa les enseñaba la nota que le llego. --no se preocupe, señora, ¿cómo me dijo que se llamaba?-- --Maria Fernanda—respondió entre sollozos --aunque tengamos que hacer venir al comisario mayor, su caso se resolverá, no lo dude-- una vez acabada su declaración una de las chicas policías la llevo hasta su casa, no sin antes advertirle. --no diga nada a nadie de la carta, es muy importante que nadie lo sepa-- --no se preocupe, nadie sabrá nada de la carta, pero por favor encuentre a la persona que dejo morir a mi marido-- AL día siguiente un coche patrulla se acercó a la calle donde estaba la sede de la empresa COARC. S. A propiedad del Francisco arquelles y Rodrigo arquelles padre e hijo. Sonó un estruendoso timbre, ringggg, por el interfono se escuchó una voz muy seca. --¿quién es?-- --policía Mossos queremos hablar con los propietarios-- una vez abierta la puerta los nervios eran patentes en padre e hijo, la policía hizo la entrada en el despacho. --buenos días, son ustedes Francisco y Rodrigo arquelles –pregunto el cabo --sí que desean –contesto el hijo --vallamos al grano, tienen ustedes un problema muy gordo, una persona está dispuesta a testificar que el fallecido Walter estaba contratado en su empresa cuando sucedió el accidente mortal--- padre e hijo se miraron con evidente nerviosismo, desconocían que solo era un intento de la policía para qué se declaran culpables. --si, pero mi padre no lo sabía, fui yo el que saque el cuerpo de la obra para no tener problemas – intento salvar al padre del problema --tendrán que acompañarme los dos a comisaria para hacer la declaración y avisen a su abogado si lo tienen-- la jugada le salió bien a la policía, se desmoronaron a la primera, varias horas después ante las preguntas del inspector relato lo sucedido, aunque lo que no estaba claro era la parte de culpa del padre. Varios meses después llego la hora del juicio, unos momentos antes de entrar a la sala, el abogado de Francisco y Rodrigo pidió hablar con la demandante y su abogado. --aquí tiene un cheque, diga la cantidad que quiere que pongan mis defendidos y que se acabe todo aquí-- --un momento que hable con mi cliente—solicito el abogado de Maria Fernanda --le ofrecen el dinero que usted pida para olvidarnos del juicio-- --yo quiero que paguen su fechoría-- --la entiendo, pero posiblemente, solo le caerán un par de años como mucho-- --que me aconseja usted abogado-- saque lo máximo que pueda, su marido no volverá a la vida de ninguna de las maneras, usted, en cambio, podrá darle una vida decente a su hija-- --de acuerdo pídales un millón de euros-- --mi cliente pide para que se termine este asunto un millón de euros-- --esta loca esa mujer un millón de euros—contesto el hijo --bueno si no les parece bien, el juez dictara sentencia-- Francisco y Rodrigo hicieron un aparte para hablar. --hijo, es casi toda nuestra fortuna que hacemos-- --pagar papa, es eso o a la prisión iremos los dos y posiblemente el juez todavía nos pondrá una sanción económica más fuerte, hay que aceptar--- --de acuerdo, le daremos lo que pide-- acabados los tramites en el juzgado salieron padre e hijo con su abogado por una puerta y Maria Fernanda y el suyo por otra, ella llevaba el cheque en la mano, mientras pedía perdón mirando al cielo, por no conseguir justicia, aunque sabía que Walter la perdonaría, tendrían una vida tranquila ella y su hija. A pesar de no entrar en la cárcel, Rodrigo el hijo no podía descansar ni de día ni de noche, la conciencia no le dejaba, sentía mucha pena por lo que hizo, pasados unos años del acuerdo en el juicio, una mañana salió a caminar por el bosque con una cuerda en la mano, fue la última vez que le vieron con vida, al día siguiente una persona que paseaba a su perro por el bosque lo encontró colgado de una rama del frondoso árbol. En él más alla si existe algo, seguro que se encontraría con Walter, y le pediría perdón por su acto cobarde. Francisco, el padre, enterró en solitario y con mucha pena a su hijo, intento seguir con la empresa, pero los tiempos no eran buenos, la empresa producía perdidas y toda la familia le dio la espalda desde el triste suceso, toda la vida trabajando para encauzar el futuro familiar y ahora estaba solo, más solo que las ratas, nadie se acercaba a él para darle unas palabras de ánimo, nadie absolutamente nadie, tomo la decisión en un momento de tristeza por todo lo sucedido. El Currusco, era un drogadicto de la zona y para pagarse su droga se dedicaba a pequeños trapicheos. --aquí tiene las jeringuillas y el caballo que me pidió señor Francisco-- gracias, aquí tienes los 500 euros que te prometí y estos 200 para ti, cuídate y aléjate de problemas y sobre todo no hagas daño a nadie. El Currusco no entendía nada, pero estaba contento por el dinero que se acababa de ganar. Francisco por la mañana temprano enfilo el mismo bosque en el cual fue encontrado su hijo, una vez bajo el mismo árbol que su hijo se colgó, él se sentó en el suelo, extrajo una jeringuilla llenándola a tope de todo lo que le cabía, sabía que con esa cantidad no saldría con vida, mucha cantidad y bastante pura, acabaría su vida con sobredosis de heroína. La mujer que paseaba por el bosque encontró el cuerpo con la jeringuilla en su brazo, la ayuda sanitaria fue rápida, consiguieron salvarlo, pero su cerebro quedo tocado, no pudo reunirse con su hijo y Walter, solo repetía una frase en la locura que le quedo como recuerdo de su primera y única vez con las drogas. --Cuidado con el andamio, los fantasmas lo protegen.--
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