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HISTORIAS Y VIVENCIASA DE UN CAMARERO EN CALELLA parte VIII
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA parte VII
Una de las cosas que tengo ente mis recuerdos, la cantidad de personas de diferente nacionalidad que conocí, muchas cartas y más felicitaciones de navidad, normalmente los extranjeros que nos visitaban eran muy dados a recordar a las personas que les atendían todos los días.
En la Quadra hice muchos conocidos, pero como dije anteriormente en otro capítulo, pocos amigos, la noche es una mentira constante.
Otro recuerdo que tengo del local, es lo buenas que estaban las butifarras. No, no me he equivocado, he dicha butifarra, durante un tiempo en la llar de foc, junto con el fuego, se podía uno tostar el pan y con una parrilla que teníamos, los clientes se podían hacer las tostadas con butifarra, creo que actualmente no hacen ni tostadas ni butifarra, supongo que fue una prueba piloto.
En la Quadra teníamos una mascota, un gato, le llamábamos Florencio en homenaje a un presentador que actuaba en La Guitarra, era muy frecuente ver al gato entre los clientes, mientras estos bailaban, más de una vez intentaron robarlo, pero el gato se ponía muy furioso cuando intentaban salir del local, recuerdo a un cliente francés que casi acaba con la bodega, cogió tal borrachera que tuvimos que llevarlo hasta el hotel, suerte que a la entrada mientras charlábamos con él, nos dijo que estaba en el hotel Neptuno, llevarlo entre dos era muy difícil, estaba casi en coma, no reaccionaba a nada, solución cogimos un carretón de transportar paquetes de una fábrica cercana. La estampa era muy cómica, la cantidad de kilos que pesaba y lo grande que era hacía difícil su traslado, dos empujábamos el carrito al mismo tiempo que le aguantábamos cada uno una mano, otros dos aguantaban cada uno un pie, al llegar a la puerta del hotel el sereno no se quería hacer responsable de él, ante nuestra amenaza que si no lo recogía se lo dejábamos en la puerta, accedió a que lo depositáramos en un sofá apartado de la recepción, hasta que se despertara,
dos días después volvió a la Quadra y nada más entrar por la puerta empezó a reírse a carcajadas cuando le dijimos como lo transportemos, los días que siguió con sus vacaciones no volvió a beber alcohol solo agua.
Cuando la sala estaba muy masificada, a veces se montaban pequeños altercados que fácilmente se podían controlar, a mí ya no me temblaban las piernas cuando tenía que actuar en alguno de ellos.
En la Quadra, es difícil salir sin pagar, básicamente porque se cobra al contado, cuando el cliente viene a buscar su consumición, pero queda para el recuerdo la obra de arte que cometió un individuo.
8,30 de la noche estamos empezando a montar todo lo necesario para la sesión, entra una persona con un mono de trabajo.
—buenas noches—
no era normal ver a gente vestida de trabajo en este local.
—buenas noches, que desea—
—¿está el jefe?— me dirijo al almacén donde Jose y Pedro están contando el stock. —Jose, una persona pregunta por el jefe—
Jose sale del almacén y se pone a charlar con él.
—Dígame que desea—
—Estamos trabajando en el agua (esos días se estaba canalizando el agua del Tordera hasta Calella, día, noche y fin de semana incluido) nos entraron a robar en la barraca donde guardamos nuestra ropa y las herramientas y nos robaron todo, las fiambreras con la cena incluida, no nos dejaron nada, si usted fuera tan amable y nos proporcionará seis bocadillos y algo para beber, mañana nosotros se lo pasaríamos a pagar—
unos segundos de duda y Pedro se puso manos a la obra a preparar los bocadillos. —veo que la decoración del local tiene mucho que ver con los establos—comento —si, todo lo que tenemos es artesano, lo compramos en masías que ya no lo usaban—
—nos está haciendo usted un favor tan grande, mis padres tienen una masía a la venta y está llena de cosas como las que tienen de adorno, si quieren quedamos mañana y me acompañan y pueden coger todo lo que les apetezca—
—bueno tendríamos que hablar del precio—tercio Jose
—nada, no quiero nada, yo se las regalo por el gran favor—
después de una charla de media hora, el trabajador salió por la puerta sin parar de agradecer el favor, quedando para el día siguiente con los jefes para ir a la masía a recoger lo que quisieran.
A la hora convenida, los jefes esperaban a la persona en el lugar indicado, pasada media hora y viendo que no aparecía se dirigieron a la obra de las aguas, preguntaron por el encargado, explicándole que buscaban a la persona que ayer fue al local pidiendo ayuda por el robo.
Aquí nadie nos ha robado nada, el turno de noche trabajo normalmente.
—creo que les tomaron el pelo—
Pedro y Jose se dirigieron la Quadra, sorprendidos por la habilidad del elemento para embaucarlos y liarlos, creo que nunca más volvió a pasar cosa semejante.
Los platos que normalmente se usaban los compraban en la Bisbal, de vez en cuando hacíamos una excursión Jose y algún camarero para ir a buscarlos con la consiguiente comilona que nos pegábamos.
Otra anécdota, una noche se para la música, se despide a través de los altavoces al público deseándoles buenas noches, todos los clientes poco a poco se fueron marchando, solo quedaban don hombres en la barra charlando, después de levantar todos los taburetes y cargar cámaras Jordi (hermano de Jose) se dirige a ellos muy educadamente.
—Señores, sintiéndolo mucho, tenemos que despedirles hasta mañana—
se incorporan de sus taburetes, uno alarga la mano con intención, parecía de despedirse de Jordi, él alarga la mano para educadamente despedirse.
El cliente le agarra fuerte de la mano y con la que tenía libre le da un fuerte golpe de puño en la cara de Jordi(las gafas saltaron por los aires)acto seguido se dirigen a la puerta gritando.
—un poco de respeto para los clientes que están charlando amigablemente—
a día de hoy todavía no entiendo la reacción de aquel individuo la semana que viene último capítulo de la Quadra y volver a empezar en otro lugar.
podria contar muchas mas historias,pero se haria muy largo,,
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA parte VI
Durante mi estancia en la Quadra, vi muchas cosas, algunas no agradables, pero como dije en un capítulo anterior, es la noche.Cuando regresaba a casa era bastante normal encontrarme a borrachos, por las aceras vomitando y chillando (parece que solo es en la actualidad, lo que pasa es que entonces el turista gastaba mucho más). En aquellos años empezaron a introducirse las máquinas tragaperras en los locales, sucedió una cosa curiosa, tantas máquinas con monedas de 5 y 25 pesetas de repente por todas partes, paso lo que tenía que pasar, no se encontraban monedas de ese tipo ni en los bancos y cajas de ahorro, el dueño de un establecimiento me ofrecía el diez por ciento de todo el cambio que le llevase, él me daba mil pesetas y yo le devolvía 900,sabía por donde moverme y tenía la gran suerte que las monedas del bote las guardaba en una gran lata. En el plan estudios continuaba flojo, un suceso nos dejó en shock a todo el colegio, un fin de semana un grupo de jóvenes, entro en las aulas, arropados por la oscuridad de la noche, quemaron libros, rompieron cristales y en la cocina tiraron huevos contra la pared para firmar como Dalí. Los autores fueron descubiertos y el consejo escolar los expulso por un mes (obviamente pertenecían al colegio) unos días después yo tuve un pequeño encontronazo con otro chico en el colegio, le esperé a la salida y tuvimos una pelea (en realidad solo fue un puñetazo en sus narices) aunque sucedió fuera del recinto escolar, el consejo escolar propuso mi expulsión por 15 días, ante mi alegación que fue fuera del recinto y cara a cara me condonaron el castigo (no era muy lógico que unos por destrozar un colegio los expulsaran un mes, aunque sus padres pagaran los desperfectos y yo por un puñetazo me quisieran expulsar por quince días). Los de mi curso fuimos los pioneros en manifestarnos y hacer una huelga. Era nuestro último curso escolar, desde el comienzo de la escuela, nuestro tutor fue el Sr., Babures y por no sé qué movimiento de profesores, nos adjudicaron a un maestro que venía de Salamanca, nosotros queríamos acabar con él primero y no nos lo permitieron. Este profesor lo vimos llorar, pensando que teníamos algo contra él, nada más lejos de nuestro pensamiento, como desagravio, al llegar navidades entre todos los alumnos le hicimos la panera más grande que se recuerda en un colegio, lo hicimos volver a llorar (era de lágrima fácil, por lo visto) Decidimos hacer una manifestación con la correspondiente sentada en la pista de futbol, toda la clase sentada en el suelo, nadie entro al colegio. El profesor llamado Jose Maria (muy conocido en Calella) subió lentamente hasta la pista, se colocó en el centro y se dirigió a nosotros. --saben que les podemos expulsar temporalmente a todos--- uno de los más atrevidos contesto. --no creo que expulsen a toda la clase por algo lógico como lo que estamos pidiendo-- --no una, podíamos expulsar a todas las clases por su comportamiento-- en un acto de democracia total se dirigió a su hijo (era uno de los alumnos) --luis baja para las clases ahora mismo-- Luis un poco por temor a su padre supongo, agachó la cabeza y desfilo con destino las aulas, sus amigos (los empollones)desfilaron detrás de él. Cuando ya éramos seis menos se dirigió de nuevo a nosotros para democráticamente advertirnos. --Si en cinco minutos no están en clase, subiré otra vez a esta pista y repartiré hostias a todos los que estén aquí-- la estampida de la película, el rey León, fue cosa de niños, aquello parecía una carrera para ver quien llegaba primero, se demostró que no necesitas antidisturbios para disolver una manifestación. Otro profesor que también me dejo huella, este fue al principio de mis estudios, el Sr. Montañola tenía maestría con la regla En el plano laboral continuaba en la Quadra, aprendiendo cosas, algunas buenas, otras no tanto. Otro recuerdo es que cuando se acababa el servicio los camareros junto con Jose, al principio en un mini y después en un Citroën CX palas, acabábamos viendo amanecer en el restaurante can Feliu de Santa Susana, que no cerraba en toda la noche, también en el Be, que tampoco cerraba en las 24 horas. Con 15 años yo era todavía muy ingenuo (creo que todavía lo soy)una madrugada en lugar de ir a cenar nos fuimos a Canet, celebraban el Canet Rock, cuando caminábamos entre las tiendas de campaña con gente amando libremente varias veces se me acercaba alguien para pedirme un cigarrillo, yo le ofrecía de mi paquete (yo fumaba Ducados) y me lo rechazaban al final todos me pedían un cigarro rubio (ingenuo de mí pensaba, jolín pobres y delicados) después ya fui ligando cabos y encontré el porqué rompían el cigarro y quemaban algo para mezclarlo con el tabaco. En mi vida he tenido amigos que desgraciadamente se engancharon a la droga, de ellos cuatro están bajo tierra, en aquellos tiempos no sabíamos las consecuencias, ahora están superinformados y desgraciadamente siguen cayendo. La semana continuaremos con más.
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA parte --V--
Durante mi estancia en La Quadra, aprendí mucho de la psicología del camarero, trabajar de noche es muy diferente a trabajar de día. La noche es mentira, todo lo que sucede suele quedar en el olvido, la mayoría de gente acostumbrada a vivir la noche saben lo que digo. Contaré algunas anécdotas en La Quadra. Había un jamón que pesaba más de 25 kilos, cuando llegue estaba allí y cuando marche seguía allí, el Sr. Pedro me comento que ese jamón no podía tener calidad, por lo grande que era, lo tenía como de exposición y reclamo, un día visitaré La Quadra y comprobaré si esta (supongo que no) perdón entra un cliente tengo que atenderlo. --buenas noches, que le pongo-- --una botella de champán-- --aquí solo tenemos cava, cuantas copas quiere-- --solo una-- --aquí la tiene, si no le importa le tengo que cobrar ahora son normas de la casa-- --yo no pago ahora-- como tenía síntomas de estar un poco bebido, procedo a retirar la botella y colocarla otra vez en la nevera. --venga tráela que si te la pago-- coloco otra vez la botella encima de la barra, solicitando el pago, el cliente hecha mano a la parte trasera del pantalón y con un gesto rápido, saca un cuchillo de considerables dimensiones. --coge la botella si eres capaz niñato-- a mí me temblaban las piernas, la cosa no pintaba bien, estaba un poco asustado(bueno, en realidad bastante asustado) el que no estaba asustado era un Alemán que observaba la escena a unos tres metros de distancia, cogió un taburete y sin que se percatara el armado, le propicio un golpe en la cabeza, cayendo de espaldas sobre las escaleras de piedra, el golpe sonó seco, el conocimiento lo perdió, lo transportamos hasta el hospital(suerte que estaba cerca)y las monjas se encargaron del herido, antes de salir del hospital ya escuchábamos los gritos del hombre que quería salir. Prosigamos con más historias. Tres y media de la madrugada, se para la música, se avisa por megafonía que despedimos la sesión hasta mañana. Un cliente sale de la pista y al pasar junto a una mesa deja un vaso vacío, una de las personas que estaban allí sentadas le avisa de malos modos que se lleve el vaso de su mesa, subió la tensión por segundos, unos empujones y poco más, una de las chicas de la mesa sale corriendo, todo estaba ya tranquilo y muy pocos clientes por abandonar el local. Jose me da la orden de cerrar la puerta ya, (le poníamos una cadena para que los graciosos no cerraran la puerta), quito la cadena y empujo la puerta para, cerrarla faltando unos centímetros para cerrarse, la punta de un rifle asoma y me impide cerrarla.(automáticamente me vino a la cabeza un atraco) me giré para introducirme en el local, mientras el que empuñaba la escopeta empujaba la puerta para entrar también. --José alguien está entrando con una escopeta--le grité --quienes son-- --no lo vi, salí corriendo hacia dentro-- acabar la frase y la puerta se empieza a abrir, lo primero que entra es un cetme, ( Fusil de asalto individual de repetición y de carga automática). Después dos hombres uniformados de verde, era la guardia civil, la chica que salió corriendo fue a avisarlos, entonces no había móviles. Muchas veces vinieron artistas más o menos conocidos que actuaban en la sala de fiestas cercana, La Guitarra. Uno de los que me dejaron un gran recuerdo fue la visita de Eugenio, humorista y lo que ahora llaman monologuista la frase que escribió en el libro de la casa no se me olvidara. --Me gustaría ser caballo para venir cada día a La Quadra--. Los ligones de temporada, os explicaré el modus operandi. Primer día que nos visita una fémina (inglesa, alemana, danesa, sueca, la nacionalidad era lo de menos) el buitre, como vulgarmente se le conocía a estos personajes, miraba las recién llegadas, una vez que le echaba el ojo a una, muy educadamente se acercaba y le pedía bailar, la dama normalmente aceptaba, después de un buen rato bailando se acercaban a la barra para pedir algo de beber, el camarero les servía, para a continuación presentarle la cuenta, siempre, siempre, pagaba él, quedaban para el día siguiente y lo mismo volviendo a pagar él, la galantería del hombre cegaba a la mujer que acababa en la cama con él, al segundo como mucho tercer día, al cuarto día él le decía que no podría venir al día siguiente. --¿por qué?--preguntaba ella --mi madre está enferma y todo el sueldo es para medicinas, no puedo poner gasolina, ni prácticamente comer, no podre venir, lo siento-- la mujer cuando escuchaba eso abría el monedero y cinco o diez mil pesetas le caían (el cambio de moneda era muy beneficioso para ellos) desde el día que abrió el monedero, durante los quince o veinte días que estaba aquí cada día le daba algo, creo que ganaba más como acompañante que en su oficio, el día de despedirse vuelta a empezar. Los mejores venían de Mataró eran auténticos profesionales, pero el más grande para mí (este no quería dinero, solo quería practicar sexo) fue uno que le llamábamos HARRY, no sé por qué se hacía llamar de esa manera, de profesión pintor, cada día que podía se ligaba a una diferente (todavía no estábamos al día en el asunto del SIDA, aunque si de enfermedades de trasmisión sexual)una vez que conseguía la presa ya pensaba en otra, su forma de cautivarlas era el baile, un auténtico Fred Aster, un bailarín profesional, unos años después me entere de que había fallecido, estoy seguro de que murió feliz, haciendo lo que más le gustaba, practicar sexo. Sí, murió mientras practicaba sexo con una de sus conquistas.
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA parte --IV--
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA parte -III-
El segundo año, también fue bueno en cuanto a trabajo, realizaba los mismos trabajos que el anterior, no podía pedir más, ayudaba en la economía familiar y tenía mis pequeños ahorros, mi madre se encargaba de gestionarlos para que no los malgastara. Este verano, teníamos al abuelo con nosotros, el apartamento tenía dos habitaciones, nosotros éramos cinco más el abuelo, como dice el refrán éramos pocos y parió la abuela, mi familia de Madrid vino de vacaciones a casa, eran cinco más, imaginaros diez en un apartamento de dos habitaciones, éramos muchos, pero nos divertimos un montón, durante el día mi primo Pepe y yo dábamos vueltas por la playa, recogiendo los tapones de champán que encontrábamos, al llegar la noche cuando nos obligaban a meternos en nuestras camas, sacábamos las armas y empezábamos a bombardear a las chicas con los corchos, mientras más gritaban ellas más corchos les caían en la oscuridad de la noche, pasado un rato de guerra, normalmente era mi tío el que se levantaba y ponía orden (alguna vez incluso con un pequeño cinturón)el silencio solo duraba unos minutos, no tardaban en aparecer los corchos y los gritos de ellas, volvían a poner orden los mayores, era la misma situación varias veces durante el horario nocturno. Cuando podíamos íbamos a coger mejillones a la roca grosa y sus alrededores, alguna vez hasta un pequeño pulpo, recuerdo también los paseos por la playa con mi primo, éramos inseparables, al pasar cerca del bar Caribe, Francisco Pérez (una gran persona) nos paraba y a la pregunta dé. --donde van ustedes dos--sabia que no era nuestra direccion habitual logicamente nos devolvía a la casilla de inicio como en el juego de la oca. Tengo que decir, sin temor a equivocarme, que fue unos de los mejores veranos de mi vida, mi familia de Madrid regreso a su hogar, y yo empece el colegio,8º de EGB. En el colegio tengo que reconocer que iba muy justo, sacaría el curso, pero tendría que esforzarme. Las vivencias del colegio son agridulces, uno de los recuerdos que tengo es de las horas de patio. Salíamos todos en bandada hacia la pista de futbol, una vez en ella teníamos que hacer dos equipos, para hacerlos la primera norma era. --a la izquierda los del Barça- a la derecha los del Español-- --y yo con quien juego-- --tú puedes arbitrar, ja, ja, ja-- obviamente me quedaba sin jugar a no ser que faltara uno para completar equipo. No fue esto, lo más duro del colegio, lo más duro, venía a la salida, un grupo de ocho o diez me esperaban, me paraban para preguntar. --tú eres del Barça o del Madrid-- las primeras veces siempre contestaba lo mismo. --de los dos, me gustan los dos-- no era la respuesta esperada por ellos y volvían a insistir. --del Barça o del Madrid-- yo que no me gusta que me impongan nada, daba la respuesta menos esperada por ellos. --del Madrid, ¿qué pasa?-- lo que pasaba, os lo podéis imaginar una oleada de golpes sobre mi cuerpo, hasta el día siguiente a la misma hora, durante aproximadamente 20 o 25 días. Las madres no son tontas, la mía era poco culta, pero no era tonta, cuando cada día veía que yo había llorado, le extrañaba, pensó al principio(mi hijo se puede pelear como cualquier crío, pero cada día no) después del pensamiento paso a la acción, fue preguntando a todos los compañeros de clase que conocía, si me peleaba cada día en el colegio, al final uno fue valiente y le explico lo que pasaba cada día a la salida del colegio. Al día siguiente fue a hablar con el tutor de nuestra clase, el señor Babures (gran maestro por cierto) le explico lo que ella sabía y yo nunca le conté. Al empezar la clase dijo. --me llego una información que me entristeció, me informaron que cada día un grupo de alumnos de esta clase, espera al compañero Marín y por no se sabe que causa le propinan golpes y patadas, no quiero que esto vuelva a suceder ni una sola vez, el o los responsables serán expulsados automáticamente, lo habéis entendido-- lo entendieron perfectamente, ya no me esperaron a la salida del colegio nunca más. Otra cosa que no puedo dejar de contaros, sucedió en la carretera nacional, justo delante del colegio Lestonnac, un tráiler con cajas de cerveza, se le desplazó la carga y acabo toda esparcida por la carretera, justo a la hora que salíamos todos de los colegios, los encargados de vigilar la carga, nos ofrecían un paquete de seis cervezas por cada caja de cartón o plástico que le lleváramos, para ellos poder reciclar las enteras, os aseguro que la mitad de la carga que no se rompió acabo en casa de los alumnos de los colegios, eso hoy sería impensable. ¿Acabarán aquí todos los males de mi estancia en el colegio Salicru?. Eso lo contaré en el próximo capítulo.
EL HOMBRE DE LA CARRETERA
Soy una persona relativamente joven, actualmente tengo más de 65 años, por lo tanto, estoy jubilado.Lo que os quiero explicar sucedió hace muchos años, yo vivía en Calella y tenía una amiga, bueno realmente era mi novia aunque no oficial en Pineda , muchas veces el fin de semana me quedaba a dormir en su casa, con permiso de sus padres, siempre en habitaciones separadas, normalmente yo dormía en la habitación con su hermano. Era el mes de noviembre de un otoño gris y lluvioso, yo estaba bastante aturdido y porque no decirlo un poco triste en menos de un mes me tenía que incorporar al servicio militar, mi destino bastante lejos de casa en Murcia. Todo el tiempo que podía lo pasaba junto a mi novia, no quería retirarme de su lado, contaban muchas historias de parejas que hizo terminar su relación el dichoso servicio militar, yo esperaba que este no fuera mi caso. Cuando no estaba con mi novia, estaba con mi otra pasión, mi moto, una Honda BMX. Aquel día estaba preparándome para ir a casa de la novia, mi madre me preparo la ropa como casi siempre que salía de casa(las madres tienen esas cosas)me di una ducha para quitarme el olor a sudor del trabajo diario, me quede mirando fijamente mi reflejo en el espejo, cerré los ojos y me imagine como quedaría mi cabeza con el pelo cortado para la mili, me dio por reír, me vi horrible y con cara de cateto, eso es algo que yo no podía evitar. Me coloqué el pantalón de color gris vison, la camisa del mismo color, unas botas camperas, todo lo que estaba de moda en aquel tiempo, la verdad me veía guapo. Al salir de casa mi madre pregunto como siempre. --Regresaras hoy o te quedaras en fin de semana con la novia-- --si los padres están de acuerdo, me quedaré todo el fin de semana, dentro de pocas semanas no podremos vernos-- la dichosa mili no me la podía quitar de la cabeza, el sábado estuvimos dando vueltas por el pueblo los tres mi novia su hermano y yo, el hermano para mí era un colega un auténtico amigo, nunca jamás contó si nos vio darnos un beso o esas caricias furtivas que solíamos practicar. Al llegar la noche nos juntábamos en el patio de la casa, contábamos historias, nunca antes de la una de la madrugada nos marchábamos a dormir. El domingo paso rápido, cuando empezó a atardecer cogí la moto y después de una ligera charla con la novia nos despedimos, hasta la semana siguiente, enfile la calle hacia la carretera, justo cuando me tenía que incorporar un coche, paso bastante rápido, preferí esperar unos minutos antes de seguir mi camino hacia casa, mire hacia delante, no venía ningún coche, gire la cabeza hacia la derecha y tampoco venía ningún coche, algo me asusto a tres metros de mí un ser deforme como si en la cabeza llevara un casco apretado, me miraba fijamente, acelere todo lo que pude, tenía miedo. --que era aquello, gire la cabeza y desde el centro de la carretera empezó a seguirme a gran velocidad-- acelere más todavía para escapar del horrible monstruo que me perseguía, volví a girar y pude comprobar como de un salto intento subirse en la parte trasera de la moto, no podía correr más la moto derrapo y caí al suelo, la ropa quedo hecha girones, es lo que menos me importaba, solo quería escapar, bastantes metros más adelante y exhausto me pare para recobrar el aliento, a lo lejos aquel ser estaba parado en medio de la carretera mirando fijamente- me escondí entre unas cañas, pasados varios minutos pude observar como nadie estaba a la vista, me acerque temeroso a coger mi moto, le costó arrancar, al fin lo conseguí. Al llegar a casa mi madre se asustó a ver el aspecto que presentaba mi ropa. --no pasa nada mama resbalo la moto en una curva y caí, no paso nada solo la ropa-- --gracias a dios, quítate la ropa y tírala no tiene arreglo-- con la escusa de que la moto estaba estropeada, no frecuente la casa de la novia hasta que volví de la mili de permiso, no fui por la carretera fui por otro camino diferente, no paso nada, cuando me decidí volví a pasar por la zona, nada extraño vi, curiosamente muchos años después cuando paso con mi coche, puedo ver la extraña figura en el arcén de la carretera, me mira fijamente y nunca intenta aproximarse a mí, mirando el calendario siempre la puedo ver en el mes de noviembre, ya no me da miedo, un poco de respeto, y por supuesto nadie que viene conmigo en el coche puede verla.
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA PARTE -II-
EL ABUELO
Estamos contentos en la familia, mañana iremos a la casa nueva, una casa de tres plantas y sótano, mis padres la compraron hace tres meses y al fin llego el día.La verdad es que en toda mi vida, nunca viví en otro lugar, solo las vacaciones en casa de mi tía Jacinta, esta noche siento pena de marcharme, es una sensación agridulce, por una parte, quiero empezar la nueva vida en el nuevo hogar, sé que tendré una gran habitación para mí, podre colocar una gran pantalla y conectarla a mi consola de videojuegos, pero otra parte de mí se siente triste, al dejar muchos recuerdos de la infancia, en esta casa también vivieron mis abuelos hasta que fallecieron. Recuerdo la noche que murió mi abuelo, toda la familia estaba junto a la cama donde estaba prostado, mi madre lloraba, igualmente mis tíos que llegaron del pueblo para darle el último adiós, todo fue triste, lo queríamos mucho, la última vez que hable con él a solas en la oscura habitación nunca lo olvidaré, estas fueron sus palabras. Carlitos (él siempre me llamaba por el diminutivo de mi nombre)siempre estaré junto a ti en esta casa, aunque no me veas, estaré cuidándote a ti y toda la familia, nunca os abandonaré, pórtate bien. Esas palabras fueron las últimas conmigo, hoy tengo una gran pena, me gustaría saber si verdaderamente está junto a nosotros, las lágrimas me caen en su memoria. Llevo acostado más de tres horas, son la una de la mañana, no puedo pegar ojo, intento relajarme para conciliar el sueño, nada de lo que intento lo consigue, continuo con los ojos como platos. Me viene a la cabeza un reportaje que vi en televisión sobre diferentes formar de relajarte cuando no puedes dormir, no podía perder nada, intentaría alguno de sus trucos. Me fui a la ducha en el silencio de la noche, mis padres estaban dormidos profundamente, deje correr el agua hasta que empezó a salir caliente, me introduje en el plato de ducha dejando correr la templada agua sobre mi cuerpo, la puerta cerrada hizo que el vapor de agua mojara las paredes y el espejo, era una sensación muy agradable. Salí de la ducha y me sequé delante del espejo, mi imagen salía borrosa, reflejada en él, una raya en la condensación me saco de mi relajación, podía ver claramente como alguien escribía en el espejo. “”si os marcháis de esta casa, mi alma no podrá descansar nunca más”” --quien eres—pregunte asustado --soy tu abuelo, Lucifer me dio a elegir, quedarme en esta casa para siempre o ir al infierno junto a él—respondió en el espejo --abuelo, puedes venir con nosotros a la nueva casa-- --no, el pacto fue hasta el fin, pero solo en esta casa-- --abuelo que puedo hacer yo, mis padres ya lo tienen todo preparado-- --tienes que conseguir que no abandonen esta casa-- --no podre impedirlo, ellos están deseando marcharse-- --si hay una solución-- --dímela, lo intentaré-- --tus padres tienen una estufa en su habitación verdad-- --no lo sé, casi nunca entro en su cuarto-- --si esta te lo aseguro-- --y que pasa con la estufa—pregunte aturdido --solo tienes que ir sin meter ruido, girar la espita de la bombona, cerrar la puerta y salir a la calle a pasear un par de horas-- --abuelo, eso puede ser peligroso-- --si quieres que continuemos juntos es lo único-- --que pasara con mis padres-- --no puedes pararte a pensar, quieres dejarme aquí solo, para toda la eternidad—ya no solo escribía en el espejo también en las brillantes azulejos de las paredes --de acuerdo abuelo, lo haré, porque te quiero mucho-- me dirigí a la habitación de mis padres, entre en completo silencio, gire la espita y antes de salir ya note el característico olor a gas. Tal como me lo indico, me marche de casa un par de horas, al acercarme de nuevo al hogar, pude ver como bomberos y policías estaban dentro, uno de ellos, se acercó a mí. --chico, no puedes estar aquí, hay una fuga de gas, es muy peligroso-- --yo vivo aquí, mis padres están dentro-- después de largos interrogatorios confesé lo de mi abuelo, el policía se quedó sorprendido de mi declaración, dirigiéndose a su compañero. --otro caso como el de la vecina viuda del bloque adyacente, también murió intoxicada por gas, esta vez si tenemos al culpable-- me acuerdo de esa vecina, fue la primera mujer con la cual tuve relaciones sexuales. Su esposo fue el que me pidió que lo hiciera y lo hice, aquella vez nadie sospecho de mí, esta vez no pude esconder mi acto, los doctores dijeron que tenía esquizofrenia, nadie creyó que me podía comunicar con los que nos cuidan
HISTORIAS Y VIVENCIAS DE UN CAMARERO EN CALELLA 1ª PARTE
Aquí empiezo una serie de historias y vivencias de un camarero en Calella, empece a trabajar de esto hace muchos años, de lo primero que recuerdo fue en los 70 aproximadamente.
Lugar, un chiringuito de la playa, de los de antes los auténticos, todo de cristales y madera, muchas veces solo aglomerado, pero que resistían un verano tras otro, yo tendría unos doce años no más, mi padre el Sr. Hilario era el encargado de las hamacas y los parasoles del establecimiento, unas cien sillas y veinticinco parasoles, aunque al final del día, casi duplicaba los alquileres, eran muchos los extranjeros que venían por la mañana y no regresaban por la tarde, al dejar el ticket de las hamacas mi padre tenía de alguna manera el permiso para volver a alquilarla (se me olvido dar el nombre del chiringuito, el nombre PEKÍN, cerca de la riera de capaspre).
Cuando yo empezaba las “merecidas”vacaciones del colegio, mi madre me enviaba de buena mañana con mi padre a la playa, estaba moreno a tope, varios días enredando por la cafetería e intentando ayudar a mi padre fueron suficientes para que dueño del chiringuito se fijara en mí. --niño, tú pareces un poco espabilado, quieres trabajar aquí-- --no se tengo que preguntar a mis padres-- salí corriendo hacia donde estaba mi padre y con el corazón latiendo fuerte le explique a mi progenitor lo sucedido con el jefe, el Sr. Fernando. Un hombre de mucho peso, no solo por sus cargos, entre ellos jefe de la sección local de la cruz roja, también por lo que pesaba. Su encantadora esposa Sra. Paquita, su sobrina Nati, y el esposo de esta . --y tú qué dices, te ves preparado para trabajar, tendrás que venir todos los días y obedecer todo lo que te ordenen sin rechistar--me comento mi padre --si yo quiero trabajar para ayudar en la casa-- --bueno vamos a hablar con él jefe, te diré un secreto yo ya lo sabía me lo comento esta mañana, y le dije que te lo preguntara a ti, a ver que decías-- Como ellos ya habían hablado, yo solo tuve que escuchar, cuál era mi trabajo fregavasos, la parte que más me gusto es cuando dijo el Sr. Fernando. --ganaras 3000 pesetas y lo que hagas de propinas, estas cinco mesas del paseo te encargaras tú de mantenerlas limpias, igual que el jardín, si a la gente le gusta te dejarán buenas propinas-- a mí me pareció un mundo todo esto, tenía trabajo podría ayudar a la familia y lo más importante una responsabilidad mantener limpio y ordenado el jardín que daba al paseo. La verdad al principio fue decepcionante nadie se sentaba en aquellas mesas a pesar de que cada 15 o 20 minutos limpiaba las mesas, el polvo del camino del paseo al pasar algunos coches lo dejaban igual, las que si lo agradecieron las plantas, cada día recibían su ración de agua, nunca las vi tan alegres y coloridas creo que su nombre era Dondiego de noche, diferentes colores alegraban el pequeño jardín, mis mesas vacías y la terraza de la playa a tope, qué injusticia pensaba para mí, estaba tan bien regado el jardín que justo en el final del jardin, empezaron a crecer varias sandias, alguien tiro un trozo de sandia y las semillas agarraron, pasado un tiempo recogí las tres sandias la verdad es que la calidad no era para estar orgulloso, pero lo que cuenta es la intención y el esfuerzo que puse para que crecieran, me sentí feliz de sacarlas adelante. Algo cambio en mitad de verano, una ordenanza municipal impedía pasar coches a partir de cierta hora por el lateral del paseo, mis mesas ya eran más solicitadas, se me acumulaba el trabajo, la pica de fregar no la podía desatender y los clientes eran muy importantes.VACACIONES DE VERANO
Como cada año mis padres preparaban el viaje familiar, siempre la misma historia.--donde vamos de vacaciones-- --yo este año quiero algo diferente—replicaba mama esta vez seria diferente, seguro,
EXTRAÑAS LEYES
Muchas
veces solía cargar carburante en la gasolinera a la cual se estaba acercando
con una idea fija en la cabeza, no veía solución a sus problemas y lo que se le
ocurrió hace unos días cree que es la última posibilidad de que le escuchen.
Todo
empezó hace tres años, a su madre le diagnosticaron una enfermedad muscular
degenerativa, no tenía cura, poco a poco se iría apagando como una vela sin
oxígeno, solo le esperaba la muerte.
Después
de varias consultas a diferentes doctores, el diagnóstico siempre era el mismo,
Distrofia Muscular De Duchenne, esta enfermedad se suele dar en niños de corta
edad, pero su madre tenía ya 70 años, con suerte le daban dos años más de vida.
Cuando
le confirmaron el diagnóstico, tomo la decisión, dejaría su piso temporalmente y
se iría a vivir con su madre que vivía de alquiler, los doctores le aconsejaron
que no la sacaran de su entorno, eso es lo que hizo, dejo su vivienda
temporalmente cerrada, y se fue a vivir a un pequeño piso junto a su madre.
Los
primeros meses fueron muy duros para él, ver como su madre perdía toda la
vitalidad, le apenaba, una mujer que saco a su hijo con su esfuerzo, trabajando
todo lo que podía, ella tenía que doblar esfuerzos, su marido falleció cuando
su hijo era todavía un bebe.
Él veía a su madre llegar a casa agotada del
trabajo y ponerse a preparar la cena, muchas horas las paso con las vecinas
mientras su madre trabajaba.
No
llego a dos años falleció a los 19 meses, después de todo el papeleo que le
pedía la burocracia, pudo dar un entierro digno a su madre.
Al
salir del cementerio se dirigió al piso que le dio cobijo junto a su madre los
últimos meses de su vida, llamo al timbre de la planta baja, lugar donde vivía
el propietario del piso.
--lo siento mucho Mario, su madre era una gran
persona—
--gracias
señor Jenaro, vengo a traerle las llaves de la vivienda, y saber si le queda
algún pago pendiente de mi madre—
--no,
su madre siempre pagaba al día, nunca se atrasó—
--bueno, pues me marcho. Las ropas y demás
enseres de mi madre se los puede dar a Caritas, alguien los necesitará, estoy seguro, los pocos recuerdos que yo quería
ya los tengo, muchas gracias por todo—
con estas palabras se despidió y enfilo el
camino de la estación, para regresar a su domicilio tenía ganas de volver a su
hogar.
Tres horas en el tren, con un trasbordo
incluido, al fin, en su ciudad, las calles les parecieron más sucias que de
costumbre.
Al fin llego al bloque donde estaba su piso,
un coqueto apartamento de 70 metros, entro en el ascensor y apretó con fuerza
el tercer piso, el elevador ascendió con su clásico ruido.
Abrió la puerta y algo le aterrorizo, la
cerradura de su casa había sido forzada y cambiada por otra similar, en ese
momento la vecina del piso de frente al suyo, salió al rellano.
--Mario, intentamos localizarte para avisarte,
desconocíamos donde estabas, ocuparon tu casa, cuando avisemos a la policía ya
era tarde, llevaban una semana viviendo dentro—
Se dirigió a la puerta apretando fuertemente
el timbre, que sonó estrepitosamente, un chico de unos veinticinco años con el
pelo lleno de rastas, abrió la puerta.
--que
quiere usted—
--quiero
que os larguéis de mi piso ahora mismo—
--¿tu piso? Perdona es nuestro piso, tenemos
unos derechos adquiridos y no nos marcharemos—
Mario se abalanzó sobre él, okupa que de un
portazo cerro la puerta. Muchas visitas a la policía, que solo le corroboraba
que no los podía echar por las bravas.
Muchos meses intentando desalojar a los okupas,
sin fruto, un amigo le dejo vivir con él durante el tiempo que necesitara, el
dinero se le estaba acabando, no podía ni colaborar en la compra de comida, con
los diez euros que le quedaban se acercaba a la gasolinera, una garrafa en la
mano derecha, se colocó frente a la caja y pidió diez euros en el surtidor
cuatro.
La dependienta diligente se apresuró a
ejecutar el pedido.
--ya lo
tiene, ¿se quedó sin gasolina en el auto?—
--si,
si eso es lo que me paso—
con la garrafa ya llena, encamino sus pasos
hacia el ayuntamiento, una vez frente a él, abrió el envase y se roció del
carburante todo el cuerpo, la gente que en ese momento pasaban al notar el
fuerte olor se separaban de él, los curiosos empezaron a pararse alrededor a
pesar del peligro que suponía.
Mario
sacó una hoja de papel y con voz firme empezó su lectura.
“”Ya que las leyes y los jueces no nos amparan
con esta protesta quiero pedirles que no permitan más estos atropellos, yo
acabo de perder a mi madre, ahora me voy a reunir con ella, espero que su
conciencia no les deje vivir en paz nunca””
Acabada
la frase, saco un encendedor del bolsillo y sin que nadie pudiera evitarlo lo
encendió, produciendo una llamarada de varios metros de alto, cuando alguien
con un extintor intento apagar la antorcha humana, era tarde, Mario ya voló
junto a su madre, los vecinos del piso de Mario entraron por la fuerza
expulsando a los okupas, pero ya era tarde la reacción de la sociedad, los
jueces y políticos tiene que llegar antes de que otros Marios sigan el camino.
EL ULTIMO DIA
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